Florentino Pérez prevé seguir al frente de ACS hasta 2031 y compaginarlo con el Real Madrid
El ejecutivo espera presentarse a la vuelta de 12 meses a la reelección como presidente ejecutivo por un nuevo ciclo de cuatro años


No está enfermo y se encuentra con fuerzas para “trabajar como un animal”, dejó claro Florentino Pérez este martes en la rueda de prensa que ofreció como presidente del Real Madrid en medio de una crisis de resultados y gestión del vestuario del club blanco. Su liderazgo al frente de ACS, “multinacional que factura 50.000 millones al año”, salió a relucir en varias ocasiones como muestra de solvencia. Pérez aseveró que se dispone a combatir por la presidencia del Real Madrid en unas elecciones y también tiene entre sus previsiones, ya para el próximo año, pedir la confianza de los accionistas de ACS para renovar como primer ejecutivo por un ciclo de cuatro ejercicios.
El ingeniero de caminos y empresario que cumplió 79 años el pasado 8 de marzo fue reelegido presidente ejecutivo de ACS en la junta de accionistas de mayo de 2023. El mandato vence en la reunión de accionistas prevista para el mismo mes de 2027. Pérez ya anticipa en su círculo más cercano que su intención es seguir al frente del conglomerado empresarial que ha forjado en los últimos 43 años, de no mediar ningún imprevisto, y simultanear la presidencia de la corporación con la de su club de toda la vida.
Las riada de críticas recibidas desde los medios de comunicación tras una comparecencia jalonada por argumentos desordenados, con fuertes andanadas contra periódicos y emisoras de radio y contra el estamento arbitral, o con el desafío a quienes quieran disputarle las riendas del Real Madrid, no tuvieron eco ayer en el mercado en lo que respecta a su otra ocupación. ACS se apuntó una subida en torno al 2% y acumula recomendaciones de compra. Se sabe de la trayectoria de un amplio equipo directivo que trabaja junto al primer ejecutivo.
La junta de accionistas para dar cuenta del ejercicio 2025, celebrada el pasado viernes en Madrid, contó con las intervenciones de Florentino Pérez y del consejero delegado, Juan Santamaría, tras lo que hubo espacio para tratar brevemente la sucesión en el grupo de infraestructuras. Fue a pregunta de un accionista minoritario, y la respuesta de Santamaría, de 48 años de edad y mano derecha del presidente, se refirió a un mix de veteranía y gestión renovada, lo que integra la receta del éxito de ACS.
La compañía ha ejecutado todo un giro estratégico hacia las infraestructuras de nueva generación, desde la construcción de grandes centros de datos hasta plantas para el vehículo eléctrico, sin dejar de lado la ingeniería relacionada con minerales críticos y tierras raras o las infraestructuras de transportes. En la junta se votó a favor de un alza del 20% en el dividendo y para este año está presupuestado un incremento del 20% al 25% en el beneficio neto ordinario, que ACS sitúa entre 1.030 y 1.070 millones de euros. El fuerte peso del negocio estadounidense y una cartera de 100.000 millones en proyectos respaldan una gestión que incide en el control de riesgos y la búsqueda de oportunidades. ACS brilla más que nunca en el parqué tras generar un rendimiento para el accionista del 82% el año pasado (incluido el dividendo) y de más del 60% en lo que va de 2026.
Florentino Pérez está rodeado por una guardia pretoriana que lleva años con él: el abogado José Luis del Valle (76 años), secretario general del grupo; el ingeniero de Caminos Ángel García Altozano (77 años), director general corporativo desde su incorporación a la empresa en 1997, y el ingeniero técnico industrial Eugenio Llorente (79 años), cuya carrera comenzó en Cobra en 1973. Los tres integran el comité de dirección junto a Pérez y Juan Santamaría, y parecen tener su salida de ACS vinculada a la del presidente. Entre los más próximos también se encuentra Pedro López Jiménez (83 años), vicepresidente segundo de ACS y presidente del consejo de supervisión de la filial alemana Hochtief.
La que durante unos años fue segunda o tercera línea, formada por directivos jóvenes que han desarrollado sus carreras bajo la batuta de los senior, integra ahora el equipo que conduce las operaciones en el día a día. Entre ellos hay perfiles como el del director general de Finanzas, Emilio Grande Royo-Villanova, quien fue director financiero de la filial de autopistas Iridium o desempeñó el mismo rol en la australiana Cimic cuando Santamaría estaba centrado en la gestión de esa compañía; el director general adjunto al consejero delegado, Ángel Muriel (57 años), que atesora experiencia en distintos cargos en ACS desde 1995 y ha pasado por Hochtief y Cimic con altas responsabilidades; o las directoras de Operaciones y de Inversión en Infraestructuras, Cristina Aldámiz-Echevarría y Nuria Haltiwanger, respectivamente, ambas nacidas en los setenta.
La junta de este 2026 ha tenido entre los puntos sometidos a votación la reelección de Juan Santamaría como consejero delegado por un periodo de cuatro años, votación a la que se someterá Florentino Pérez a la vuelta de 12 meses. Pese a apoyarse en colaboradores cercanos, el presidente está activo tanto en el consejo como en el comité de dirección. Con su paquete accionarial del 13,5% lidera el capital de ACS y fue quien atrajo al consejo de administración, con la inversión de 1.000 millones en mayo de 2024, a Criteria y el veterano de la economía española Isidro Fainé. Del financiero se cuenta en la cúpula de ACS que en sus primeras reuniones quedó sorprendido con el vuelco de la participada y la determinación del consejero delegado en la apuesta por nuevas actividades. Pérez y Fainé habían sido íntimos colaboradores años atrás en la forja de la concesionaria de autopistas Abertis, que ACS recuperó en 2018, con un 50%, entrando en la opa lanzada por la italiana Atlantia.
Tras afirmar el martes que se presentaba a unas nuevas elecciones para defender a los socios del Real Madrid, del que dijo que tendrán que sacarle “a tiros”, el creador de ACS desde la compra de la quebrada Construcciones Padrós en 1983 (motivó su traslado a Barcelona), tiene claro que no quiere perderse la evolución del grupo desde su despacho en la calle Pio XII de Madrid. ACS avanza en terrenos como la defensa, infraestructuras digitales, minería, energías renovables o la nueva industria descarbonizada en América, Europa y Asia-Pacífico. Un nuevo plan estratégico 2027-2029, el desarrollo en terrenos como la energía nuclear o incluso la salida a Bolsa en Estados Unidos, pueden marcar los próximos capítulos de ACS.