_
_
_
_
_

Nvidia supera las previsiones con unos resultados espectaculares gracias a la inteligencia artificial

Las acciones del gigante de los microprocesadores suben en Bolsa tras multiplicar ingresos y beeneficios

El campus de Nvidia en Silicon Valley, en Santa Clara (California), en una imagen facilitada por la empresa.
El campus de Nvidia en Silicon Valley, en Santa Clara (California), en una imagen facilitada por la empresa.
Miguel Jiménez

Pocas veces se han esperado los resultados de una empresa con tanta expectación como este miércoles. Quizá nunca. Nvidia es “el valor más importante sobre el planeta Tierra”, en definición de un especialista de Goldman Sachs, quizá la firma más influyente del planeta Wall Street. Las cuentas de Nvidia se han recibido como termómetro de la pujanza del negocio asociado a la inteligencia artificial. El gigante de los microprocesadores ha comunicado este miércoles unos resultados espectaculares, por encima de lo que esperaba el mercado, y ha publicado también unas ambiciosas previsiones que superan las previsiones, valga el trabalenguas. Nvidia ha reaccionado al alza en Bolsa fuera del horario habitual de negociación, con subidas que han llegado a ser de más del 10% y que han impulsado también a otros valores tecnológicos.

La compañía con sede en Santa Clara (California) logró un aumento del 265% en los ingresos trimestrales, hasta los 22.103 millones de dólares (unos 20.400 millones de euros al tipo de cambio actual). Los beneficios se han disparado un impresionante 769%, hasta 12.285 millones de dólares, cifras récord para la compañía. Tras esas cuentas trimestrales, los ingresos de Nvidia en el conjunto del año crecen un 126%, hasta los 60.922 millones de dólares, mientras que el beneficio aumenta un 581%, hasta los 29.760 millones, según las cuentas comunicadas a la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos (la SEC).

Nvidia seguirá creciendo a un fuerte ritmo. Espera que los ingresos se sitúen en torno a los 24.000 millones de dólares, con unos márgenes brutos del 76,3% y unos gastos de explotación de aproximadamente 3.500 millones de dólares y 2.500 millones de dólares. Esas previsiones son más ambiciosas que las que manejaba el mercado. Implican más que triplicar los 7.192 millones de dólares de ingresos del primer trimestre del pasado ejercicio y se traducen en unos beneficios al alza a un ritmo espectacular.

Nvidia es el gran ganador de la fiebre de la inteligencia artificial, pues diseña los microprocesadores más potentes. La insaciable demanda de sus productos ha crecido de forma exponencial con las altas necesidades de computación asociadas a la inteligencia artificial generativa. La fiebre de la IA no da señales de agotamiento y Nvidia la convierte en oro.

Por negocios, los ingresos de la división de centros de datos, la más pujante, alcanzaron la cifra récord de 18.400 millones de dólares, un 27% más que el trimestre anterior y un 409% más que hace un año. Los ingresos de todo el año aumentaron un 217% hasta alcanzar la cifra récord de 47.500 millones de dólares. En cuanto al negocio de videojuegos, el segundo en importancia, los ingresos del cuarto trimestre ascendieron a 2.900 millones de dólares, sin cambios respecto al trimestre anterior y un 56% más que hace un año. Los ingresos de todo el año aumentaron un 15%, hasta 10.400 millones de dólares.

“La aceleración computacional y la inteligencia artificial generativa han alcanzado un punto de inflexión. La demanda está creciendo en todo el mundo, en empresas, sectores y países”, ha indicado Jensen Huang, fundador y consejero delegado de Nvidia, a través de un comunicado. “Nuestra plataforma de centros de datos está impulsada por factores cada vez más diversos: la demanda de procesamiento, entrenamiento e inferencia de datos por parte de grandes proveedores de servicios en la nube y otros especializados en GPU, así como de empresas de software e Internet de consumo. Las industrias verticales —encabezadas por la automoción, los servicios financieros y la sanidad— mueven ya miles de millones de dólares.

