Legislación

La CNMC rechaza el plan del Gobierno de vender los vapeadores solo en estancos

Recomienda que estos, y los cigarrillos electrónicos, tengan su propia regulación

El Ejecutivo quiere asimilar estos productos a las mismas condiciones que los cigarrillos

La CNMC rechaza el plan del Gobierno de vender los vapeadores solo en estancos

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) enmienda la plana al Gobierno en la legislación que, a través del Ministerio de Hacienda, busca equiparar legalmente los cigarrillos electrónicos y los vapeadores al cigarrillo tradicional, tanto impositivamente como en su venta en exclusiva en los estancos, y que conllevaría el cierre de los establecimientos especializados en estos artículos.

Competencia cuestiona abiertamente que los estancos, que ya tienen el monopoio de la venta de tabaco, también hagan lo propio con sus alternativas. "La CNMC advierte de que el modelo que regula actualmente el mercado de tabaco en España mantiene importantes restricciones a la competencia, como el hecho de que el Estado mantenga el monopolio en la distribución minorista del tabaco", explica en su resolución.

La entidad que preside Cani Fernández no ve justificado "aplicar la regulación de los productos del tabaco (por ejemplo, con limitaciones de venta) a los denominados cigarrillos electrónicos o a los vapeadores". La CNMC considera que estos "deberían tener una regulación propia y ajustada a sus características". También pide alternativas a la venta en exclusiva en los estancos, no solo a los nuevos dispositiovos, sino también a los propios productos del tabaco, y pide "evaluar instrumentos de intervención alternativos".

El anteproyecto de ley de ley del mercado de tabacos presentado en mayo por el Ministerio de Hacienda fija un periodo transitorio de cinco años para que los establecimientos que hoy venden cigarrillos electrónicos y vapeadores cierren sus puertas. El sector considera que supondría el cierre de 400 establecimientos y la pérdida de 3.000 empleos. La patronal UPEV cifra en el entorno de los 80 millones el negocio que genera esta actividad, y que iría a parar a los estancos.

La CNMC también apunta a otros apartados de la legislación propuesta, como las restricciones a la determinación de precios, la fijación de una distania mínima entre estancos, o la ampliación de la duración de las concesiones a estos, que llegaría a los 30 años. "La CNMC recomienda reducir ese periodo, considerando la inversión necesaria y la rentabilidad esperada".

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