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Cellnex obtiene el rating con grado de inversión con S&P tras la venta de Irlanda y su compromiso de reducir deuda

El grupo dispara el dividendo y abonará un mínimo de 500 millones al año a partir de 2026. Anuncia la venta de sus filiales irlandesas por 971 millones, con la desinversión de Austria en 2024 sobre la mesa, y renueva su estrategia

Santiago Millán
Marco Patuano, CEO de Cellnex, en el Capital Markets Day, que el grupo celebra en Londres este martes.
Marco Patuano, CEO de Cellnex, en el Capital Markets Day, que el grupo celebra en Londres este martes.Foto cedida por la compañía

El consejero delegado de Cellnex, Marco Patuano, ha anunciado que S&P ha elevado el rating de Cellnex de BB+ a BBB-, alcanzando el grado de inversión, que era uno de los objetivos estratégicos del grupo establecidos en noviembre de 2022. El objetivo era lograrlo antes de final de 2024. La agencia ha justificado la decisión en el fuerte compromiso de Cellnex en reducir el apalancamiento, tras la venta de la filial en Irlanda, anunciada esta misma mañana. De hecho, con la venta estos negocios, el apalancamiento se situará sustancialmente por debajo de siete veces el ebitda, tal y como la empresa ha explicado este martes, coincidiendo con la celebración de su Capital Markets Day en Londres. En la capital británica ha reunido a más de 100 inversores y analistas, además de los que se han conectado desde EE UU, donde residen buena parte de los accionistas del grupo.

Tras conocerse la noticia, las acciones de Cellnex han acelerado los avances, registrando subidas de hasta el 2,97% en el cierre de mercado y recuperando la cota de los 34 euros. Inicialmente, el grupo, que ya tenía grado de inversión con Fitch, esperaba alcanzar el grado de inversión con S&P antes de final de año, pero las desinversiones han acelerado el proceso.

¿La razón? El acuerdo con Phoenix Tower International (PTI) para la venta del 100% del capital de sus filiales Cellnex Ireland y Cignal Infrastructure a cambio de una contraprestación de aproximadamente 971 millones de euros. “La sociedad tiene la intención de utilizar los ingresos de esta transacción con la finalidad de desapalancarse”, explica el grupo, que ya vendió activos a PTI en Francia en 2023, dentro del acuerdo de remedies en la operación de Hivory. Cellnex ha contado con Barclays y Santander como asesores financieros en la transacción, que espera cerrar durante este primer semestre.

Además, dentro de su estrategia de gestión de sus activos, Cellnex contempla la posible desinversión de sus negocios en Austria durante este año, según ha señalado Vincent Cuvillier, director de Estrategia del grupo, quien ha recordado que la compañía, además de Irlanda, ya dio entrada a Stonepeak en su filial nórdica, con la venta de un 49% del capital por 730 millones de euros.

En paralelo a las operaciones desinversoras, el grupo ha dado un nuevo impulso estratégico en su hoja de ruta, ahora con la remuneración al accionista ocupando uno de los puntos centrales. El gigante español de las infraestructuras de telecomunicaciones ha anunciado que, a partir de 2026, espera que los accionistas puedan recibir un dividendo mínimo de 500 millones de euros al año con un incremento anual mínimo del 7,5% en los ejercicios siguientes.

La gran novedad es que Cellnex se abre a la posibilidad de adelantar el pago de dividendos o lanzar planes de recompra de acciones propias en función del apalancamiento y su calificación crediticia, según ha señalado Marco Patuano. La compañía considera también la opción de devolver a los accionistas cualquier exceso de caja, a través de dividendos extraordinarios, según ha explicado el director financiero, Raimon Trias.

Esta renovada estrategia de dividendos premia a los accionistas, encabezados por la familia Benetton, el fondo TCI del conocido inversor Chris Hohn, el fondo soberano de Singapur GIC, BlackRock, Canada Pension Plan Investment Fund y Criteria Caixa. La empresa pagaba, hasta ahora, un dividendo testimonial (poco más de 28 millones de euros en 2023), porque su política, hasta finales de 2022, se dirigió al crecimiento.

Otras de las grandes cifras que la compañía que dirige Marco Patuano ha comunicado este martes son la previsión de 10.000 millones de euros de caja disponible hasta 2030, así como una nueva asignación general de capital, que mantendrá un equilibrio entre la distribución de resultados vía dividendos (mínimo de 3.000 millones de euros en dividendos entre 2026 y 2030), o compras selectivas de acciones propias, así como inversiones en oportunidades de crecimiento industrial (hasta 7.000 millones). “Somos una compañía con unos ingresos predecibles y unos márgenes resistentes”, ha dicho Patuano, quien ha recordado que Cellnex cuenta con una base de contratos con operadores por más de 110.000 millones de euros, con una duración de hasta 31 años, y cubiertos ante la subida de la inflación.

El grupo, que mantuvo una política de crecimiento desde la salida a Bolsa en 2015 con una imparable carrera de adquisiciones y absorbió unas inversiones cercanas a 40.000 millones de euros, decidió en noviembre de 2022 dar un giro a su estrategia, para centrarse en el crecimiento orgánico y en la obtención del rating con grado de inversión con S&P antes de final de 2024.

