Un hinchado Acción de Gracias desanimará las compras navideñas

El banquete de pavo costará este año un 20% más que el anterior

Hinchado del globo gigante de un Minion, antes del 96º Desfile del Día de Acción de Gracias de los grandes almacenes Macy's, en Central Park, Nueva York, el día 23.
Hinchado del globo gigante de un Minion, antes del 96º Desfile del Día de Acción de Gracias de los grandes almacenes Macy's, en Central Park, Nueva York, el día 23. Getty Images via AFP

Tras desabrocharse los pantalones para la cena de Acción de Gracias, los estadounidenses se apretarán el cinturón para Navidad. La American Farm Bureau Federation estima que el banquete de pavo de este año será un 20% más caro que el de 2021.

Aunque la inflación en EE UU se ha enfriado un poco, hasta el 7,7%, ha llegado a máximos de 40 años. Los artículos de primera necesidad, como los alimentos, suelen ser los más afectados. Desde enero de 2005, los precios de los denominados bienes no discrecionales han subido un 49%, frente al 41% de los discrecionales, según la Oficina de Estadísticas Nacionales de Reino Unido. La factura de los comestibles en EE UU es, de media, un sexto más alta que en el último Acción de Gracias. Los ingredientes para el relleno del pavo están entre los artículos culinarios que más han subido. La mantequilla, un 34%, según la Oficina de Estadísticas Laborales de EE UU.

Por ahora, los comerciantes prevén que no afecte a los consumidores, y que el gasto navideño alcanzará los 960.000 millones de dólares. Sería un récord, un 8% más que en 2021. Esta semana, empresas como Best Buy y Dick’s Sporting Goods han presentado fuertes beneficios trimestrales, lo que sugiere que los compradores de EE UU son tan fiables como el puré de patatas en Acción de Gracias. Pero una vez ajustados a la inflación, los resultados serán menos halagadores. Las máquinas de coser cuestan un 9% más que en 2021. Las tarifas aéreas se han disparado un 43%, un factor que podría reducir fácilmente el número de artículos que Papá Noel pone bajo el árbol. Todo esto sumado, es probable que los estadounidenses apenas mantengan el ritmo de entrega de regalos de las Navidades pasadas.

Los minoristas, cuyo sustento son las últimas semanas del año, se verán afectados; también por los fuertes descuentos para descargar los inflados niveles de inventario. En 2008, cuando las ventas navideñas cayeron en términos reales, el índice S&P Retail Select Industry bajó un 42%. Este año solo ha perdido la mitad de eso, lo que sugiere que las cosas aún podrían ser mucho menos alegres.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías