Lantania prevé doblar su tamaño hasta 2030 con más peso en agua, 1.100 millones en ingresos y nuevas compras
El grupo constructor lanza una tercera oferta para hacerse con la firma de sistemas de movilidad Revenga, al borde de la liquidación


Tercer ciclo o plan estratégico para el grupo de infraestructuras Lantania, que prevé un salto en sus ingresos desde los 458 millones declarados en 2025 hasta los 1.100 millones en 2030. La compañía que surgió en 2018 del derrumbe de Isolux Corsán basa buena parte de su expectativa de crecimiento en su actividad en el ciclo integral del agua, donde ha culminado a mediados de junio la entrada de la emiratí NMDC en Lantania Agua. Para la nueva NMDC Lantania Water, con oficinas centrales en Sevilla y nueva sede en Abu Dhabi, se han presupuestado 600 millones en ventas a la conclusión del nuevo plan 2026-2030. Un 51% del capital está en manos del nuevo socio, firma cotizada y con 8.000 millones en ingresos, por el 49% que se ha reservado la española. Las partes tienen un pacto de cogestión, un consejo paritario y han situado a Pedro Almagro, hombre de Lantania con experiencia acumulada en Abengoa Agua, al frente de las operaciones.
La búsqueda de oportunidades de compra sigue estando entre las prioridades. “Hemos llegado a pagar dividendos, pero estamos reinvirtiendo los beneficios. La inversión en agua ha penalizado los márgenes en los últimos años, pero ahora recogemos los frutos”, ha explicado el presidente de Lantania, Federico Ávila, en un encuentro con medios de comunicación. La alianza con NMDC ha comenzado a materializarse con la reciente adjudicación de la desaladora de Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos (108 millones de euros), y la posibilidad de ofrecer proyectos llave en mano, desde el diseño hasta la puesta en marcha de desaladoras y plantas de tratamiento de aguas.
En el capítulo del crecimiento inorgánico, Lantania ha presentado una tercera oferta por la empresa de sistemas de movilidad inteligente Revenga ante el Juzgado Mercantil número 19 de Madrid, donde la madrileña con notable experiencia en el sector ferroviario parece abocada a la liquidación. Las anteriores ofertas, según fuentes del mercado por encima de los 20 millones entre distintos conceptos (principalmente efectivo, pasivo laboral y subrogación de avales), fueron tumbadas en febrero y mayo por el juez mientras un centenar de empleados temen por sus puestos. Revenga está dejando de comparecer incluso a concursos para los que estaba precalificada.
El plan estratégico presentado esta mañana por Ávila y su equipo directivo incluye un resultado bruto de explotación de 75 millones en 2030, lo que deja muy atrás los 13,7 millones obtenidos en 2025. Para el ejercicio en curso la estimación ya supera los 21 millones, con un crecimiento del 55%.
Lantania obtuvo el año pasado un récord de contratación de 804 millones, lo que sitúa su cartera de actividad en 1.100 millones de euros. De esa cifra, NMDC Lantania Water tiene por ejecutar proyectos por 500 millones. Otro 19% de la carga de trabajo está relacionada con el área de construcción, y el 16% con proyectos en energía, entre las principales áreas. Durante el quinquenio, la empresa espera firmar nuevos contratos por 4.800 millones.
Oportunidades
Centrada en la construcción de infraestructuras, el negocio del agua, energías renovables, edificación singular y servicios (urbanos, para infraestructuras y edificios), Lantania se ha hecho con un compañero de viaje de primer nivel en agua, con el que podría tantear sinergias en obra marítima o ingeniería civil. Ávila ha señalado que su empresa precisaría un acuerdo similar, esta vez con un socio financiero, para abordar el negocio concesional, y tiene en el objetivo oportunidades como la construcción de centros de datos o infraestructuras para defensa. En este último terreno se está certificando a la filial polaca Balzola.
Abordar el objetivo de hacerse un hueco entre las constructoras con más de 1.000 millones en ingresos sitúa a Lantania ante proyectos que, cada vez, tienen mayor calado. Con todo, su equipo directivo ha hecho hincapié en la prioridad de controlar riesgos, obtener un crecimiento rentable o seguir incorporando tecnología e innovación.
En sus ocho años de actividad, Lantania se ha colocado en 17 países (el 68% de los ingresos se cosechan en España, con previsión de bajar al 40%) y ha desarrollado capacidad para abordar proyectos como la desaladora de Jubail 3 A en Arabia Saudí, la ampliación de la depuradora de Palma II, obras en la Línea 3 del Metro de Sevilla (143 millones) o la nueva subestación eléctrica del Puerto de Castellón. El grupo pretende pujar por licitaciones como la remodelación del hospital madrileño de La Paz, la construcción de la línea de alta velocidad Burgos-Vitoria, la mejora de la línea C-5 de Cercanías Madrid, la segunda fase de la ampliación de la estación de Chamartín o por distintos proyectos de desalación si es que llegan a ver la luz.
El plan 2022-2026 va a ser superado en ventas, con objetivo inicial de llegar a los 500 millones (la estimación para este 2026 es de 531 millones). Federico Ávila se ha referido al impacto de mayores costes en el rendimiento de la compañía, esencialmente en la obra civil por efectos como la invasión rusa de Ucrania o la actual crisis en Oriente Próximo. El ejecutivo ha lamentado que las administraciones no estén abordando el problema de los sobrecostes en la obra pública, al tiempo que se mantiene prácticamente paralizada la colaboración público-privada para la promoción de infraestructuras desde que entró en juego la Ley de Desindexación.
El arranque del nuevo plan estratégico viene marcado por un alza del 26% en los ingresos entre enero y junio, hasta los 245 millones, y del 7% en el ebitda, que aumenta hasta los 7 millones. Este año se espera una menor contratación que en el excepcional 2025, presupuestándose 700 millones en nuevos proyectos.