El fondo español ProA potencia Gallo y prepara su venta por más de 400 millones
El objetivo del ‘private equity’ es que la compañía alcance un ebitda de 40 millones y ejecutar la desinversión este o el próximo año

El icónico fabricante español de macarrones, espaguetis o fideos Grupo Gallo ha crecido en los últimos años de la mano de las inversiones de ProA Capital, la gestora de private equity española que dirige Fernando Ortiz. La compañía ha mutado desde su negocio original, se ha diversificado y ahora no solo vende pasta, sino también caldos y platos preparados. La fórmula ha sido un éxito, pues su facturación se ha disparado un 50% desde 2019, cuando el inversor financiero entró en el capital. La compañía, con sede en Sant Cugat del Vallès (Barcelona), tiene como objetivo lograr un beneficio bruto de explotación (ebitda) de 40 millones de euros este ejercicio, y ProA se propone ponerla a la venta este año o el próximo con una valoración de 400 millones de euros, según fuentes financieras.
La compañía que vendió la familia fundadora, los Espona Massana, a ProA por unos 230 millones hace siete años tiene poco que ver con la actual, que se ha convertido en una multinacional con intereses en varias áreas del sector alimentario. Los fundadores mantienen una mínima participación, pero ya no mandan. Y su nuevo dueño ha impuesto una estrategia de diversificación que ha permitido a la compañía capear el incremento del precio de las materias primas. La cotización del trigo llegó a dispararse más de un 50% por la invasión de Ucrania, lo que rebajó las ventas de la compañía un 3% en 2024, según las últimas cuentas depositadas en el registro mercantil. A pesar de la diversificación, Gallo se mantiene como líder del mercado español en pasta seca, salsas y harinas.
Néstor Nava, director general de Grupo Gallo, señala por escrito a Cinco Días que la empresa incrementó su rentabilidad en más de un 15% el año pasado frente a 2024 y adelanta que “sus ratios de endeudamiento son saludables” y que mantiene una senda descendente, a pesar de sus ambiciosos planes de inversión. Para 2026, el presupuesto destinado al crecimiento asciende a 10 millones de euros, después de haber destinado más de 50 millones en los últimos tres ejercicios. Aunque ProA todavía no ha lanzado la venta de forma oficial, sí hay inversores interesados en el activo, aseguran las fuentes consultadas.
Grupo Gallo exporta sus productos a más de 40 países y la internacionalización continúa siendo una palanca estratégica de crecimiento. “Entre los hitos recientes, destacamos el acuerdo alcanzado con el chef José Andrés para elaborar en España su nueva gama de caldos que ya se están comercializando en Estados Unidos bajo la marca José Andrés Foods”, señala el directivo del grupo de alimentación.
La reorganización se ha basado en la especialización, de manera que sus cuatro fábricas se dedican a actividades concretas. La que tiene en Córdoba solo elabora pasta seca; la de Granollers (Barcelona) se centra en caldos (que compiten con los de marca blanca y con otras enseñas de postín, como Aneto o Gallina Blanca) y pasta fresca, mientras que la de Esparreguera (Barcelona) se dedica a los productos sin gluten y la de Sant Vicenç dels Horts (Barcelona) está especializada en platos preparados bajo la marca Ta-tung. En esta última, la producción para otros países ya supone el 26% del total.
La empresa adquirió en 2020 la marca de platos asiáticos, que se ha convertido en la punta de lanza del crecimiento de la empresa, con Estados Unidos como uno de sus destinos clave. Las ventas de esta marca crecen un 115% desde su adquisición. Gallo invirtió en la planta de Granollers para adecuarla a los requisitos de la FDA, el supervisor farmacéutico y de alimentos de Estados Unidos. “Nuestro foco para exportación está en los platos listos para comer”, confirma el director general de Grupo Gallo.
El directivo reconoce que “la actual inestabilidad en el entorno macroeconómico [con los conflictos en Ucrania y en Irán] ha supuesto un impacto importante para el grupo, tanto a nivel de incertidumbre como en el coste de materias primas, transporte y energía”. Con todo, el objetivo es seguir invirtiendo con la misión de lograr que su ebitda ronde los 40 millones de euros este ejercicio.
La posible venta de Grupo Gallo se sumaría a otras operaciones en ese mismo segmento de alimentación. Ebro Foods, la compañía alimentaria española dueña de las marcas Arroz SOS o Garofalo, ha anunciado la adquisición del 30% del capital que no controlaba de la compañía italiana Bertagni, especializada en pasta rellena fresca. Es, además, proveedor de la pasta rellena fresca que Mercadona vende bajo su marca Hacendado.
Por su parte, Cerealto, antes conocida como Siro, llegó en febrero a un acuerdo con el grupo portugués Cerealis para venderle su negocio de pasta, que desarrolla en sus instalaciones de Venta de Baños y que tiene como principal cliente a Mercadona. Cerealto también está respaldado por Mercadona, pues es uno de los proveedores de pasta seca que la compañía de supermercados vende bajo la marca Hacendado.