Putin ordena un alto el fuego en Ucrania de 36 horas de duración

Uno de los asesores más cercanos a Zelenski rechaza públicamente la oferta emitida con motivo de la celebración de la Navidad ortodoxa

REUTERS

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ordenó hoy un alto el fuego de 36 horas a partir de las 12.00 hora de Moscú (09.00 GMT, 10 de la mañana española) de este viernes a lo largo de toda la línea del frente en Ucrania, informó el Kremlin. Poco después de conocerse la noticia, Mykhailo Podolyak, uno de los asesores más cercanos al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y uno de los encargados de negociar con Rusia cuando se formaron las primeras conversaciones de paz, desestimaba la oferta.

"Primero. Ucrania no ataca territorio extranjero y no mata civiles. Como hace Rusia. Ucrania sólo destruye a los miembros del ejército invasor en su territorio... Segundo. Rusia debe abandonar los territorios ocupados - sólo entonces tendrá una "tregua temporal". Guárdese la hipocresía, tuiteó el asesor. Por el momento, el presidente ucraniano no se ha pronunciado sobre la propuesta del Kremlin.

Según la nota de prensa de la presidencia rusa, la decisión del jefe del Estado es en repuesta al llamamiento del patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa, Kiril, de establecer una tregua de Navidad. Es una festividad que los creyentes ortodoxos celebran el 7 de enero.

"Teniendo en cuenta el llamamiento de Su Santidad el Patriarca Kirill, ordeno al Ministro de Defensa de la Federación Rusa que introduzca un régimen de alto el fuego a lo largo de toda la línea de contacto de las partes en Ucrania desde las 12.00 horas del 6 de enero de 2023 hasta las 24.00 horas del 7 de enero de 2023", dijo Putin en la orden, según Reuters.

"Partiendo del hecho de que un gran número de ciudadanos que profesan la fe ortodoxa viven en las zonas de las hostilidades, pedimos a la parte ucraniana que declare un alto el fuego y les permita asistir a los oficios de Nochebuena así como a los del día de Navidad", prosiguió el presidente ruso.

Horas antes de que la petición de Kirill fuera atendida por Putin, Podolyak ya se pronunciaba sobre este llamamiento al alto el fuego calificándolo de trampa. 

"La ROC (siglas en iglés de iglesia ortodoxa rusa) no es una autoridad para la ortodoxia mundial y actúa como brazo propagandista de la guerra. La iglesia ortodoxa rusa ha hecho llamamientos al genocidio de los ucranianos, incitó al asesinato en masa e insiste en una militarización aún mayor de la Federación Rusa. Por lo tanto, la declaración de la iglesia rusa sobre la tregua de Navidad es una trampa cínica y un elemento de propaganda".

De haberse aceptado por parte de Ucrania, esta sería la primera ocasión en la que el conflicto se hubiera frenado desde que se inició el pasado 24 de febrero por culpa de la agresión rusa. 

Bajas posibilidades de paz

En una conversación que ha mantenido hoy con el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, Vladimir Putin sostuvo, según el comunicado disponible en la página web de la presidencia rusa, que su país está abierto a negociar.

"Ante la oferta del presidente Erdogan para que Turquía medie en una solución política del conflicto, Vladimir Putin reafirmó una vez más que Rusia está abierta a un diálogo serio, a condición de que las autoridades de Kiev cumplan las claras exigencias que se han planteado en repetidas ocasiones y de que reconozcan las nuevas realidades territoriales".

En reiteradas ocasiones, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha afirmado que se niega a negociar con Rusia mientras Putin esté en el poder e insiste en que el objetivo es recuperar todos los territorios ocupados. Ante la lejanía de las posiciones, la paz también lo está.

Devastación económica

Hoy han trascendido datos de las heridas económicas que está causando la invasión rusa en Ucrania. El producto interior bruto de la nación agredida habría sufrido una contracción del 30,4% en 2022, frente a la expansión del 3,4% en 2021, como consecuencia de la invasión rusa, según la estimación preliminar del Ministerio de Economía ucraniano, que ha destacado que, a pesar de ser el peor dato desde la independencia del país en 1991, mejora las expectativas de la mayoría de expertos al comienzo de la guerra.

"Este es objetivamente el peor resultado desde la independencia, pero mejor de lo que la mayoría de los expertos esperaban al comienzo de la invasión a gran escala, cuando las estimaciones oscilaban entre un 40% y un 50% de caída del PIB", indicó el Ministerio en un comunicado recogido por Europa Press.

Sobre la firma

Fernando Belinchón

Madrid. 1994. Máster en periodismo económico por la Universidad Rey Juan Carlos. Redactor de la Mesa Web de CincoDías. En el periódico desde 2016.

Normas

Más información

Archivado En