Ir al contenido
_
_
_
_

Renfe ficha a KPMG y PwC para dar la batalla a las grandes ferroviarias por las rutas de Francia

La compañía pública firma un acuerdo marco con las ‘big four’, NTT Data y Forvis Mazars para preparar financieramente sus ofertas en el mercado francés y elevar su grado de internacionalización

Foto de un tren de Renfe en una estación.RENFE (RENFE)

Renfe trata de expandirse fuera de España en pleno golpe a su negocio por la crisis ferroviaria desatada por el accidente de Adamuz (Córdoba). La compañía pública ha formalizado en los últimos días un acuerdo marco con cuatro asesores financieros para que le den apoyo en la batalla con las grandes operadores ferroviarias europeas en su lucha por lograr elevar el número de rutas operadas en Francia.

Concretamente, la compañía presidida por Álvaro Fernández Heredia ha firmado un acuerdo con KPMG, PwC, NTT Data y Forvis Mazars. El plan pasa por activar a estos asesores cuando salgan las licitaciones en el país galo. Según destaca Renfe en documentación oficial consultada por este medio, “como consecuencia del actual proceso de liberalización del sector ferroviario, el grupo Renfe se ha marcado como objetivo en su plan estratégico conseguir un mayor grado de internacionalización de la compañía”.

Concretamente, las consultoras deberán prestar “apoyo en la preparación de las ofertas económicas de las licitaciones a las que se presente Renfe en el mercado francés”. Su trabajo pasa por elaborar el modelo financiero, hacer un análisis de la documentación requerida por las autoridades francesas, dar respaldo en cuestiones de fiscalidad local, asesorar en la estructura de la deuda de los proyectos, trabajar en el apoyo a la aprobación interna de la oferta o incluso asesorar en la negociación con las autoridades galas organizadoras de los concursos.

Uno de los principales objetivos de Renfe es Francia. La operadora ferroviaria española asegura que “ha realizado un importante esfuerzo de prospección del mercado francés y de su proceso de apertura a la competencia”. De hecho, Renfe ya opera algunas líneas que recorren el país vecino. Concretamente, 28 trenes de AVE de lunes a domingo que van de Barcelona a Lyon y de Madrid a Marsella, pasando por diferentes localidades intermedias.

El camino, sin embargo, no está exento de dificultadas. En abril de 2025, suspendió su plan de unir Barcelona con Toulouse, aunque ya tiene luz verde para llegar en abril. Y previamente también se frustró su plan de llegar a París para los Juegos Olímpicos celebrados en 2024 en la capital francesa. La cuestión suscitó polémica, ya que fuentes del sector ferroviario español aseguraban que las trabas de Francia para homologar sus trenes allí estaban detrás del descarrilamiento de estos proyectos. En paralelo, el ministro de Transportes, Óscar Puente, deslizaba que Ouigo, la filial de la francesa estatal SNCF que opera en España, estaba haciendo competencia desleal por su política de bajos precios.

En todo caso, Renfe quiere ahora volver a dar la batalla por el mercado francés. Según señalan fuentes al tanto de la contratación de las empresas, la apertura del mercado ferroviario en Europa no está avanzando al mismo ritmo en todos los países. España liberalizó primero la alta velocidad y larga distancia, lo que permitió la entrada efectiva de nuevos operadores internacionales. Sin embargo, en el caso francés el proceso ha seguido un calendario distinto: primero se han transferido las competencias del transporte regional a las regiones y, a partir de ahí, se están licitando progresivamente los servicios mediante concursos organizados.

En la práctica, Francia sí ha cumplido formalmente con la normativa europea de liberalización, pero con una implementación gradual. Los servicios regionales y de cercanías se están adjudicando por fases y con posibilidades reales de entrada de operadores alternativos. En cambio, en la alta velocidad existen todavía barreras técnicas y operativas que han dificultado la implantación efectiva de nuevos competidores, lo que explica que operadores extranjeros aún no hayan podido operar allí con la misma facilidad con la que sí lo hacen en España.

En este contexto, Renfe ha intentado participar en licitaciones francesas en los últimos años, pero sin éxito. Uno de los principales factores ha sido la diferencia entre los tiempos administrativos de una empresa pública y los calendarios de preparación de ofertas exigidos en estos concursos, que requieren capacidad de reacción rápida y conocimiento del mercado local.

Para resolverlo, se ha optado por un modelo más habitual en este tipo de procesos: la creación de un contrato marco con varias consultoras preclasificadas que permite activar asesoramiento especializado de forma inmediata cuando surge una oportunidad concreta. Esto acorta los plazos de preparación de las ofertas y profesionaliza la aproximación al mercado francés, aumentando las probabilidades de competir en igualdad de condiciones.

Más que un primer intento, supone un cambio de enfoque: pasar de participaciones puntuales a una estrategia estructurada para competir en futuras licitaciones regionales. El objetivo es poder presentarse de forma sistemática a los concursos que se irán convocando en Francia a medida que avance la apertura del mercado.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Buscar bolsas y mercados

_
_