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Ant dice poca cosa sobre las ‘big tech’ chinas

Puede que Pekín esté suavizando su postura respecto a los paladines tecnológicos, pero también que sea algo más oportunista que permanente

Jack Ma, fundador de Alibaba.
Jack Ma, fundador de Alibaba.FABRICE COFFRINI (AFP)

Jack Ma está sacando a la internet de consumo china del cajón del pecado. Después de que su exitosa fintech Ant dijera que su fundador cederá el control, las acciones de su grupo Alibaba subieron un 8,66% el lunes en la Bolsa de Hong Kong. Puede marcar el final de la campaña de Ant para aplacar a los reguladores después de que hicieran descarrilar su OPV de 37.000 millones de dólares a finales de 2020. No está claro si marca mucho más que eso.

La firma anunció el sábado que la participación con derecho a voto de Ma, superior al 50%, se reducirá al 6%, y que se incorporará un quinto consejero independiente. Aunque la dilución era de esperar y su participación económica sigue siendo la misma, los inversores podrían ver en esta medida un respaldo a la campaña de Pekín para frenar a los poderosos gigantes de internet chinos, especialmente Alibaba, que posee un tercio de Ant. La capitalización de Alibaba ha perdido dos tercios de su valor desde su pico de 2020, más de medio billón. Las acciones cotizan a solo 12 veces los beneficios futuros, muy por debajo de su media de cinco años de 21 veces. Otras tecnológicas del país han experimentado descensos similares.

Como era de esperar, la defenestración de Ma ha impulsado a Alibaba. Esto se produce en medio de indicios de una mayor relajación en la industria china de internet y de una disminución de las restricciones por el Covid, que deberían de acabar impulsando los beneficios. A finales de diciembre, por ejemplo, las autoridades reanudaron la aprobación de videojuegos importados. Las acciones de Tencent, líder del mercado, ya han subido más de un 10% desde principios de año.

Puede que Pekín esté suavizando su postura respecto a los paladines tecnológicos, pero también que sea algo más oportunista que permanente. Con la economía tambaleándose tras años de parones pandémicos y la demanda exterior enfriándose, China necesita que las big tech dejen de recortar plantillas por ahora. Se prevé que los ingresos de Alibaba suban solo un 3% en este ejercicio. En cuanto a Ant, su reestructuración la acercará a convertirse en un holding financiero, sujeto a las restricciones tradicionales de préstamo y capital: una tesis menos rentable.

Siempre existe el riesgo de celebrar en exceso, pero cualquier excusa es buena para revaluar las perspectivas del vapuleado sector chino de internet.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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