Patuano ha indicado que, tras alcanzar esta calificación, el nuevo objetivo de ratio de deuda neta frente a resultado bruto de explotación (ebitda) a medio y largo plazo se situará entre 5,0 y 6,0 veces, aportando a la compañía recursos adicionales para aplicar a la retribución a los accionistas y al crecimiento en nuevos proyectos industriales. Cellnex, que cerró 2023 con un apalancamiento de 6,9 veces, prevé reducir este ratio entre 0,4 y 0,5 veces al año. El rango propuesto permitirá a Cellnex contar con la flexibilidad necesaria para adaptar su estrategia a los diferentes escenarios, a la vez que mantendrá la coherencia con su compromiso con el grado de inversión, según ha dicho Raimon Trias, quien ha añadido que los ingresos procedentes de la venta de activos serán destinados a repagar los vencimientos. De hecho, los vencimientos de 2024 ya se han abonado.

De cara a su renovación estratégica, Cellnex ha establecido cuatro pilares. En primer lugar, la simplicidad; la empresa ha señalado que está llevando a cabo una revisión estratégica de su cartera para centrarse en los mercados y negocios principales y desprenderse selectivamente de líneas de negocio no esenciales que presentan un potencial de crecimiento limitado, como es el caso de Irlanda y Austria. El objetivo es reducir la complejidad operativa, reforzar el balance y mejorar la calificación crediticia, con la idea de sentar las bases para unos mejores resultados y el futuro crecimiento orgánico, impulsando así la mejora en los retornos para los accionistas.

En segundo lugar, Cellnex ha situado el foco en el objetivo de priorizar el crecimiento de la colocación de equipos en sus torres, complementado con proyectos de despliegue de nuevas infraestructuras (Build-to-Suit) para sus clientes. La intención es alcanzar un coeficiente de colocación de 1,64 en 2027 para maximizar el valor de los activos existentes. “Tenemos una base de clientes muy diversificada”, ha dicho Vincent Cuvillier, responsable de la estrategia y planificación del negocio, la transformación y la inteligencia de mercado.

Aunque las torres siguen siendo la parte principal del negocio, Cellnex invertirá en otras líneas de negocio de forma selectiva, como los DAS (Sistemas distribuidos de antenas), Small Cells y RAN (Radio Acces Network) como servicio; y fibra mayorista, servicios de conectividad y alojamiento (housing). El objetivo es que los ingresos totales de estos negocios, que se apoyarán en el crecimiento del 5G y el aumento del tráfico en las redes, pasen del 11% actual al 15% en 2027. “Hay margen para crecer en el ámbito de la cobertura de 5G”, ha explicado Cuvillier, quien ha añadido que la densificación de la red, ante el despliegue del internet de las cosas, la inteligencia artificial e incluso el futuro 6G, requeriría de más infraestructuras.

A su vez, Simone Battiferri, director de Operaciones, ha señalado que la empresa invertirá de forma selectiva más allá de las torres. Cuvillier ha afirmado que la consolidación en el sector de las telecomunicaciones en Europa tendrá un impacto limitado para Cellnex, y generará nuevas oportunidades de negocio. El ejecutivo ha indicado que se plantean opciones de cocreación de valor con los remedy takers o con los nuevos entrantes, ante las consolidación en los distintos mercados. El directivo ha indicado que, como mucho, sólo un 1% de los ingresos estaría en riesgo, ante potenciales impactos, siempre después de 2027.

En tercer lugar, Cellnex apunta a una mejora de la eficiencia. El grupo pondrá en marcha un plan integral para mejorar el margen de ebitda después de arrendamientos en 500 puntos básicos hasta el 64% en 2027. Esto se logrará mediante una combinación de optimización de los costes de arrendamiento segmentando el portafolio de torres, mejorando la eficiencia en las operaciones y en la gestión. Cellnex señala que la optimización de los costes de arrendamiento se conseguirá mediante la creación de un vehículo especializado en la adquisición de terrenos en determinados países, Italia, Francia, España y Portugal. Este vehículo o LandCo nacerá con 10.000 emplazamientos y no se descarta la entrada de accionistas minoritarios en su capital. El plan contempla reducir una media del 3% los costes de mantenimiento por torre, en términos de capex y de costes operativos, hasta 2027.

Finalmente, Cellnex se compromete a “una gobernanza sólida” y la incorporación de los principios medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) en su marco estratégico.

En términos financieros, Cellnex prevé unos ingresos en 2024 de entre 3.850 y 3950 millones de euros (3.659 millones en 2023), excluyendo los procedentes de la refacturación de la energía a clientes; un ebitda ajustado entre 3.150 y 3.250 millones, un flujo de caja libre recurrente apalancado entre 1.650 y 1.750 millones, y un flujo de caja libre entre 250 y 350 millones.

A su vez, de cara a 2027, Cellnex prevé que los ingresos alcancen un rango entre 4.500 y 4.700 millones de euros, excluyendo los procedentes de la refacturación de la energía a clientes, reflejando la “sólida” cartera de pedidos y las previsiones de colocación de nuevos equipos. La compañía espera que el ebitda ajustado mejore hasta un rango entre 3.800 y 4.000 millones, impulsado por la reducción de la complejidad operacional. El grupo prevé que el flujo de caja libre recurrente apalancado se sitúe entre 2.100 y 2.300 millones, mientras que el flujo de caja libre se situará entre 1.100 y 1.300 millones.

Battiferri ha destacado el objetivo de crecimiento orgánico, que pasa por un aumento del 5% en el número de emplazamientos, hasta 2027. Además, el director de operaciones ha afirmado que Cellnex es líder en el ámbito de la integración de la redes pasivas y activas, dentro de sus operaciones en Polonia, al incluir la gestión de las antenas y de la tecnología móvil. “Podemos desbloquear la generación de valor”, ha explicado.

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Santiago Millán
Es periodista de la sección de Empresas, especializado en Telecomunicaciones y Tecnología. Ha trabajado, a lo largo de su carrera, en medios de comunicación como El Economista, El Boletín y Cinco Días.
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