El Gobierno y Simón ganan margen de maniobra en el consejo de Indra con la marcha de los Escribano
La venta del 14% del capital abre la puerta a que cambien los equilibrios dentro del órgano de gobierno y amplía el poder de la SEPI como primer accionista

La venta del 14,3% que los hermanos Escribano tenían en Indra abre una nueva etapa en la gobernanza de la compañía. Ese es el sentir de varias fuentes próximas al Gobierno, que creen que la salida de Javier Escribano del consejo de administración -y antes la sustitución en la presidencia de su hermano Ángel- allana el camino para que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) gane margen de maniobra. Con el 28% del capital de la empresa, consideran que tendrá más fácil tomar decisiones difíciles que exigen aprobación de la mayoría de miembros del órgano supremo de decisión de la empresa.
El consejo de Indra ha pasado de 15 miembros a 14 desde este lunes, tras la salida del representante dominical de la familia Escribano. Hace un mes, Ángel Simón sustituyó a Ángel Escribano. El movimiento es relevante para la gobernanza. Ora Indra decida amortizar el sillón de Escribano en el consejo ora restituya su plaza con un nuevo independiente (se espera que la participación de los Escribano se coloque en pequeños paquetes a inversores institucionales sin derechos políticos), la suma de los tres dominicales de la SEPI y el actual presidente tendrá más capacidad para controlar al resto de la cúpula.
“Los independientes ejercen con fuerza sus derechos cuando se ven capaces de ahormar mayorías, pero suelen ser más cautos si se pueden ver en minoría en las votaciones del consejo”, explica un alto cargo de la Administración habituado a lidiar en órganos colegiados. Tras el último movimiento, Indra sigue manteniendo siete consejeros independientes.
Desde la salida de Fernando Abril-Martorell de la presidencia de Indra en 2021, el consejo ha vivido, casi sin solución de continuidad, diversas situaciones convulsas. La última se dio en plena madrugada de un Jueves Santo, cuando la propuesta de la SEPI para que Ángel Simón fuera elegido presidente salió adelante por un solo voto de diferencia a favor. De hecho, trascendió entonces que hubo de ser nombrado presidente sin funciones ejecutivas ante la falta clara de apoyos dentro de la cúpula, sobre todo por la mayoritaria discrepancia de los consejeros independientes.
Ahora, las fuentes consultadas y cercanas al Ejecutivo consideran que tanto los independientes como el consejero delegado, José Vicente de los Mozos, perderán capacidad de arbitrar ante hipotéticas situaciones de división. O dicho de otro modo, Moncloa y el nuevo presidente, Ángel Simón, ganan capacidad de influir dentro de la cúpula, ya que es mucho más difícil que la unión de los grandes inversores privados y los independientes más combativos puedan torcer la voluntad del accionista público.
La cuestión no es menor, aseguran dichas fuentes, ya que Indra entra ahora en un periodo clave donde el sector prevé que se reordene la gobernanza de la empresa, lo que propiciará un nuevo escenario para tomar decisiones estratégicas, entre las que destaca la potencial fusión con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), que con su salida del capital de Indra han disipado ya cualquier sospecha de conflicto de interés para desplegar la transacción.
Escribano y la SEPI han pasado de un alineamiento claro desde el inicio de 2025 a un duro enfrentamiento que provocó la caída de Ángel Escribano como presidente de la firma de tecnología y defensa en abril. La llegada de Ángel Simón permitió a De los Mozos recuperar todo el poder ejecutivo. La pasada semana, el propio De los Mozos volvió a subrayar el carácter no ejecutivo de Ángel Simón dentro del consejo.
Pero en el sector, aquellos que conocen la trayectoria de Simón, exnúmero dos de La Caixa y gran factótum de Agbar previamente, no creen que vaya a ejercer un papel exclusivamente de chairman, como se conoce esta figura representativa en el argot anglosajón. En este sentido, no descartan que en los próximos meses pueda producirse una cesión de poder del CEO al presidente, como ya tuvo que hacerse bajo el mandato de Marc Murtra. Con la salida de Escribano del consejo, que ostentaba los derechos políticos del 14,3% de Indra y estaba facultado a pedir un segundo asiento, ese objetivo es más fácil de lograr.
Vía libre
Para Moncloa y la SEPI se despeja el camino tras meses de pugna en Indra, llamada a ser el campeón nacional del sector de la defensa en España. Aunque en las últimas semanas se han mostrado alineados con el actual CEO, las fuentes próximas al caso creen que la figura de Ángel Simón, alto cargo desde los años 90 en organismos controlados por el PSC, es mucho más cercana a los postulados de Moncloa de los que hipotéticamente pudiera tener José Vicente de los Mozos, ejecutivo considerado con buena relación también con el Partido Popular.
Un síntoma que se interpretó en el mercado de que Simón no ha llegado a Indra a calentar la silla fue el retraso del plan estratégico. Estaba previsto para mayo, pero se pospuso a octubre. Fuentes del sector creen que esta primavera y verano se configurará un equipo amoldado a la nueva jerarquía. Y será en otoño, ya cuando la convulsión de los últimos meses se haya enfriado, cuando se presente el plan estratégico y se aborde la hipotética compra de Escribano Mechanical & Engineering. Una cuestión clave será decidir la estructura de la compra (fusión, compra, canje de acciones, etc.).
Sea como fuere, en esta operación la SEPI también ha demostrado gran margen de influencia, ya que parte del valor a asignar a la empresa y la operación depende de la lluvia de millones que el Ministerio de Defensa les va a otorgar para los programas de modernización del ejército español.
Pero aunque en la balanza de poder pueda ir ganando peso el Gobierno, en el mercado se da por descontado que José Vicente de los Mozos renovará como CEO de Indra en la próxima junta de accionistas, cuando le vence el mandato. El propio De los Mozos despidió su última conferencia con los analistas que siguen a la empresa dejando clara su intención de seguir. Antes de la junta, el 9 de junio, el Congreso de los Diputados ha vuelto a convocar al responsable económico de Moncloa, Manuel de la Rocha, y a la presidenta de la SEPI, Belén Gualda, para que den explicaciones de la situación de Indra.