SpaceX encara una OPV histórica con el Nasdaq en máximos históricos y la nueva eclosión de inversiones en IA
La compañía acelera con el asalto a Cursor mientras presenta sus avances en cohetes y gana nuevos contratos con la administración Trump


La cuenta atrás para la salida a Bolsa de SpaceX, que puede ser la mayor de la historia, continúa. Y el entorno favorece a Elon Musk, con el rebote de los mercados financieros, que han llevado al Nasdaq a alcanzar un nuevo máximo histórico, así como por la oleada de nuevas rondas de financiación e inyecciones de capital en las compañías de inteligencia artificial (IA). Un área clave para la empresa de servicios espaciales del magnate, que en febrero cerró la fusión con xAI, controlada también por Musk.
El Nasdaq 100 alcanzó su máximo histórico el pasado viernes al alcanzar los 27.314 puntos, cerrando en 27.303 puntos. Pese al ligero freno de este lunes, el índice acumula una revalorización próxima al 17% en el último mes, con un fuerte tirón de las compañías de chips, con especial avance de Nvidia, Intel o AMD, impulsadas por las inversiones en centros de datos para IA.
Esta tendencia, precisamente, coincide con la nueva eclosión de inversiones multimillonarias en la IA, con la participación de la propia SpaceX. La empresa anunció la pasada semana que tiene un acuerdo que le otorga el derecho a adquirir la start-up de programación de IA Cursor por 60.000 millones de dólares a finales de este año, o pagar 10.000 millones por el trabajo conjunto de ambas compañías.
Dentro de este interés inversor, Anthropic cerró dos acuerdos de fuerte calado la semana pasada con Amazon y Alphabet. Amazon invertirá 5.000 millones de dólares en la creadora del chatbot Claude ahora y otros 20.000 millones en el futuro, mientras que Alphabet invertirá 10.000 millones inicialmente en la start-up, con la opción de llegar a 40.000 millones.
En principio, se espera que SpaceX salga a Bolsa en junio, captando en torno a 75.000 millones de dólares, con una valoración que podría alcanzar los dos billones, llevando a la empresa directamente al Top-10 de empresas más capitalizadas. Entre los más interesados figuran los actuales accionistas, al margen del propio Musk, entre los que figuran Baron Partners, el fondo de la conocida Cathie Wood Ark Venture Fund, o Alphabet, que tiene una posición cercana al 6% del capital, cuyo valor de mercado, si se cumplen las previsiones, podría superar los 100.000 millones de dólares. Musk quiere hacer un amplio sitio a los inversores minoristas. Así, SpaceX podría asignar hasta el 30% de la OPV al segmento de retail, muy por encima del rango habitual para este ámbito de entre 5% y el 10%.
Y SpaceX no es el única con el objetivo de salir a cotizar en este escenario de intensa actividad financiera. OpenAI, valorada en 830.000 millones de dólares, aspira a una salida a Bolsa que podría elevar esa cifra por encima del billón de dólares, mientras que su rival Anthropic, valorada en 380.000 millones de dólares en su última ronda de financiación, podría obtener más de 60.000 millones en una OPV que, según algunos analistas, podría valorar la compañía en más de 640.000 millones.
Dentro del propio sector espacial, HawkEye 360 busca alcanzar una valoración de hasta 2.420 millones de dólares en su OPV, según anunció el lunes esta compañía de análisis espacial, con el objetivo de sacar partido de la recuperación de las Bolsas. La empresa norteamericana recaudar hasta 416 millones en su debut en el mercado. La compañía, participada por BlackRock, cuenta con Goldman Sachs, Morgan Stanley, RBC Capital Markets y Jefferies para su debut.
SpaceX, a la espera iniciar su roadshow oficial, continúa haciendo anuncios con respecto a sus operaciones. La compañía presentó la última generación de su vehículo Starship, lo que supone un avance significativo en la búsqueda de cohetes totalmente reutilizables y de rápido uso. De hecho, la firma dijo que ha desarrollado una nueva nave, propulsores, motores, plataforma de lanzamiento y centro de pruebas como parte de sus continuos esfuerzos por resolver los complejos desafíos de ingeniería del transporte espacial. SpaceX, que también está desafiando a las telecos tradicionales con su servicios de comunicaciones Starlink, es un actor clave en la industria, al llevar a cabo más de la mitad de los lanzamientos orbitales que se hacen en el mundo.
En este ámbito, la empresa controlada por Elon Musk, que la semana pasada volvió a insistir en el crecimiento del negocio de los robots de Tesla, también se está viendo favorecida por los contratos con las administraciones públicas de EE UU. De hecho, SpaceX y Lockheed Martin fueron las principales adjudicatarias de los contratos concedidos por la Fuerza Espacial de Estados Unidos, por un importe conjunto de hasta 3.200 millones de dólares para desarrollar prototipos de interceptores espaciales en el marco del proyecto Cúpula Dorada del presidente Donald Trump. En principio, según Bloomberg, SpaceX formaría parte de un grupo de empresas que desarrollan el sistema operativo que sustenta la Golden Dome.