Marco Santos (GFT): “Ya tenemos contratos firmados y en ejecución en defensa y queremos seguir creciendo”
El CEO global de la consultora tecnológica asegura que no aprobará “ninguna relación comercial con un país que tenga un jefe de Estado que esté siendo acusado por la Corte Penal Internacional”

Nadie quiere perderse el festín del sector de la defensa. La consultora especializada en inteligencia artificial GFT está oficialmente invitada al baile. Aspira a pasar de los 888 millones en ingresos en 2025 a los 1.500 para 2029, gracias al empuje de la inteligencia artificial. El consejero delegado de la compañía alemana, Marco Santos (São Paulo, 1975), confirma por primera vez que GFT tiene contratos firmados y en ejecución en el sector. Asegura, eso sí, que no mantendrá “ninguna relación comercial con un país que tenga un jefe de Estado que esté siendo acusado por la Corte Penal Internacional”.
Pregunta. ¿Diría que con la inteligencia artificial estamos ante la mayor revolución industrial de la historia?
Respuesta. Sí. Absolutamente, sí. Es una transformación mayúscula. Creo que el 80% de las personas en el mercado todavía no entienden lo que está pasando. La transformación es mucho más profunda de lo que la mayoría de las personas pueden captar. Todavía estamos en la Edad Media y somos como escribas en el monasterio. Es la forma en la que producimos software, lo hacemos con las manos. La inteligencia artificial es la nueva revolución de la imprenta, la que nos llevó de la Edad Media a la Edad Moderna y al inicio del Renacimiento.
P. Las revoluciones industriales siempre han tenido perdedores a corto plazo. GFT presume de que su plataforma Wynxx permite mejoras de la productividad de hasta un 90%. ¿Quiénes cree que perderán en esta ocasión?
R. Los que van a perder son los que se queden atascados, los que no quieran adaptarse. Si no eres capaz de abrir tu mente a lo nuevo, de mejorar tus habilidades, definitivamente te vas a quedar atrás. En el ejemplo real de Wynxx, en algunas tareas concretas del ciclo de vida del desarrollo de software podemos alcanzar entre un 80% y un 90% de mejora en eficiencia. Y en el ciclo completo llegamos a entre un 40% y un 50%. Lo que significa que una tarea que antes hacían 10 personas, ahora puedo hacerla con seis. Pero mi plan no es despedir a los cuatro restantes. Mi plan es formarles y vender tres veces más proyectos con ese equipo. No es una cuestión de reducir empleados, es una cuestión de aumentar el volumen de negocio.
P. En cambio, en plena expansión de la inteligencia artificial estamos viendo cómo algunas tecnológicas están llevando a cabo despidos masivos. Capgemini acaba de despedir a 710 personas en España ¿Qué puede hacerse con esas personas?
R. La transformación hacia una organización nativa en IA no es trivial. No estoy aquí para vender que es como si nada. La revolución de la imprenta tardó siglos, ahora vamos a la velocidad de la luz. El mercado está teniendo dificultades porque esto no es trivial. Veo que las compañías están anunciando muchos despidos porque no logran compensar lo que pierden con nuevos servicios nativos de IA. Pero el compromiso de GFT es optimizar al máximo y que nadie se quede atrás.
P. Europa está aumentando el gasto en defensa a un ritmo sin precedentes y GFT está entrando en el sector. ¿Están en un momento preliminar o ya han firmado contratos concretos en defensa?
R. No, ya tenemos clientes, ya tenemos contratos establecidos, firmados y en ejecución en defensa. Son pasos pequeños todavía, pero creo que es un sector muy importante. Puede ser un nivel de crecimiento significativo. No voy a comprometerme con los mercados de capitales a x millones para el próximo trimestre. Llevará tiempo porque es un sector altamente regulado.
P. El sector de la defensa no es el de la banca. Hay vidas en juego. ¿Qué límites se impone GFT en este sector?
R. Tenemos una evaluación muy rigurosa de cualquier cliente potencial para asegurarnos de que opera con total transparencia dentro de la regulación internacional de defensa. No trabajaremos con empresas vinculadas al mercado negro o que vendan equipamiento a zonas no reguladas.
P. ¿También aplicarán el veto a un país o empresa que tenga casos abiertos en la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra o contra la humanidad?
R. Considero que sí.
P. ¿GFT tendrá contratos en defensa con Israel o con empresas israelíes?
R. Me preocupa, pero no tengo los detalles de todas las normas de gobernanza. Lo que respondo en general es que queremos avanzar en defensa con los socios y los clientes correctos. No buscamos simplemente ganar contratos. Queremos trabajar con quienes pasen nuestros filtros: que jueguen limpio y respeten el derecho internacional...
P. Este lunes salió la encíclica del Papa con la inteligencia artificial como prioridad. El Papa en esa encíclica decía que “sin una reflexión ética y humanizadora, el creciente poder de los sistemas digitales corre el riesgo de conducirnos hacia nuevas atrocidades”. ¿Cree como el Papa que existe ese riesgo real?
R. Veo muchas discusiones, algunas orientadas a captar publicidad sobre los riesgos. Todas las nuevas tecnologías, las farmacéuticas, la nuclear, la IA... Todas conllevan riesgos. Por eso creo que líderes como yo, como CEO de una empresa cotizada, y todos los demás líderes, gobiernos, instituciones, ONGs, tenemos que ser responsables para mitigar los riesgos.
P. ¿Le preocupa cómo se está gestionando la inteligencia artificial?
R. No estoy preocupado por cómo se está gestionando la inteligencia artificial. Lo que me preocupa y me quita el sueño es cómo puedo ser un líder responsable en esta transformación para mis clientes, para mis socios y para la sociedad.