Los madrileños son de los que más IBI pagan pese a tener uno de los tipos más bajos

Cataluña tiene los tipos más altos y Navarra y País Vasco, los más bajos

Los ayuntamientos ingresaron en 2021 unos 13.000 millones por este impuesto

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El Ayuntamiento de Madrid ha cerrado esta semana el plazo para abonar de manera voluntaria el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI) correspondiente a 2022, el tributo que más aporta –con diferencia– a los ingresos de los consistorios de toda España. De todos los contribuyentes del país, los propietarios de vivienda en la capital son los que más pagan por este impuesto: una media de más de 500 euros anuales. Y lo hacen pese a tener uno de los tipos impositivos más bajos de toda España, del 0,456%. La razón es obvia: el valor catastral de los inmuebles de Madrid es el más alto de todo el país, por lo que la factura se dispara.

En España, el Real Decreto Legislativo 2/2004 establece que el tipo de gravamen mínimo del IBI será del 0,4%, llegando el máximo hasta el 1,1%, siempre en el caso de los bienes inmuebles urbanos. Los gobiernos locales, por ello, tienen margen de maniobra para establecer un tipo de gravamen u otro, así como las diferentes exenciones y bonificaciones aplicadas. Madrid, por ejemplo, ha anunciado recientemente que a partir del año próximo reducirá el tipo municipal al mínimo permitido.

Cabe recordar que las tres capitales vascas y Pamplona aplican tipos de gravamen muy por debajo del 0,4% gracias a las ventajas de sus regímenes fiscales propios.

La factura del IBI, es decir, la cuota íntegra del impuesto sin reducciones, es el resultado de aplicar el tipo de gravamen correspondiente a la base liquidable en cuestión. Esta, a su vez, se obtiene tras aplicar las reducciones o exenciones permitidas en cada caso a la base imponible o valor catastral de la vivienda.

Tras este proceso, los datos oficiales del Catastro muestran que las mayores facturas medias se encuentran –junto con Madrid– en Girona, Barcelona, Ceuta, Melilla, Tarragona y Lleida. La mayoría de estas ciudades aplican tipos de gravamen relativamente altos, lo que, sumado a los valores catastrales de las viviendas, hace que se dispare sin remedio la cuota íntegra. En Girona, por ejemplo, los valores catastrales de las casas son de los más bajos de España, pero su tipo, el más elevado a nivel estatal, lleva a que la factura media ronde los 600 euros.

En la parte baja de la tabla se encuentran ciudades como Teruel, Ourense o Zamora. Son ciudades en las que los tipos del IBI son muy bajos, del entorno del 0,45%, y cuyos valores catastrales medios se encuentran a la cola de España. Por ello, las facturas medias oscilan entre los 150 y los 200 euros.

Ingresos

La recaudación por IBI aporta a los ayuntamientos un buen pellizco de sus ingresos. En 2021, sumando el conjunto de consistorios de todas las provincias de régimen común, el IBI sobre bienes urbanos supuso una recaudación total de 13.000 millones de euros a través de 38,5 millones de recibos, entre los que se incluyen viviendas habituales, segundas residencias y otro tipo de bienes urbanos como locales o garajes.

Según los datos oficiales del Catastro, Madrid obtuvo unos 1.500 millones de euros de recaudación a través de 2,2 millones de recibos para abonar el IBI urbano. En Barcelona, por su parte, casi 1,2 millones de contribuyentes abonaron 768 millones de cuota íntegra, que se redujo hasta los 698 millones tras aplicar los diferentes descuentos. Málaga, otra de las localidades con el recibo medio más caro, ingresó por su parte 122 millones de casi 400.000 recibos. En Teruel, la capial con la cuota íntegra media más barata, la recaudación apenas superó los 8 millones.

Fe de errores

En una primera versión del artículo algunas de las cifras estaban mal calculadas y situaban a Madrid como la ciudad con la factura media más elevada.

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