Las señales de alarma que ven los analistas en Bolsa y por qué aún es pronto para el optimismo

La inflación, China y la guerra fijarán el devenir de la renta variable. Los mercados no tocarán suelo hasta después del primer trimestre

Exterior de la Bolsa de Nueva York
Exterior de la Bolsa de Nueva York REUTERS

Los mercados bursátiles han empezado el año con buen tono. Aunque en diciembre no se dio el clásico rally de fin de año, en las últimas cinco jornadas las Bolsas han subido entre un 2% y un 3%. Sin embargo, para la mayoría de los analistas este movimiento es un espejismo y para la primera mitad de 2023 esperan caídas en la renta variable.

Los estrategas de Morgan Stanley consideran que en los mercados hay una cierta complacencia respecto a cómo puede llegar a afectar una recesión, aún leve, sobre los beneficios de las compañías.

El analista Michael Wilson, que vaticinó las correcciones de 2022, recuerda en un informe que la prima de riesgo de las acciones está en su punto más bajo desde el periodo previo a 2008. Esto sugiere que el S&P 500 podría caer mucho más bajo que los 3.500 a 3.600 puntos que el mercado está actualmente estimando en caso de una recesión leve, dijo.

“El consenso podría ser correcto en la dirección, pero equivocado en términos de magnitud”, apunta Wilson, advirtiendo de que el punto de referencia está en los 3.000 puntos, lo que supone una caída 22% por debajo del nivel actual.

El estratega, considerado uno de los más acertados de Estados Unidos, no es el único con esta visión. Sus homólogos en Goldman Sachs esperan que la presión sobre los márgenes de beneficio, los cambios en las subidas de impuestos a empresas en EE UU y la probabilidad de recesión podrían eclipsar el impacto positivo de la reapertura económica de China.

Los estrategas de Deutsche Bank también esperan una disminución de los beneficios en 2023, lo que provocaría una corrección bursátil.

Una de las claves del ejercicio será la inflación y la política monetaria de los bancos centrales. Si los precios logran moderarse realmente, la Reserva Federal y el Banco Central Europeo podrían poner fin al encarecimiento del dinero. Pero hasta que eso no ocurra, los inversores tendrán que convivir con precios altos y un encarecimiento de los costes financieros.

Desde Bank of America, sus estrategias se preguntan cuál sería el momento idóneo para volver a entrar en Bolsa. “El mejor punto de entrada para la renta variable es cuando el ciclo macroeconómico toque fondo, pero esperamos que esto no ocurra hasta el segundo trimestre”, apunta un informe de la entidad divulgado ayer.

Hasta entonces, desde el banco recomiendan mantener una posición defensiva: con un bajo peso de Bolsa europea, una infraponderación de las compañías de perfil cíclico frente a las más defensivas e infraponderación en valor frente a crecimiento.

Los sectores predilectos de Bank of America son alimentación y farmacéutico, mientras que prefieren reducir posiciones en bancos y fabricantes de automóviles.

En cualquier caso, el ejercicio que ahora comienza está marcado por una gran incertidumbre. Las subidas de tipos han ido frenando la economía de Estados Unidos y de Europa, la guerra de Ucrania sigue muy presente y la política China de olvidarse de las restricciones anti-Covid puede acabar siendo contraproducente.

En Morgan Stanley las horquillas de rentabilidad en el peor y en el mejor caso son enormes. En la Bolsa europea, el rango va del -10% si la economía se deteriora mucho a un +23% si la situación va mejorando en los diferentes frentes abiertos. En los índices de mercados emergentes, el rango va del -14% al +32%.

“La clave va a ser los datos de actividad”, apuntan en Bank of America. “Si se sigue debilitando el crecimiento económico se va a resentir más de lo previsto, esto implicaría una caída de más del 15% para la Bolsa europea, que no empezará a remontar hasta el segundo trimestre”.

Los temas que marcarán 2023

  • China. La reapertura de la economía china prometía ser uno de los factores más positivos para las Bolsas en 2023. Sin embargo, el Covid se puede expandir a toda velocidad con motivo del Año Nuevo chino y obligar a Pekín a decretar nuevamente confinamientos y restricciones.
  • Ucrania. Cada vez hay más rumores de que Rusia estaría dispuesta a sentarse a acordar algún tipo de alto el fuego. Sin embargo, las posiciones entre Moscú y Kiev son tan distantes que esa tregua sigue pareciendo todavía muy distante.
  • Precios. Ya hay señales claras en Estados Unidos y en Europa de que la inflación ha tocado techo y que ya está moderándose. Ahora bien, en muchos sectores las revisiones de precios son lentas y hay efectos de segunda ronda, por lo que la inflación podría ser más persistente de lo previsto.
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