Seat inicia en Martorell la producción del Cupra Raval y el ID Polo, los primeros coches 100% eléctricos
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, arropa a la marca en el acto de inauguración de la fabricación


La fábrica de Seat en Martorell ha iniciado esta semana la producción en serie de los primeros modelos 100% eléctricos de la gama urbana de Volkswagen: el Cupra Raval y el ID Polo. El pistoletazo de salida de la producción en la línea 1, transformada totalmente en una plataforma eléctrica para albergar estos modelos, se ha celebrado este miércoles y ha contado con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el ministro de Industria, Jordi Hereu, y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, lo que denota la importancia que este hito tiene para la industria del automóvil en España. Estos dos modelos son los primeros de la familia de eléctricos urbanos de Volkswagen, que se fabricarán todos en España, y que incluirán también el Skoda Epiq y el Volkswagen ID Cross, que se harán en la planta de Navarra.
En el acto de inicio de producción también han participado Oliver Blume, consejero delegado del Grupo Volkswagen, y Thomas Schäfer, consejero delegado de la marca Volkswagen y miembro del Comité Ejecutivo del Grupo Volkswagen. El desembarco alemán tiene también una carga simbólica: el Cupra Raval, presentado en abril, está llamado a ser la gran baza para que el fabricante de coches español recupere la rentabilidad que ha perdido en los últimos años.
El grupo Volkswagen, matriz de Seat, ha transformado la planta de Martorell con una inversión de 3.000 millones de euros en los últimos años, un desembolso que incluye la transformación de la línea 1, convertida en plataforma eléctrica MEB+, así como otros 300 millones en la instalación de una planta de ensamblaje de baterías eléctricas, y una rampa para llevar estas baterías a la planta de producción de coches, entre otras inversiones, todo dentro del proyecto Future Fast Forward del grupo Volkswagen. En la línea 1 se fabricarán tanto el Cupra Raval como el ID Polo, y en una visita a las instalaciones este miércoles ya se podían ver, intercalados, coches de estos modelos en pleno proceso de fabricación.
Por ahora, la producción arranca con un turno, el de mañana, con 400 trabajadores que han sido formados en fabricación de coches eléctricos. Antes del verano, se abrirá un segundo turno, y la previsión es que a finales de año estén operativos los tres turnos, con un total de 1.200 trabajadores dedicados a esta línea 1. Las cifras de producción dependerán de la demanda, según cómo evolucione la curva de lanzamiento, con un máximo teórico de 1.200 coches al día solo en esta línea. La línea 2 está dedicada a la fabricación de la familia de los Cupra y Seat León y los Cupra Formentor, y en la línea 3 —ahora que ya se ha terminado la producción de los Audi A1— se fabrican los Seat Arona y los Seat Ibiza.
Al inicio del acto, Haupt ha dejado claro que el inicio de la producción es un hito para la compañía: “Es un momento histórico. Hoy celebramos el final de una etapa. Nuestro objetivo era liderar la nueva era de la movilidad en Europa”, ha dicho, agradeciendo la colaboración institucional del Gobierno y de la Generalitat. El consejero delegado de Seat y Cupra ha expresado que el lanzamiento del Cupra Raval “está superando todas las expectativas” y ha reivindicado la valía de Martorell para fabricar coches de otras marcas del grupo.
Schäfer ha destacado el “esfuerzo de equipo” en todo el proceso de transformación, y ha puesto en valor la estrategia del grupo de crear una familia de coches eléctricos urbanos, una estrategia basada en la eficiencia de costes y la originalidad de cada modelo: “Una plataforma, cuatro caracteres y tres marcas”. Blume, por su parte, ha expresado que “el mundo está cambiando de forma profunda”, tanto por los vaivenes geopolíticos como por la competencia para las empresas europeas. “En ningún lugar esto es tan evidente como en la industria del automóvil”, ha añadido: “Nuestro objetivo es claro, el grupo Volkswagen quiere liderar esta transformación”. El consejero delegado de Volkswagen ha reclamado a la Unión Europea que flexibilice las multas al sector relacionadas con la emergencia climática. “Tenemos que seguir trabajando juntos”, ha dicho.
Por la parte institucional, el president Illa ha celebrado que en Martorell se fabrique ya “el primer coche eléctrico europeo” y ha llamado a la población a comprar coches eléctricos: “Es un acto de responsabilidad”. Sánchez ha cerrado el acto alabando el hecho de que este sea el primer coche eléctrico hecho en España. “La industria de la automoción es fundamental para España y para Cataluña, somos el segundo productor de Europa. La colaboración público-privada que hemos impulsado ha sido clave para la transformación del sector”, ha añadido, resaltando la “empatía” que siente ante las reclamaciones del sector. Sánchez también ha señalado el difícil camino de esta colaboración: “Han sido muchas horas de negociación, muchos desacuerdos pero al fin un gran acuerdo”.
Precio accesible
El Cupra Raval, el octavo modelo de Cupra, se presenta como un coche urbano eléctrico accesible, que se comercializará a partir de 26.000 euros —que se puede rebajar en unos 4.000 euros gracias a las ayudas del Gobierno para la compra del coche eléctrico—, y se le ha etiquetado como la gran oportunidad para que la compañía logre el objetivo fijado por el consejero delegado, Markus Haupt: que la rentabilidad alcance un retorno sobre las ventas del 6% en 2030.
La previsión de la compañía es que este año cierre con unos números similares o superiores a los del año pasado en coches producidos, que fueron 470.347 unidades. Esta cifra, de 2025, incluía los cerca de 72.200 coches Audi A1, que este año ya no se producirán por haber terminado la fabricación de este modelo. El objetivo es, pues, que los dos nuevos coches eléctricos cubran el hueco que ha dejado el A1, pero la previsión es que se supere con creces el volumen y los eléctricos cada vez tengan más protagonismo. Haupt expresó en el lanzamiento que le gustaría que los coches eléctricos vendidos por Seat estén por encima del 25% del total.
Seat necesita relanzar su rentabilidad tras los resultados de los últimos años. En 2025, la compañía (entre los coches Seat y Cupra fabricados tanto en Martorell y otras fábricas, y sumando los Audi A1 que se fabricaron y vendieron el año pasado) vendió 657.413 unidades. Con estos coches vendidos, la compañía Seat S.A. creció un 3% en unidades, y un 5,1% en facturación (15.300 millones de euros), pero este crecimiento no tuvo una traducción en rentabilidad: el beneficio operativo fue de solo un millón de euros, frente a los 633 millones registrados en 2024, un 99% menos, a causa sobre todo de los aranceles de la Unión Europea, que afectaron durante todo el año al Cupra Tavascan.