La obra del aeropuerto de Lima crece hasta 1.000 millones para Sacyr

La concesionaria LAP amplía el diseño de la nueva terminal e inyecta 350 millones

Estructura de la que será la nueva terminal del aeropuerto de Lima (Perú), ejecutada al 21%.
Estructura de la que será la nueva terminal del aeropuerto de Lima (Perú), ejecutada al 21%.

Solo un año después de adjudicarse las obras de una nueva terminal de viajeros en el aeropuerto internacional Jorge Chávez de Lima (Perú), Sacyr ha visto ampliado notablemente el presupuesto de ejecución en busca de una infraestructura de mayor envergadura.

El operador Lima Airport Partners (LAP) ha sumado 350 millones de dólares (340 millones de euros) a los 700 millones de dólares (678 millones de euros) planificados inicialmente para la instalación.

La española, que se impuso en el concurso en septiembre de 2021 a Acciona, Ferrovial, ACS y la italiana WeBuild, tiene en marcha los trabajos en consorcio con la peruana Cumbra. El plan de ampliación del aeropuerto, soportado en su totalidad con inversión privada, supera los 2.000 millones de dólares (más de 1.940 millones de euros), lo que lo convierte en una de las iniciativas de mayor calado económico de Perú, con previsión de entrada en operación a lo largo del ejercicio 2025.

Para entonces, Sacyr deberá entregar un inmueble de 200.000 metros cuadrados, 50.000 por encima de los previstos antes de decidirse el cambio de diseño.

Renovación integral

La inversión de Lima Airport Partners está estipulada en su contrato de concesión con el fin de atender la creciente demanda de transporte aéreo. El organismo peruano de Aviación Civil dictaminó que el Jorge Chávez debía funcionar con una única terminal, lo que hizo que la operadora apostara por un edificio de nueva planta para ganar capacidad. Las constructoras que forman el consorcio Inti Punku también recibieron el encargo de habilitar los accesos y las instalaciones auxiliares que rodearán a la terminal.

Con un avance en la ejecución ligeramente superior al 20%, el edificio tendrá cinco plantas y dejará espacio para futuras ampliaciones. El esqueleto del edificio comienza a ser visible entre grúas, y existe un plan para habilitar una zona comercial anexa, con servicios hoteleros, oficinas y aparcamientos, aún por licitarse.

Antes de adjudicarse las obras de la terminal, Sacyr ejecutó una nueva pista de aterrizaje, la segunda del aeropuerto, con 3.480 metros de longitud. Esta ha sido complementada con una decena de kilómetros de nuevas calles de rodaje. Ferrovial, por su parte, se hizo con la construcción de la torre de control, donde se instalan ya los equipos de navegación aérea (el objetivo de apertura se ha situado en el 30 de enero), poniendo sello español a las estructuras críticas.

El aeropuerto de Lima es la principal puerta de entrada a Perú y su ampliación fue defendida por el Gobierno como un elemento de reactivación económica. LAP lleva 20 años al frente de la gestión y gana en prestaciones de operación con esta completa remodelación. Solo la torre pasará de gestionar un máximo de 35 operaciones a la hora a un nuevo techo de 80 vuelos. En cuanto a la segunda pista, para la que fue necesario el movimiento de cuatro millones de metros cúbicos de tierra, duplicará la capacidad operativa, permitiendo dos aterrizajes por minuto.

Obras en despliegue

Multitarea. Sacyr tiene desplegada toda su actividad en Perú. Cuenta con una concesión (Longitudinal de la Sierra, de 875 kilómetros de extensión y 1.150 millones de inversión), distintas obras en curso, incluido el desarrollo minero de Quellaveco para Anglo American, y presta servicios en el país.

Experiencia. La actual cartera se asienta sobre grandes proyectos ejecutados antes de la pandemia, como dos sedes centrales de los Juegos Panamericanos Lima 2019 y la ampliación de la refinería La Pampilla de Repsol.

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