Grifols reorganiza su red global de plasma y cierra 29 centros de donación en EE UU
La compañía afirma que la medida está en línea con su enfoque estratégico de crecimiento


Grifols ha puesto en marcha una reestructuración de su red de centros de donación de plasma en Estados Unidos, donde es el principal operador con más de 300 centros. Así, ha aprobado una iniciativa que contempla el cierre de 29 centros en el país, su principal mercado estratégico, junto con la consolidación de operaciones en centros de mayor rendimiento.
Según explica la empresa, este proceso está diseñado para aumentar la productividad por centro, mejorar la eficiencia en la recogida de plasma y el rendimiento global de la red, así como reforzar la resiliencia del suministro, en línea con el enfoque estratégico de la compañía en el crecimiento del ebitda (resultado bruto de explotación) impulsado por márgenes. El ebitda es clave para Grifols en su estrategia de reducir el ratio de apalancamiento.
La firma insiste en que esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia y continuada para mejorar la productividad, la eficiencia y la sostenibilidad a largo plazo de su plataforma de plasma en el país.
Los mercados financieros parecen haber recibido la medida con cierta pasividad. Los títulos de Grifols, penalizada en las últimas semanas por la presión de los inversores bajistas, han cerrado sin cambios, de nuevo por debajo de los nueve euros, tras una sesión con leves descensos. En las últimas cinco sesiones, pierden cerca de un 6%.
La optimización anunciada en el mercado estadounidense se llevará a cabo en las próximas semanas. Durante este periodo, los centros afectados seguirán operando durante una breve fase de transición para garantizar una experiencia fluida para los donantes, al tiempo que se refuerza el rendimiento global de la red. Los donantes serán redirigidos a centros cercanos de Grifols, asegurando la continuidad y manteniendo una experiencia de donación segura y de alta calidad.
Grifols asegura que, a pesar de esta optimización de la red, prevé aumentar sus volúmenes totales de recogida de plasma en el mercado estadounidense, impulsados por una mayor productividad por centro y una mejor utilización de su red.
La recogida de plasma en EE UU constituye la base del modelo integrado verticalmente de Grifols, respaldado por importantes operaciones industriales en California y Carolina del Norte, y una plantilla de más de 14.000 empleados en todo el país. La empresa afirma que esta combinación de escala, integración vertical completa y presencia nacional sustenta una plataforma altamente resiliente, capaz de sostener el crecimiento a largo plazo y la creación de valor, apoyada en mejoras continuas en la experiencia y la fidelización de los donantes en toda la red.
Durante el último año, Grifols ha puesto en marcha una profunda revisión de su red en EE UU, con múltiples iniciativas operativas orientadas a mejorar el rendimiento de sus centros de plasma. Sobre esta base, la compañía explica que está priorizando los centros con mejores resultados y mayor potencial de crecimiento, reasignando recursos hacia aquellas ubicaciones donde puede alcanzar mayores niveles de productividad, eficiencia y consistencia en los resultados a lo largo del tiempo.
“Tenemos una clara oportunidad para mejorar la eficiencia de nuestra recogida de plasma en EE UU y contribuir así a nuestro objetivo de mejora de márgenes, al tiempo que seguimos incrementando los volúmenes de plasma para dar respuesta a las sólidas perspectivas de crecimiento de los medicamentos derivados del plasma en el país”, dice Jordi Balsells, presidente de Plasma Procurement.
La farmacéutica explica que la reciente aprobación por parte de la EMA del plasma procedente de Egipto, una fuente altamente escalable, junto con la mayor red de centros de donación en Europa, abre una oportunidad clara para reducir en el futuro el uso de plasma estadounidense en mercados internacionales. Esto permitirá centrar el crecimiento de la recogida en el mercado estadounidense, caracterizado por un fuerte potencial de crecimiento.
La medida anunciada este viernes llega pocos días después de que la compañía confirmase que está estudiando la colocación en la Bolsa de EE UU una participación minoritaria en el negocio de Biopharma en el propio mercado estadounidense. Con la OPV, Grifols podría colocar un 20% del capital de esta división, que alcanzaría una valoración entre 17.000 y 20.000 millones de euros. Grifols captaría cerca de 4.000 millones, que serían destinados a reducir deuda y captar fondos para financiar el crecimiento en distintas áreas.
La operación, que tiene que ser aprobada definitivamente por el consejo de administración de Grifols, ha coincidido en el tiempo con la culminación del proceso de refinanciación de deuda, con la firma de un contrato de crédito Term Loan B (TLB) por un importe global de casi 4.700 millones de euros. Además, ha incluido la amortización, de forma anticipada de bonos garantizados al 7,5% con vencimiento en 2030 por un importe de 500 millones.
En las últimas semanas, Grifols se ha visto penalizada por la muerte de dos donantes en una de sus sedes en Canadá. De hecho, el ministerio de Sanidad del país norteamericano ha impuesto restricciones y nuevas condiciones a la licencia de la empresa para sus procesos de recogida de plasma. La compañía considera a Canadá uno de sus mercados estratégicos. Su CEO, Nacho Abia, señaló recientemente que la compañía está en conversaciones con el Gobierno para ampliar el acuerdo que tiene en el sector de la salud en ese país y extenderlo más allá de 2030.