Movistar Plus redujo su beneficio un 78% en 2025 por el coste del ERE
La filial audiovisual de Telefónica mantiene comprometidos casi 8.000 millones de euros hasta 2030 en derechos deportivos y de cine


Telefónica Audiovisual Digital, matriz de Movistar Plus+, cerró el ejercicio fiscal de 2025 con un beneficio neto de 15,7 millones de euros, lo que supone un descenso del 77,6% respecto a los 70,2 millones del año anterior, según las cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil. El desplome del resultado neto se debe al impacto financiero del expediente de regulación de empleo (ERE) firmado el 22 de diciembre de 2025, que duplicó los costes de personal tras registrar una provisión de 65,9 millones de euros contabilizada directamente contra la cuenta de resultados para costear la salida de 245 empleados.
Como consecuencia de las provisiones del ajuste laboral, que en todo el grupo afecta a más de 5,000 empleados, el resultado de explotación de la filial cayó desde los 82,8 millones hasta los 19,2 millones de euros. Los gastos de personal pasaron de 73,2 millones a 143,2 millones de euros, concentrados en la partida de sueldos y salarios, mientras que las cargas sociales se mantuvieron estables en 17,5 millones de euros. El ERE afectará a un máximo de 245 trabajadores de la filial audiovisual nacidos en 1970 o años anteriores con al menos quince años de antigüedad, si bien la empresa cerró el año con 844 empleados debido a que los efectos sobre la plantilla se materializarán durante 2026.
La firma auditora PricewaterhouseCoopers (PwC) consideró esta provisión como uno de los principales riesgos de la auditoría en su informe de gestión, pero dio su visto bueno al ajuste.
La cifra de negocios apenas varió, al pasar de 1.951,1 millones en 2024 a 1.950,5 millones en 2025. Este estancamiento de la facturación se produjo a pesar de que la plataforma sumó 278.000 clientes netos en 2025, un crecimiento interanual del 7,9% que eleva su base total a 3,8 millones de usuarios entre televisión por protocolo de internet (IPTV) y su servicio de streaming (OTT).
La causa de esa aparente divergencia se explica por el propio modelo de negocio de la sociedad. La mayor parte de esos ingresos, como se indica en la memoria, se originan por la venta de contenidos audiovisuales y canales a empresas del Grupo, fundamentalmente Telefónica de España. Por este capítulo, la facturación ascendió a 1.857,9 millones de euros, ligeramente por debajo de los 1.861,7 millones del ejercicio anterior, mientras que la publicidad aumentó de 67,3 a 75,9 millones, lo que pone de manifiesto que la práctica totalidad del negocio depende de la facturación intragrupo y no del número de abonados de Movistar Plus+ de forma directa.
Derechos audiovisuales
Al margen del impacto laboral, el consumo de derechos audiovisuales aumentó ligeramente hasta los 1.706,9 millones de euros, de los cuales 1.399 millones correspondieron a contenidos deportivos y 305,74 millones a cine y series. Por su parte, los ingresos por comercialización publicitaria aumentaron un 18% hasta los 75,86 millones de euros, impulsados por las retransmisiones de fútbol, que concentraron el 25% de la facturación publicitaria.
La sociedad que agrupa el negocio de contenidos de Movistar Plus mantiene comprometidos 7.974,6 millones de euros en pagos futuros por la adquisición de derechos audiovisuales de cine, series y competiciones deportivas hasta 2030. Según las cuentas, la compañía deberá desembolsar 1.305,8 millones en 2026; otros 1.307,6 millones en 2027; 1.335,7 millones en 2028; y 1.255,2 millones en 2029, mientras que los compromisos con vencimiento posterior a 2030 ascienden a 2.770,3 millones de euros.
El volumen de estos compromisos refleja la estrategia de Movistar Plus+ de asegurarse contenidos a largo plazo, especialmente en el ámbito deportivo. Durante 2025, la plataforma consolidó derechos que se extienden hasta la próxima década, entre ellos los correspondientes a LaLiga, cuyo ciclo alcanza la temporada 2028/2032, así como la renovación de la Champions League y la Europa League para el periodo 2028/2031, además de mantener competiciones como la Euroliga, el LIV Golf y el PGA Tour. No obstante, Telefónica subraya que estos importes cubren solo una parte de sus necesidades de programación para los próximos años y que las cifras podrían variar en función de futuras renegociaciones de contratos.
Telefónica Audiovisual Digital acordó destinar la totalidad de su beneficio neto de 2025 a reservas voluntarias, suprimiendo el dividendo ordinario hacia su matriz tras la caída del 77,6% en sus ganancias anuales. El informe de auditoría de de PwC, avala la decisión de priorizar el fortalecimiento del fondo de maniobra, situado en 316,32 millones de euros, con el objetivo de asegurar la liquidez y la viabilidad de las operaciones corrientes de la sociedad.
La cúpula directiva de Movistar Plus+ ha registrado cambios estructurales desde la llegada de Marc Murtra a la presidencia del grupo Telefónica en enero de 2025, tras la entrada del Estado en el accionariado a través de la SEPI con un 10% del capital. Telefónica Audiovisual cesó en abril pasado a su consejero delegado, Daniel Domenjó, trece meses después de su nombramiento, y designó en su lugar a Alfonso Gómez Palacio, directivo que lideraba las operaciones en Hispanoamérica.
El relevo de Domenjó supone el tercer cambio en el puesto en poco más de un año, tras los ceses previos de Cristina Burzako y Sergio Oslé. En la cúpula, Murtra designó a Javier de Paz, exconsejero durante 18 años, como presidente no ejecutivo de la filial, cargo que compagina con la dirección adjunta a la presidencia del grupo.