Cellnex abre nueva etapa con objetivos claves: crecimiento orgánico, caja y recorte de deuda

S&P eleva la perspectiva del grupo de estable a positiva, con un rating de BB+

Defiende su capacidad gracias a sus 104.000 emplazamientos y sus 110.000 millones en contratos

Tobías Martínez, CEO de Cellnex.
Tobías Martínez, CEO de Cellnex.

Cellnex entra en una nueva etapa. Tras siete años de intensa actividad corporativa, desde la salida a Bolsa en 2015, con más de 25 adquisiciones y una inversión cercana a 40.000 millones de euros, el líder europeo de infraestructuras de telecos abre un nuevo capítulo para adaptar su estructura de capital. Los objetivos pasan por impulsar la generación de caja y acelerar el recorte de deuda, en un periodo en el que los tipos de interés están al alza. Las tres prioridades son alcanzar grado de inversión en el rating con S&P, impulsar el crecimiento orgánico y maximizar el valor para los accionistas.

Los mercados financieros parecen haber recibido bien los nuevos planes de Cellnex. Sus acciones han subido este viernes un 1,63%, hasta 36,75 euros, si bien, por momentos, han llegado a registrar avances superiores al 5%, volviendo a recuperar la cota de los 39 euros. Sus títulos, que el jueves rebotaron otro 5,6%, acumulan una revalorización superior al 27% desde su mínimo anual, marcado el 21 de octubre.

La compañía, que ya gestiona cerca del 20% del total de las torres de telefonía móvil desplegadas en Europa, ha esperado a que se cerrase el capítulo de la venta de las torres de Vantage, filial de Vodafone, que finalmente han ido a parar a dos socios financieros, KKR y GIP, para mostrar su estrategia y sus objetivos. Si Vodafone hubiese abogado por un proyecto industrial, Cellnex habría pujado.

Ahora, una vez cerrada la compra de los activos de Hutchison en Reino Unido, en la que ha sido la mayor operación corporativa de su historia, se ha abierto otra fase. En la presentación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la compañía señala que será una prioridad tener un rating con grado de inversión con S&P, además de mantenerlo con Fitch. La empresa destaca su escala, su diversificación en 12 países europeos, con 104.000 emplazamientos (que llegarán a 138.000 en 2030), más del doble que Vantage, su mayor rival, y su cartera de contratos, que supera los 110.000 millones de euros. Además, defiende la seguridad de sus contratos a largo plazo con operadores, vinculados a la inflación (un 65% de los ingresos están vinculados al IPC) y con cláusulas de renovación que mitigan los riesgos ante la posible consolidación entre operadoras.

S&P ya se ha pronunciado, elevando la perspectiva de Cellnex de estable a positiva, ante la previsión de que la empresa va a mantener una sólida evolución en sus operaciones, con un rating de BB+. La agencia señala que el perfil del negocio de riesgo de Cellnex es más fuertes que el de sus competidores europeos, y comparable con los grandes grupos de EE UU, con una posición y escala muy fuerte, con contratos a largo plazo y diversificación en la cartera de clientes.

La compañía explica a los inversores que empezará a generar flujo de caja libre positivo desde 2024 en adelante, con la intención de superar los 2.500 millones de euros en 2032. Entre 2023 y 2024, Cellnex tiene que afrontar fuertes compromisos de inversión en los despliegues de nuevos emplazamientos, incluidos en los contratos con los operadores, en gran medida con el despliegue del 5G.

En este escenario, la compañía que dirige Tobías Martínez afirma que esta fuerte generación de caja respaldará un rápido proceso de desapalancamiento. Cellnex indica que en 2034 se habría pagado toda la deuda, eso sí, si no mediaran otros factores o posibles operaciones. La deuda bruta ronda en la actualidad los 18.000 millones, principalmente bonos (en euros, libras, francos suizos o dólares), y otros instrumentos, mientras que la deuda neta es de 17.100 millones. Bajo los planes, en 2030, la deuda ya estaría por debajo de los 10.000 millones.

En este sentido, la empresa indica que no necesita hacer refinanciaciones antes de 2024, y recuerda que cuenta con una liquidez de 4.300 millones de euros, 900 millones en caja y 3.400 millones en líneas de crédito sin disponer. El 77% de la deuda es a tipo fijo, lo que reduce el impacto de los posibles aumentos.

Además, la empresa enfocará los objetivos en el crecimiento orgánico y apunta casos como los proyectos greenfield, con retornos entre el 6% y el 8%. La compañía ha recordado sus planes estratégicos que pasan por explorar su presencia en nuevos negocios adyacentes a las torres, en la llamada torre aumentada, con opciones como las redes activas (que ya ha empezado a explotar en Polonia), la conexión de los emplazamientos con fibra y los centros de datos. También tiene planes de densificación de redes en zonas rurales, redes de transporte y servicios de seguridad; mientras que, en el área empresarial, prevé atacar las redes privadas para el mundo de la industria.

La empresa destaca su capacidad para generar eficiencias y economías de escala. Cellnex espera generar eficiencias entre 90 y 100 millones de euros en 2025 (entre 34 y 35 millones en 2022).

La compañía señala que maximizará el valor para los accionistas, y afirma que se pagarán más dividendos (hasta ahora, esta remuneración al inversor era casi testimonial) y se realizarán más recompras de acciones una vez que se consolide el citado grado de inversión.

Cellnex ha reiterado sus objetivos financieros tanto para 2022 como para 2025. En ese año prevé registrar unos ingresos entre 4.100 y 4.300 millones de euros, con una tasa anual de crecimiento del 13% entre 2021 y 2021. El ebitda se situará entre 3.300 y 3.500 millones, con una tasa anual de crecimiento, mientras que el flujo de caja libre recurrente apalancado se moverá en un rango entre 2.000 y 2.200 millones, con un crecimiento anual del 21%.

La empresa ha destacado su capacidad de ampliar el ratio de uso de cada emplazamiento, y pone el ejemplo de Italia, donde trabaja con tres operadores, una situación que pretende extender a Portugal tras su acuerdo con Digi.

Cellnex, igualmente, afirma que el aumento de los precios de la energía o de los materiales tiene un impacto insignificante en sus cuentas.

La empresa no descarta posibles operaciones

Cellnex tiene claro que, en los próximos tres o cinco años, no se van a plantear en Europa posibles operaciones transformacionales, una vez que Deutsche Telekom y Vodafone, han decidido vender sus torres a fondos de inversión.

La empresa que dirige Tobías Martínez tiene claro que estas últimas transacciones no cambian el escenario de competencia en el sector, y, de cara al futuro, estos activos podrían volver a salir al mercado ante los plazos de salida, fijados siempre por los grupos de inversión.

De todas maneras, Cellnex no se cierra a posibles operaciones no transformacionales que se pudieran plantear, especialmente, en mercados en los que ya tiene presencia, para ganar nuevos clientes ancla. Austria o los países de Escandinavia han estado siempre en boca de los analistas como posibles opciones de compra para la empresa española.

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