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Los viajes de negocios recobran el vuelo pero llegan turbulencias

La presión inflacionaria asedia la rápida recuperación del segmento corporativo

Los viajes de negocios recobran el vuelo pero llegan turbulencias

La irrupción del Covid paralizó los viajes de negocios y muchos creían que la tendencia había llegado para quedarse. Bill Gates incluso afirmó entonces que al menos el 50% de los traslados se volverían redundantes una vez terminada la crisis sanitaria. Sin embargo, la realidad desmiente estos pronósticos.

La industria estima un crecimiento del gasto en 2021 superior al 30% a nivel global, según un nuevo reporte de la firma Skiftx. Lo más importante: el 84% de los ejecutivos encuestados consideran que movilizarse a lo largo de la geografía es una inversión central para el éxito empresarial.

Oscar García, cofundador de Forum Business Travel, sintetiza de forma simple las razones para este acelerado despegue: “Por mucho que hemos hecho reuniones de Teams y Zoom, queremos volver a vernos”. Y las estimaciones para 2023 de son aún mejores: la industria alcanzará los 1,2 billones de dólares, lo que representa un crecimiento del 71% desde 2020.

Pero la nueva velocidad de crucero alcanzada por el sector no impide reconocer las tormentas presentes en el futuro inmediato. Sergio Pérez Vegas, socio director de 60 días, una firma especializada en la gestión del gasto, destaca que las exigencias en materia de sostenibilidad, digitalización y teletrabajo afectan las decisiones de las firmas, pero es la presión inflacionaria la que pone la mayor presión a la hora de trazar las nuevas políticas de viaje.

Costos al alza

El aumento generalizado de los precios aún no ha impactado directamente en la industria del turismo, afirman desde Exceltur. La alianza para la excelencia turística resalta que el aumento de los precios en el sector en España se ha limitado a un 15,8% con respecto a 2019, mucho menor al de la energía (+32,8%) y otros suministros (+18,1%)

Los principales proveedores de servicios coinciden en que el alza de los precios es una de las principales preocupaciones empresariales. Fernando Álvarez, manager de ventas para España de las aerolíneas Air France y KLM, precisa que las grandes compañías ya han comenzado a subir los precios mínimos de los billetes que autorizan a sus empleados. Además, Álvarez remarca que muchas firmas ya han iniciado negociaciones para aumentar sus descuentos corporativos a la vez que reducen su número de proveedores.

María Jesús Calderón, encargada de ventas nacionales del Hotel Intercontinental Madrid, acentúa el cambio de las grandes empresas, quienes buscan alejarse de las tarifas fijas hacia precios más dinámicos que les permitan tener una mayor flexibilidad a la hora de reservar habitaciones. Calderón también precisa el rol de las alianzas que permiten dar un “servicio global” a los grandes clientes.

Además del vínculo con los proveedores, el foco del sector está en mejorar la eficiencia de los procesos de rendición de cuentas. La startup francesa Expensya ya ofrece sus servicios de automatización de gastos de viaje a más de 6.000 empresas, que pueden consolidar la información, perfeccionar los análisis y reducir costes.

El mayor ahorro, según Iván Cuadro, manager de ventas para España de la compañía, está en la mejora de la productividad asociada. “Lo que queremos es acabar con la hoja de gastos y que cada empleado dedique su tiempo a su trabajo”, resalta a la vez que destaca el rol de la inteligencia artificial en el proceso.

Otras tendencias

La preocupación por el alza en los costes no es la única tendencia que el sector privado ya considera. Aunque cada céntimo importa, el bienestar de los viajeros también está en el centro de las nuevas políticas.

Álvarez menciona que los viajes se vinculan más directamente con la retención del talento, uno de los mayores retos a los que se enfrentan las firmas, y con un manejo de riesgos más cauteloso. Calderón ejemplifica que el Covid y otras consideraciones médicas ya se han incorporado de forma rápida a los acuerdos globales con las empresas.

Otra de las lecciones aprendidas tras la crisis sanitaria está en la importancia de tomar decisiones ágiles y rápidas. “Hay una necesidad cada vez más fuertes de controlar el gasto, pero sin perder la flexibilidad. El reto es hacer que ambos factores convivan”, apunta Laura Piasek, manager de comunicación de Expensya.

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