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Leopoldo del Pino: la batalla del hermano que rechazó el traslado de Ferrovial

El traslado de la sede de Ferrovial, el último capítulo del verso libre de la familia

Leopoldo
JOSÉ MANUEL ESTEBAN

Del ingeniero de Caminos y empresario Leopoldo del Pino, hijo y hermano de multimillonarios, sobrino del expresidente del Gobierno Leopoldo Calvo Sotelo, se sabe que tiene mucho dinero y que no se lleva demasiado bien con su hermano mayor Rafael, presidente de Ferrovial. Lo de las tiranteces entre hermanos no es nada fuera de lo común. Pasa en muchas familias y más en las que tienen grandes fortunas como es el caso de los Del Pino: 8.000 millones de euros de patrimonio familiar neto conjunto, según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg.

Del mediano de los cinco hermanos del Pino -María, Rafael, Joaquín, el propio Leopoldo y Fernando- se sabe también que no le importa airear en público las discrepancias con su hermano por la forma en que éste gestiona la compañía. El familiar más crítico de Rafael del Pino apoya sus juicios en una base sólida: un paquete de acciones de Ferrovial del 4% valorado en 800 millones.

El voto en contra del traslado de sede de Ferrovial a Países Bajos sólo ha sido el último capítulo de los enfrentamientos. Hace cuatro años, Leopoldo exigió la salida de la constructora de los consejeros Joaquín Ayuso y Santiago Bergareche.

Lo hizo mediante el envío de una carta, justo antes de la celebración de la junta general. Y hace un año, mostró su oposición, también por carta, a la reelección del consejero José Fernando Sánchez-Junco, con una historia de 20 años en la empresa. Leopoldo, al igual que ha sucedido en la última junta, perdió los dos pulsos: Sánchez-Junco fue reelegido, aunque con cambio de categoría, de consejero independiente a externo y Ayuso y Bergareche ratificados, aunque sólo durante cinco meses.

En la última pelea y durante un mes, Leopoldo tiene la llave: si vende un 2,5% de su paquete accionarial en Ferrovial -algo poco probable- la operación de traslado de sede se iría al garete.

Leopoldo, como sus hermanos, es uno de los descendientes de la llamada beautiful people, un grupo sin estatutos ni sede, pero con poder, del que formaban parte personalidades como su tío materno Leopoldo Calvo Sotelo; el gobernador del Banco de España Mariano Rubio; el ministro socialista Carlos Solchaga o los banqueros Claudio Boada y José María Amusátegui, entre otros.

Menos expuesto a los focos que su hermano Rafael (navegante, piloto, esquiador, con boda y divorcio sonados), Leopoldo sólo deja en los medios las marcas de sus negocios. Muchos y variados desde que hace una década los cinco hermanos Del Pino decidieron volar cada uno por su cuenta. A día de hoy, sólo los dos mayores, María y Rafael -30 años como primer ejecutivo- permanecen en el consejo de Ferrovial.

Leopoldo, aseguran, es un hombre inteligente. Tiene que serlo. Un tonto y su dinero no están juntos mucho tiempo. Y los Del Pino han sabido multiplicar su fortuna. Leopoldo es el hermano que se enfrenta más directamente a las decisiones de Rafael sobre el futuro de Ferrovial, al menos en público.

Una muestra de carácter con gestos que se fueron acentuando cinco años después de la muerte del fundador Rafael del Pino Moreno en 2008 cuando los hermanos Del Pino disolvieron el ‘family office’ desde el que invertían en común.

Fue un primer paso. Dos años después rompieron el pacto parasocial que mantenían cuatro de los cinco hermanos para controlar la sociedad.

Los planes de Rafael

El hermano mediano no se quedó quieto. Recelaba de los planes de expansión de su hermano Rafael. Tanto que en el año 2016 vendió la mitad de su participación en la empresa -8,29% entonces- para ingresar más de 500 millones de euros. El 4% que se quedó lo administra a través de la sociedad Siemprelara. Leopoldo no es de los que se sientan encima de la montaña de euros para observar el panorama. Desde 2013 apostó por el negocio de los estacionamientos y de la movilidad. Constituyó la sociedades Iberpark, Aparcar y Moviecity Sistemas y se apuntó tantos como las concesiones de la zona ORA en localidades como las onubenses Isla Cristina, Punta Umbría, Moguer y Matalascañas.

Leopoldo no delega la gestión de su patrimonio. Los hermanos siempre han utilizado Sicavs -Allocation, Chart, Swift, Keeper, Addition, Tosqueta- como instrumentos de inversión.

Gestión de patrimonios

Con la separación de patrimonios, Leopoldo se hizo cargo de las más recientes, Tosqueta y Swift Inversiones. Finalmente las ha fusionado. Los analistas de grandes fortunas colocan la sicav de Leopoldo del Pino en la estela del instrumento inversor de los March, Torrenova.

La pugna en Ferrovial ha sacado del habitual segundo plano al hermano del medio. Así se le denomina al que llega a la familia después del primogénito y antes que otro menor. Algunos especialistas sostienen que el orden de nacimiento de los hijos influye en su personalidad y los medianos, a veces, se llevan la parte más complicada porque tienen que adaptarse a la situación. Quizá eso explica la pelea en el gran grupo de infraestructuras.O quizá sea lo de siempre: dinero y ego.


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