Citi tasa en 1.700 millones el valor de la filial de Digi en España antes de su OPV
El banco de inversión acaba de elevar un 50% el precio teórico de la operadora en el país

La cuarta teleco en España, de origen rumano y que ha desarrollado una ambiciosa estrategia de crecimiento desde su desembarco en España en 2008, Digi, está a punto de activar su salida a Bolsa en el país. Y los bancos de inversión han comenzado a echar sus cuentas para conocer cuál es su precio adecuado de cara a la oferta pública de venta (OPV). Citi valora sus acciones en 1.719 millones de euros para una deuda de 450 millones, la cuantía que asigna la matriz a su negocio español a cierre del pasado ejercicio, según un informe al que ha tenido acceso CincoDías.
Digi va configurando su cohorte de asesores para salir a Bolsa. Su primer fichaje fue Rothschild, el banco que pilota todo el proceso y luego llegaron los coordinadores globales, el Santander, Barclays y UBS. También ha contratado a los bufetes Linklaters y Uría Menéndez para llevar los asuntos legales, pero faltan, entre otros actores, bancos que colaboren con el triunvirato mencionado para vender las acciones entre los potenciales inversores.
La novedad frente a otras OPV está en que Digi ya cuenta con historial bursátil, puesto que cotiza en Rumanía desde 2017, y, a raíz del proceso de salida a Bolsa confirmado por la compañía, los expertos han comenzado a despejar la equis de cuánto vale la filial española que, si todo va bien, saldrá a Bolsa esta primavera. Citi, una de las entidades de cabecera de la teleco —dirigió su última colocación de bonos efectuada el pasado noviembre—, ha disparado un 50% la tasación del negocio en el país de la operadora fundada por Zoltán Teszári.
El banco de inversión considera que Digi España debe valer 2.169 millones de euros, si bien de aquí hay que detraer los 450 millones de deuda que la compañía asigna a la filial a cierre del pasado ejercicio, según la transcripción de la conferencia con analistas celebrada el pasado 14 de noviembre. En todo caso, la cuantía final de pasivo que se compute en la empresa española dependerá en última instancia de la propia Digi y de sus asesores.
Fuentes del mercado señalan que las estimaciones de Citi son conservadoras y apuntan a una valoración de las acciones en el entorno de los 2.000 millones de euros. También quedarían por debajo los cálculos del banco austriaco Erste. Su departamento de análisis establece un valor de empresa para Digi España de 1.605 millones, cuantía que se reduciría a menos de 1.200 millones, descontada la deuda por el importe mencionado. Este último informe data del pasado septiembre, cuando Digi aún no había publicado los resultados del tercer trimestre, aunque sí había llegado al mercado la posibilidad de la OPV del negocio en España, que valora.
Estos son los primeros análisis y queda un largo proceso de exámenes de cuentas y de divulgación de expectativas hasta que Digi salga al mercado español. Ni se ha celebrado la preceptiva reunión con los departamentos de análisis de las entidades involucradas —aún falta una gran parte de la fuerza de ventas que debe contratarse— ni, por descontado, han arrancado los encuentros con potenciales inversores.
Fuentes financieras advierten de que la ratio con la que Digi pretende salir al mercado —superior a las 10 veces el beneficio bruto de explotación (ebitda)— más que duplica las tasas de Orange y Telefónica, dos de sus competidoras en España, que rondan las cinco veces. Las fuentes financieras consultadas señalan que el perfil de Digi es de crecimiento frente a estos dos rivales, si bien es cierto también que la rentabilidad por dividendo esperada para Digi es considerablemente inferior.
Barclays, que ha sido contratado como coordinador de la OPV, firma un informe, fechado el 14 de noviembre, que valoraba el grupo —no la filial en España— en unos 1.700 millones de euros, muy por debajo de la actual capitalización de la compañía de 2.550 millones de euros. La valoración debe ser revisada.
Las necesidades de inversión en España para continuar las tasas de crecimiento de Digi, con 10,2 millones de productos contratados a cierre del tercer trimestre y una tasa líder en cuanto a captación de clientes de sus competidores, deberán mantenerse en la horquilla de 350 a 400 millones de euros al año, según fuentes del sector. La salida a Bolsa a través de una venta de acciones antiguas y suscripción de títulos nuevos a través de una ampliación de capital entre el 25% y el 30% contribuirá a aliviar el balance tanto de la filial como de la matriz y supondrá una inyección de efectivo.
El endeudamiento de Digi, que ha ido creciendo y ganando cuota en España gracias a sus precios competitivos, es uno de los puntos de atención de la comunidad financiera. Su deuda neta pasó de 1.361 millones de euros a cierre de 2024 (unas 2,3 veces el ebitda) a 1.714 millones de euros a cierre del pasado septiembre (casi tres veces el ebitda). Esta situación provoca dudas en el mercado.
De hecho, Citi lanza un aviso a navegantes a pesar de que recomiende comprar las acciones: “Asignamos una calificación de alto riesgo para reflejar las preocupaciones sobre el perfil de deuda de la compañía, las necesidades de reestructuración y las posibles revisiones por parte de las agencias de calificación", señala.
Las buenas noticias llegan de la capacidad demostrada en Rumanía para consolidar un negocio, donde cuenta con un margen de ebitda sobre ingresos en el entorno del 40%. En España, estos se han situado por debajo del 20%, pero ya en el presente ejercicio alcanzarán el 23 o el 24%. Con todo, desde Citi tampoco prevén que las inversiones se reduzcan a medio plazo debido a las necesidades para seguir construyendo su red.
Es más, el escenario de una fusión entre Telefónica y Vodafone España analizado por Citi otorgaría a Digi una posición compradora de activos de la potencial empresa fusionada. La actual suma de ambas le conferiría una cuota de mercado en telefonías fija y móvil del 48%, y esto detonaría la actuación de Competencia para autorizar la operación. Entre las posibles soluciones está encima de la mesa la venta de una parte de su clientela, según los analistas.