Susana Rodríguez: “Hay que tener mente de principiante, ser curiosos"

Ha recibido el Premio CincoDías al directivo más innovador 

Trabaja desde hace dos décadas en el laboratorio farmacéutico, que cuenta con unos ingresos de 270 millones  

Susana Rodríguez: “Hay que tener mente de principiante, ser curiosos"

Llegó a Cantabria Labs hace 20 años. Desde entonces, Susana Rodríguez (Madrid, 1974) ha ido escalando puestos hasta alcanzar en 2018 el despacho de CEO y de directora general dentro del laboratorio farmacéutico. Licenciada en Farmacia por la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), ha cursado másteres y cursos de especialización en Esic, Iese y Cesif, además de colaborar en proyectos de la Unesco. Es miembro de Pharmalicensing Group Spain (PLGS), de la American Academy of Dermatology (AAD), y participante del programa Catalyst de Massachusetts Institute of Technology (MIT), que impulsa iniciativas de investigación biomédica. El pasado martes recibió, con frescura y espontaneidad, y arropada por su emocionada madre, su orgulloso marido y un nutrido grupo de compañeros de trabajo, el galardón al directivo más innovador en los Premios CincoDías a la Innovación Empresarial. Es aficionada a la fotografía –de hecho, su despacho está decorado con numerosas imágenes, pero advierte que no son suyas– así como al yoga, disciplina para la que procura encontrar todos los días un hueco en su agenda.

¿Cuáles han sido sus grandes hitos?

Siempre comento qué es lo que ha permanecido, y son los valores, la innovación, el emprendimiento y la cercanía. Soy fiel a los valores y eso nos legitima, porque honrar lo que había antes es una de las claves del éxito. A esto le ha seguido un crecimiento histórico, de duplicar los ingresos cada cinco años. Mi nombramiento como CEO se produce en 2018, se cruza la pandemia y hemos seguido manteniendo ese crecimiento, con una facturación en 2022 de 270 millones euros, y la distribución de más de 30 millones de unidades de producto. Y para el año próximo tenemos la aspiración de alcanzar los 300 millones de euros. También hemos aumentado, a pesar del Covid, de aumentar un 25% la plantilla hasta los 1.030 empleados. Nuestro portafolio también se ha incrementado y diversificado, con numerosas innovaciones tecnológicas patentadas, además de crear una nueva unidad de negocio destinada a mejorar la salud y el bienestar de las mascotas.

¿Cuál ha sido su papel?

Yo vengo, precisamente, del área de innovación. Estoy acostumbrada a viajar, a buscar oportunidades. Y la tecnología lo cambia todo. Como inquietos que somos, trabajamos para llegar a esas oportunidades, lo que hace que la complejidad en la gestión se haya multiplicado. Lanzamos proyectos de transformación y desarrollo de competencias para iniciar la ola de crecimiento, lo que nos permite alcanzar oportunidades a las que antes no podíamos aspirar.

¿Por ejemplo?

De licencias de nuevos productos innovadores, de innovaciones tecnológicas en el ámbito de e-health, con el fin de acceder a nuevas oportunidades. Buscamos dar soluciones a los problemas presentes y futuros de la salud, como el desarrollo de ingredientes, la investigación a través de estudios y ensayos clínicos, además de haber lanzado recientemente la línea Endocare Sport, la submarca Endocare Renewal, el complemento alimenticio Inmunoferon Strath o el tratamiento de la alopecia Alocare.

¿Cómo se empapa la organización de todo este proceso innovador?

La innovación tiene que venir no solo desde arriba, sino que debe emanar de toda la organización. Tenemos unos desayunos con la CEO para todos aquellos que entran nuevos a la organización. Y creo que con educación hay que retar, no solo crear ideas y favorecer que las personas puedan proponer iniciativas. Es clave tener confianza en las personas que tengan iniciativa, todos pueden inspirar desde la posición que ocupan. Es importante fomentar la curiosidad, tener una mente de principiante, ser curioso y dejarnos sorprender por lo que la ciencia puede hacer por nosotros. Y también es decisivo cómo innovamos nuestra innovación.

Explíquese.

Hay una frase que acostumbro a decir, que hay que mover el tacón, la suela del zapato. Los directivos tienen que levantarse de su mesa y moverse para entender lo que pasa y para hacerse entender. La tecnología hay que saber aprovecharla. He recorrido el mundo buscando nuevas empresas con las que cocrear. En 1994 lo hicimos con Harvard Medical School. Y ese espíritu colaborador no se consigue sino mueves el tacón. Nadie te va a venir a buscar, y los más inteligentes nunca están entre la plantilla, sino fuera. El mundo es muy grande. En este periodo también hemos consolidado la marca corporativa, con una mayor proyección social.

¿A eso ha podido contribuir el patrocinio deportivo que tienen, por ejemplo, con Rafael Nadal y con el Real Madrid?

No es un patrocinio deportivo porque sí. Con Nadal lanzamos una campaña de concienciación para el cuidado de la piel, y compartimos con él unos valores sólidos. Es único, es una de las personas más queridas, tiene nobleza, disciplina y transmite la cultura del esfuerzo. El Real Madrid es un club histórico, que trabaja el entrenamiento y honra sus valores, que relacionamos con la cultura del esfuerzo, la ambición y el inconformismo. Y si algo hay que hacer es ser inconformista.

¿Y cómo se lleva todo esto a la gestión?

Estoy acostumbrada, desde hace 20 años, a picar piedra, me remango mucho, y también es importante ser ejemplar. He pasado por distintas áreas, desde desarrollo de negocio, donde viajaba para encontrar nuevos productos, además de llevar el área de internacional, e integré el área de innovación. Son pilares fundamentales, que tienen un desarrollo conjunto. Y finalmente acabé siendo CEO, donde asumí la gestión de equipos.

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