Las televisiones financieras de Estados Unidos, como CNBC y Bloomberg TV, han mantenido una intensa cobertura en directo de la publicación de las cifras. La conservadora Fox Business, en cambio, tenía al cierre del mercado una tertulia con loas a Donald Trump y críticas a Joe Biden. El valor se ha convertido en el más negociado de la Bolsa estadounidense y muchos pequeños inversores han apostado por él. Las expectativas eran tan altas que un pinchazo habría podido arrastrar a todo el mercado, pero los inversores han aplaudido las cifras publicadas.

La dimensión del impacto que iba a tener la inteligencia artificial en las cuentas de Nvidia pilló por sorpresa a todos hace menos de un año, cuando la compañía publicó unas previsiones que se salían del gráfico. “En los más de 15 años que llevamos haciendo este trabajo, nunca hemos visto una guía como la que Nvidia acaba de presentar con unas perspectivas para el segundo trimestre que, a todas luces, han sido astronómicas y que han fulminado las expectativas”, escribieron los analistas de Bernstein en un informe enviado a clientes.

Entonces, la empresa dijo que esperaba unos ingresos de unos 11.000 millones de dólares en el segundo trimestre, cuando lo que estimaaba el mercado eran menos de 7.200. Las acciones de Nvidia aceleraron sus subidas en Bolsa. La empresa entró primero en el club del billón de dólares y luego fue adelantando a otros gigantes tecnológicos. Llegó a superar a Amazon y Alphabet y convertirse en la tercera empresa por capitalización bursátil antes de que los inversores empezaran a sentir algo de vértigo.

Pese a la caída en las sesiones de este lunes y martes, por miedo a que las cuentas decepcionasen, las acciones de Nvidia han subido en torno a un 225% en los últimos 12 meses (sin contar su reacción a los resultados), hasta el entorno de los 675 dólares por título, lo que da a la empresa un valor cercano a los 1,7 billones de dólares. La compañía cerró el ejercicio 2023-2024 con 26.000 millones de dólares en caja.

La magia en torno al valor es tanta que ha bastado que Nvidia comunicase a la Comisión de Valores y Bolsa de Estados Unidos (la SEC) que tenía unas pequeñas participaciones en otras modestas empresas tecnológicas para que se disparasen en Bolsa. Y eso, a pesar de que en el pasado ya había desvelado esas inversiones, que en aquel momento pasaron casi inadvertidas.

Fundada en California en 1993, Nvidia fue pionera en el procesamiento gráfico de ordenadores y consolas de videojuego. En 1999, inventó la GPU, la unidad de procesamiento gráfico, que sentó las bases para un cambio profundo del sector. Para tener imágenes cada vez mejores, ha ido aumentando exponencialmente la potencia de sus procesadores, con capacidades para la robótica, la computación en la nube, la industria aeroespacial, la fabricación de armamento, el metaverso, las criptomonedas, la conducción autónoma, el reconocimiento de imágenes y la inteligencia artificial, que le ha dado el empujón definitivo en el último año. Los aceleradores H100 de la empresa se han hecho legendarios en el mundo de la tecnología, y los clientes se apresuran a hacerse con el mayor número posible de ellos.

Jensen Huang, de 61 años, fundó la empresa con Chris Malachowsky y Curtis Priem, con la visión de llevar los gráficos 3D a los mercados de juegos y multimedia. La dirige desde entonces y se ha convertido en el jefe de una gran empresa con una trayectoria más larga de todo Silicon Valley. Cuando los tres fundaron la empresa en 1993, no sabían qué nombre ponerle y empezaron a llamarla NV, iniciales de next version, o próxima versión. Por eso, al buscar el nombre definitivo buscaron palabras que empezasen con las letras nv. Finalmente, del latín invidia (envidia) suprimieron la primera letra. La compañía es ahora la envidia del sector tecnológico.

Sigue toda la información de Cinco Días en Facebook, X y Linkedin, o en nuestra newsletter Agenda de Cinco Días

Newsletters

Inscríbete para recibir la información económica exclusiva y las noticias financieras más relevantes para ti
¡Apúntate!

Sobre la firma

Miguel Jiménez
Corresponsal jefe de EL PAÍS en Estados Unidos. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de Economía y Negocios, subdirector y director adjunto y en el diario económico Cinco Días, del que fue director.
Normas
Tu comentario se publicará con nombre y apellido
Normas
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Más información

Archivado En

_
_