El voluntariado corporativo se pone al servicio de las necesidades reales de los vulnerables
La iniciativa “Juntos hacemos más” de Mutua Madrileña cumple 15 años. Los profesionales del grupo han destinado en el periodo 27.000 horas a cooperar con los colectivos desfavorecidos


El Programa de Voluntariado Corporativo de Mutua Madrileña, impulsado bajo el lema “Juntos hacemos más”, cumple ahora 15 años. Desde su puesta en marcha en 2011, la iniciativa ha desarrollado una labor ininterrumpida planteando semanalmente actividades para que los empleados del grupo presten su ayuda y su tiempo a colectivos vulnerables, que no cesó su actividad ni siquiera en época de pandemia, cuando se adaptó para ofrecer actividades de cibervoluntariado.
En este periodo, los profesionales del grupo asegurador han destinado 27.000 horas a cooperar con colectivos desfavorecidos. Solo en el último año, un 15,3% de la plantilla se ha sumado a al menos una del medio centenar de actividades propuestas, dedicando un total de 3.000 horas en los últimos 12 meses.
El programa, integrado en la estrategia de responsabilidad social corporativa de Mutua Madrileña, está respaldado por la Fundación Mutua Madrileña, y se sustenta en el principio de que cada acción debe cubrir una necesidad real. Esta visión permite ofrecer un abanico muy amplio de actividades que atraen a voluntarios de perfiles diversos y que abarcan una amplia variedad de colectivos en situación de vulnerabilidad. Mutua Madrileña, a través de la Fundación Mutua Madrileña, cubre siempre los gastos necesarios para que las actividades de voluntariado puedan llevarse a cabo.
Vanessa Contreras y Armando da Silva son voluntarios de la Mutua. Vanessa, de 46 años, es voluntaria “desde siempre”, asegura, en los seis años que trabaja en la compañía, en el departamento de calidad. Armando, de 48 años, lleva dos años en la aseguradora, en el departamento de seguridad, y como voluntario, algo más de un año. Ambos participan de forma regular como voluntarios, “siempre que mi horario de trabajo me lo permita”, apunta Vanessa.
Los dos coinciden en señalar que el abanico de actividades propuestas por Mutua es muy amplio, y todas son estimulantes. “No tengo preferencia, la verdad es que me motivan todas las actividades. Cada actividad es distinta y responde a necesidades diferentes según la edad o la situación de las personas. El hecho de poder ayudar y saber que esas pocas horas marcan la diferencia es lo que realmente me impulsa a participar”, recalca Armando. En la misma línea se manifiesta Vanessa: “Me gusta cualquier actividad que proponga Mutua. Cada una te aporta diferentes cosas y es difícil decir cuál me motiva más. Por ejemplo, saber que por una mañana tuya de voluntariado mucha gente comerá caliente el día de Navidad es un gran aliciente; o que por estar una tarde con abuelitos se sienten menos solos; o llevar desayunos los domingos a gente sin hogar... Todas son diferentes, así que no puedo decir cuál es mejor para mí. Todas las actividades y colectivos me aportan cosas buenas y de todos aprendo”.
Apoyo a la infancia
Los menores –especialmente quienes viven situaciones de exclusión o padecen problemas de salud– continúan siendo el colectivo que más participación e implicación despierta. No obstante, los empleados también se han volcado en acciones de acompañamiento a mayores, apoyo a personas con discapacidad, preparación de alimentos para comedores sociales, acondicionamiento de espacios, ayuda a jóvenes refugiados y actividades de conservación de la naturaleza, entre otras, como el acompañamiento a personas sin hogar de la ciudad de Madrid ofreciéndoles desayunos como puerta de entrada para la escucha activa y compañía, o la colaboración con protectoras de animales apoyándoles en su organización, jornadas de adopción o acondicionamiento de sus instalaciones.
En Navidad las actividades se centran en apoyar a personas sin hogar, a menores tutelados y a personas mayores que sufren soledad no deseada, para ofrecerles compañía. Y en Navidad también se organizan recogidas de alimentos (hay otra campaña en verano) en las que se han recopilado más de 5 toneladas de comida para destinar al Banco de Alimentos de Madrid; o la subasta solidaria, en la que se puja por todos los regalos recibidos de proveedores y clientes durante el periodo navideño, y cuyo importe íntegro se destina a una ONG escogida por los propios trabajadores.
Las actividades que se eligen se apoyan en el contacto constante que el grupo mantiene con entidades sin ánimo de lucro a través de los proyectos que se impulsan desde la línea de acción social de la Fundación Mutua Madrileña. En particular, con la Convocatoria Anual de Ayudas a Proyectos Sociales, con 14 años de trayectoria y que, dotada con un millón de euros, cada año permite la puesta en marcha de más de una treintena de proyectos de ONG.
Además, a través de “Juntos hacemos más”, se ofrecen opciones que se adaptan a todas las realidades de los miembros de la empresa, con la posibilidad de colaborar tanto fuera como dentro del horario laboral, o incluso en la propia sede corporativa. De hecho, Mutua Madrileña pone a disposición de sus empleados una bolsa de 16 horas anuales para que puedan participar en actividades solidarias en horario laboral.
El programa de voluntariado se gestiona a través de un microsite específico, alojado en la intranet de Mutua Madrileña, en el que se publican las oportunidades de voluntariado, ya sean propuestas por empleados o por la propia empresa, y los voluntarios se inscriben para colaborar en las distintas iniciativas. En algunas de ellas se ofrece la opción de que participen los familiares, si bien los hijos deben ser mayores de 14 años. “Yo he involucrado a mi familia en las actividades de voluntariado”, apunta Armando da Silva, “aunque en realidad han sido ellas, mi hija y mi mujer, quienes se han involucrado. Les parece una oportunidad fantástica de ayudar a las personas de una forma tan cercana y natural”. Vanessa Contreras también: “A mis hijos no porque no tengo, pero sí a mi marido, que le gustan estas actividades. Él se apunta a todas a las que podemos llevar familia”.
Violencia de género
Especial relevancia tiene, en la lucha contra la violencia de género el proyecto Juntas, organizado a través de la Fundación Mutua. La iniciativa ha permitido a las empleadas de la compañía impartir talleres de coaching y mejora de la empleabilidad para mujeres víctimas de maltrato dentro de la Escuela de Fortalecimiento de la Fundación Integra. Desde que en 2018 se pusiera en marcha ya son nueve las ediciones llevada a cabo.
En ese periodo, 220 mujeres víctimas de violencia de género, prostitución o trata han recibido consejos sobre cómo hacer un currículum, cómo preparar y enfrentarse a una entrevista de trabajo o cómo afrontar los nervios ante el primer día en un puesto laboral por parte de empleadas del grupo Mutua. En total, han participado 215 voluntarias de la aseguradora, lo que demuestra el compromiso que Mutua y su plantilla femenina con el proyecto.