Booking y Airbnb surfean la ola de la guerra con máximos históricos de ingresos y beneficio
La mayor plataforma de alquiler de pisos turísticos ha revisado al alza sus previsiones por las buenas perspectivas en América y Asia


El conflicto bélico en Irán, iniciado el pasado 28 de febrero, ha provocado una subida de precios y una ralentización económica en todo el mundo que amenazan con una nueva recesión económica global si la guerra se prolonga más allá del verano. Grandes organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) han revisado a la baja sus previsiones de crecimiento, mientras que el Gobierno español ha preferido esperar todavía un tiempo para hacer lo mismo, aunque sí ha anticipado una inflación creciente hasta el 3% para este año.
En medio de ese chaparrón que amenaza tormenta, el turismo sigue disfrutando de esa euforia con la que salió de la pandemia y que todavía no ha desaparecido cuatro años después. Y el mejor exponente de este desacoplamiento entre la coyuntura macroeconómica y la empresarial es la cuenta de resultados de Booking y Airbnb, que alcanzaron máximos históricos de ingresos y beneficio en el caso de la primera y solo de ingresos en la segunda, coincidiendo con una guerra que ha paralizado el tráfico aéreo y el alojamiento en Oriente Próximo, ha disminuido la conectividad aérea con Asia, ha dejado las reservas de queroseno en el mundo bajo mínimos y ha encarecido los viajes a niveles inéditos.
Booking, que tiene 28 millones de anuncios en todo el mundo (21,4 millones son hoteles y 6,6 son casas y apartamentos), cerró ese primer trimestre con unos ingresos de 4.702 millones de euros, un 16% más que en el mismo trimestre de 2025, y un beneficio neto de 920 millones de euros, el triple respecto a los 283 millones registrados doce meses antes. La compañía prevé que el impacto más duro del conflicto bélico se producirá en el segundo trimestre y que posteriormente habrá una recuperación coincidiendo con el verano, por lo que ha revisado a la baja sus previsiones de cierre de año.
Pese a ello, la compañía anticipa un aumento de reservas y de ingresos que oscilará entre el 5% y el 10% para el cierre del año. “A pesar de que nuestras previsiones para este año se han visto impactadas por la situación en Oriente Próximo, seguimos firmemente comprometidos con nuestras previsiones a largo plazo, que auguran un crecimiento del 8% para reservas e ingresos en los próximos años”, aseguró Ewout Steenbergen, vicepresidente ejecutivo y director financiero de Booking, en la última conferencia con analistas.
El impacto de los grandes eventos
Airbnb va un paso más adelante y revisó al alza el pasado jueves sus previsiones de crecimiento para este año, con unos ingresos que aumentarán a tasa de doble dígito. Unas estimaciones positivas que descansan sobre los buenos resultados del primer trimestre. Entre enero y marzo, las ventas de la mayor plataforma de alquileres turísticos del mundo, con 9 millones de anuncios, se dispararon un 18% hasta los 2.276 millones de euros, lo que supuso un nuevo máximo histórico, mientras que el beneficio neto avanzó un 3,8% hasta los 136 millones, lejos de los 224 millones alcanzados en el mismo período de 2024.
En la conferencia con analistas posterior a la última presentación de resultados, el cofundador y consejero delegado de Airbnb, Brian Chesky, explicó las razones en las que se basan ese crecimiento en un entorno económico complejo. ”Momentos como este demuestran la gran resiliencia de nuestro modelo. Porque cuando cambian los patrones de viaje, Airbnb se adapta. Cuando la incertidumbre arancelaria provocó que menos personas viajaran a Estados Unidos el año pasado, recurrieron a Airbnb y encontraron otro destino, y ahora estamos viendo una dinámica similar. Contamos con millones de alojamientos en todo el mundo, prácticamente para todos los presupuestos, algo que la mayoría de las empresas de viajes no pueden igualar. Y es la razón principal por la que podemos ofrecer resultados consistentes, incluso en entornos difíciles", apuntó Chesky.
Los grandes eventos también explican el buen comportamiento de las ventas. Airbnb se convirtió en el alojamiento oficial de los juegos olímpicos de verano en París en 2024 y de invierno en Milan en 2026 y también lo será para el próximo mundial de futbol que se disputará entre Estados Unidos, México y Canadá: “Los eventos actuan como un imán para captar clientes que nunca habían usado la plataforma. Solo en los dos últimos juegos olímpicos celebrados en París y Milán, las campañas generaron cerca de 1.000 millones de impresiones globales”. A esos grandes eventos se ha sumado el buen desempeño en algunos mercados considerados claves como Brasil, India, Latinoamérica o Japón.