RWE, a por la solar de EE UU: ganan los inversores, pierde Europa

La capacidad de la 'utility' para comprar una empresa al otro lado del Atlántico se debe en parte a los extraordinarios beneficios de la subida de la luz

Markus Krebber, CEO de RWE (a la derecha), junto al vicecanciller y ministro de Economía alemán, Robert Habeck, este martes en Berlín.
Markus Krebber, CEO de RWE (a la derecha), junto al vicecanciller y ministro de Economía alemán, Robert Habeck, este martes en Berlín. REUTERS

Las subvenciones de Biden han dado un empujón a la solar de EE UU. La alemana RWE va a poner 6.800 millones de dólares por la unidad de energía limpia de Consolidated Edison (CEB), que deberían complacer a los inversores de esta utility de 26.000 millones. Pero puede privar a Europa de las tan necesarias inversiones verdes.

El asalto de RWE a CEB, que financiará en parte emitiendo bonos convertibles al fondo soberano de Qatar, tiene sentido estratégico. La compra le da 3 GW adicionales de generación, principalmente de solar, y casi duplica su capacidad renovable en EE UU. Eso también le permitirá jugar un mayor papel en la solar y las baterías, que deberían de beneficiarse de una serie de créditos fiscales previstos en la ley antiinflación de Biden.

La oferta de RWE, que incluye la deuda, valora CEB en 11 veces su ebitda previsto en 2023, 600 millones. Es una prima sobre el múltiplo de 7 veces de RWE, que refleja su herencia de carbón. Pero es menos que las 12,5 veces que Total pagó en mayo por una participación en Clearway, según Bernstein.

El retorno también debería de ser sólido. Según RWE, CEB debería de obtener un beneficio operativo de unos 400 millones en 2023. Y la alta depreciación implica que RWE no pagará impuestos en al menos tres años. Eso le permitiría obtener un retorno del 5,9%, en línea con el coste de capital estimado de su rival verde NextEra. Y podrá subir a medida que CEB añada 500 megavatios de capacidad energética al año.

La capacidad de RWE para abalanzarse sobre su objetivo se debe en parte a los extraordinarios beneficios que está obteniendo en Europa. Los analistas esperan que sus ingresos netos suban un 67% este año. Pero este movimiento sugiere que RWE y otras utilities europeas podrían estar más dispuestas a desplegar los beneficios de sus ganancias inesperadas en otros mercados más prometedores. Esto, a su vez, podría ralentizar el impulso verde de Europa y su dependencia de los combustibles fósiles procedentes de Rusia. Una bendición para los accionistas de RWE puede convertirse en una pérdida para el viejo continente.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías