Endesa ganó 725 millones en el primer trimestre, un 24% más, y confirma sus objetivos para este año
El nuevo consejero delegado, Gianni Armani, pide que se aumente el límite de inversión en las redes eléctricas


Endesa obtuvo en el primer trimestre de este año un beneficio neto de 725 millones de euros, lo que representó un 24,4% más que el obtenido en el mismo periodo del año pasado, según ha informado la compañía esta tarde a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La energética, filial de la italiana Enel, registró un beneficio bruto de explotación (ebitda) de 1.632 millones de euros, un 14% superior a igual periodo de 2025.
Estos resultados se han logrado “gracias a la gestión eficiente y disciplinada de la red bajo el nuevo marco retributivo y a la resiliencia de los negocios liberalizados de generación y comercialización en un entorno de incertidumbre geopolítica y volatilidad en los mercados”, señala Endesa en un comunicado. Los ingresos de la energética ascendieron a 6.825 millones de euros, con una ligera caída del 1,3%, mientras que la deuda se situó en 10.569 millones frente a los 10.110 millones a 31 de diciembre de 2025.
Por su parte, la producción se situó en 14,2 TWh frente a los 13,2 TWh del primer trimestre del año pasado, un 8% más, gracias a la mayor aportación de las renovables (notablemente de la hidráulica, con los embalses en cotas récord); un volumen de ventas liberalizadas (18 TWh en total), ligeramente descendente en el segmento de B2B y estable en B2C y un crecimiento del 3% en la base de clientes del mercado libre, hasta 6,4 millones, tras la integración efectiva de los algo más de 300.000 clientes eléctricos de Energía Colectiva (como parte de la alianza alcanzada en 2025, y efectiva desde enero de 2026, con MasOrange).
La producción de las centrales de ciclo combinado de Endesa aumentó un 34% en el primer trimestre, hasta 1.877 GWh, debido a la operación reforzada que aplica el operador del sistema, Red Eléctrica, desde el apagón total que sufrió la península Ibérica el 28 de abril de 2025.
El flujo de caja operativo se situó en 1.000 millones de euros al cierre del trimestre, con una tasa de conversión de caja respecto al ebitda del 65%. A finales de marzo la compañía había ejecutado aproximadamente el 40% del programa de recompra de acciones aprobado en la junta del 28 de abril, hasta un total 27.595.795 acciones.
Junto a estas magnitudes, Endesa cerró el trimestre con una evolución plana del margen liberalizado eléctrico, en los 54 euros/MWh, logrando neutralizar el impacto del aumento de los costes de los servicios auxiliares, mientras que el margen del gas, en línea con lo esperado, cae un 8% hasta los 10 euros/MWh, que se ha normalizado tras la excepcional evolución de 2025.
Se trata de las primeras cuentas que presenta el nuevo consejero delegado de Endesa, Gianni Armani, quien sustituyó a José Bogas, que llevaba 12 años en el cargo, tras la última junta de accionistas. En ella, Bogas fue ratificado como consejero otro externo.
Según indicó Armani en una conferencia de analistas, “el potente desempeño operacional y financiero proporciona la visibilidad necesaria para confirmar los objetivos de Endesa para el conjunto del año”. Las previsiones para el ejercicio se sitúan entre 2.300 y 2.400 millones de euros de beneficio neto y entre 5.800 y 6.100 millones de ebitda.
Límites de inversión
Según Endesa, España se ha mantenido dentro de Europa como uno de los países con precios eléctricos mayoristas más competitivos, pese a la volatilidad y el nivel históricamente alto de los costes de servicios auxiliares durante este trimestre. Así, el promedio del precio del pool ha sido de 44 euros/MWh, un 48% menos que en el primer trimestre de 2025, a los que hay que sumar 24 euros procedentes del coste de esos servicios. Este nivel de precios en el mercado “subraya la exposición limitada de España a los precios del gas gracias a sus fuentes renovables y a la ventaja de contar con una flota nuclear fiable”, añade la compañía.
En la presentación a analistas, el consejero delegado puso el foco en tres cuestiones. La primera, que el actual contexto global refuerza el mensaje de acelerar la electrificación y el despliegue de energías renovables, dentro de una matriz energética descarbonizada, porque esta es la forma más eficaz de proteger a los consumidores y las economías de las crisis geopolíticas. Por otra parte, destacó la necesidad de acelerar la inversión en redes eléctricas para dar cabida al crecimiento estructural de la demanda y garantizar la fiabilidad del sistema; y, por último, dijo que, para que esto sea posible, “el apoyo regulatorio es esencial”, en particular, la aprobación del aumento del límite de inversión es crucial para desbloquear el gasto de capital necesario en las redes de distribución.