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Distribución

La fórmula de Mercadona para abaratar costes: menos aceite en los boquerones y la mitad de plástico en las cuñas de queso

La compañía desplegó una batería de ahorros que cuantifica en 150 millones

Juan Roig, presidente de Mercadona, ayer en la presentación de resultados de la compañía. Foto: (EUROPA PRESS VIA GETTY IMAGES) | Vídeo: EUROPA PRESS

De utilizar menos plástico en las cuñas de queso a reducir la cantidad de aceite de girasol de los boquerones. La escalada de costes del último año —sobre todo de energía y materias primas— ha obligado a las empresas a agudizar el ingenio para buscar fórmulas de ahorro. Y Mercadona no ha sido una excepción. Menos plásticos, procesos logísticos más eficientes, energías renovables… La empresa desplegó en 2022 una batería de medidas para contrarrestar el impacto que la escalada inflacionista ­­(el IPC de los alimentos cerró el año en el 15,7% y llegó en febrero al 16,6%) ha tenido en la cesta de la compra. Cifra en 150 millones el ahorro conseguido con ellas.

La cadena de supermercados presidida por Juan Roig, que pese a todo ha reconocido que ha tenido que subir los precios de venta al público un 10% de media en 2022, detalla algunos de los cambios acometidos en su memoria anual publicada este martes tras anunciar un incremento del beneficio del 5,6% en el ejercicio pasado. Aparte de cambios de mayor calado, como procesos logísticos más amplios y suministro de energía, hay algunos más pequeños, relacionados con los productos que todos los clientes encuentran en sus estanterías.

Bandejas de carne más pequeñas

Así, la empresa ha reducido a la mitad la cantidad del film plástico que emplea para envolver sus cuñas de queso. El precio de este material derivado del petróleo se ha disparado en el último año y además desde enero, en España, se ve sometido a un nuevo impuesto, lo que encarece aún más su uso. Para ahorrar en plástico también se ha reducido la altura y espesor de las bandejas de carne y se ha sustituido la caja de plástico por una de cartón en los ambientadores de coche. O utilizar un envase plástico más sostenible en algunos productos de higiene personal.

Bandeja de carne de cerdo de Mercadona.
Bandeja de carne de cerdo de Mercadona.

Otra medida para ahorrar costes ha sido sustituir los envoltorios plásticos que cubrían hasta ahora los botes de mermelada, por ejemplo, y los esprays de aceite, por etiquetas o serigrafiados, que son más baratos.

Escobas sin embalaje

Suprimir lo innecesario también forma parte de la estrategia y Mercadona ha eliminado el embalaje de cartón de las escobas. También se han ajustado los formatos, es decir, se utiliza menos aceite de girasol por envase en los boquerones en vinagre y en las banderillas en aceite y se ha reducido la cantidad de hielo que se usa en las cajas de la gamba arrocera.

La logística es otra pata clave. Se ha quitado el relleno de papel de los neceseres para poder trasportar más cantidades en menos espacio. Algo similar ha sucedido con las bolsas de ensalada, ampliando las unidades por caja. Mientras, los envases de perfumes y tarros se compran ahora en Europa para reducir trayectos y emisiones de dióxido de carbono.

800 productos eliminados

En algunos casos, la empresa ha suprimido directamente productos, o formatos de productos, que no resultaban rentables, aunque en más de una ocasión retirarlos de la venta han provocado quejas en las redes sociales. O ha eliminado duplicidades. En total, 800 productos, como las plantillas y el papel de regalo. “Perdíamos dinero con estos productos”, admitió el presidente de Mercadona, Juan Roig, el martes pasado en la presentación de resultados. “Y en algunos casos hemos tenido fricciones en las redes sociales, pero no podíamos mantenerlos”, añadió.

La empresa explica en la memoria que “trabajado en un importante ajuste de formatos durante estos meses con la adaptación de las cantidades de ciertos ingredientes en algunos productos, confirmando previamente que esta medida no afecta en absoluto a la calidad final”.

Apoyo tecnológico

Mercadona también se ha apoyado en la tecnología para mejorar su eficiencia operativa. Durante los primeros meses de 2022 puso en marcha una nueva aplicación interna que permite a los encargados de los departamentos de compras monitorizar, casi a tiempo real, los costes que generan los procesos de las 8.000 referencias que comercializa en sus tiendas, así como sus niveles de rentabilidad. Una herramienta que internamente recibe el nombre de DPP (Direct Product Profit), y en la que Mercadona trabajó durante dos años, invirtiendo cinco millones.

A través de la misma, el departamento de compras puede acceder a una ficha de cada referencia, en la que se muestran sus ventas, su precio de compra, sus costes y su rentabilidad. Si la empresa se plantea subir un precio, la herramienta lo simula.

También aporta información sobre el camino que sigue ese producto desde que sale de la fábrica del proveedor hasta que llega a la tienda, lo que permite ajustar rutas de transporte para ganar eficiencia.

Por ejemplo, Mercadona dice haber ahorrado 150.000 euros acercando a sus proveedores de ensaladas preparadas a los bloques logísticos. O 400.000 euros aumentando las unidades por caja de la zanahoria rallada o la rúcula a la hora de transportarlas.

En total, Mercadona cifra en 200 millones de euros los ahorros vinculados a esta herramienta, que seguirá desarrollando durante 2023.

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