IAG afronta la falta de dividendos de British por sus pensiones y créditos anticovid

La británica ultima la valoración del déficit de su fondo de jubilación y un plan de aportaciones

Aviones de British Airways en el aeropuerto de Londres-Heathrow.
Aviones de British Airways en el aeropuerto de Londres-Heathrow.

El déficit de aportaciones al fondo de pensiones de British Airways, NAPS o Nuevo Plan de Pensiones, vuelve a estar presente en la lista de asuntos prioritarios de IAG. La aerolínea emblema del holding está en conversaciones avanzadas con el administrador del fondo para actualizar su valoración y fijar un nuevo calendario de aportaciones. Este asunto por sí mismo, al igual que la financiación pública a la que accedió British en noviembre de 2020 para soportar el impacto de la pandemia, pueden mantener en suspenso durante el medio plazo el dividendo de la compañía aérea a la propia IAG.

La valoración trianual de NAPS afloró a 31 de marzo de 2018 un déficit de 2.400 millones de libras (2.695 millones de euros al cambio actual), desde los anteriores 2.800 millones de libras marcados en 2015. Antes de la pandemia se acordó un plan de recuperación con un incremento de la suma aportada por la aerolínea hasta los 450 millones de libras hasta marzo de 2023, frente a un compromiso anterior de 300 millones fijos más 150 millones variables que dependía de la posición de caja de la empresa. Pero el estallido de la crisis hizo que British negociará entre diciembre de 2020 y febrero de 2021 un aplazamiento en los pagos hasta finales de septiembre de 2021 (posteriormente tampoco se han producido aportaciones) y un rediseño del calendario que ahora vuelve a ser retocado.

En el contexto de estos contactos, British Airways aceptó cerrar el grifo de cualquier dividendo a su matriz hasta el último día del ejercicio 2023. Y ya a partir de 2024, cualquier remuneración debe acompañarse con una aportación al NAPS por la mitad del dividendo distribuido hasta que sea cubierto el importe íntegro de las aportaciones diferidas al fondo.

La determinación de nuevos plazos llevará consigo nuevos compromisos por parte de British Airways, según reconoce IAG en la documentación que acompaña a la convocatoria de junta extraordinaria de accionistas para el próximo 26 de octubre. Pero también destaca la expectativa de que el mecanismo de protección contra el exceso de financiación, por el cual las aportaciones se suspenderían si se elimina el déficit técnico del plan de pensiones, “siga activándose en el marco de la nueva valoración y, mientras sea así, no se pagarán aportaciones”. De no ser así, IAG dice albergar “una expectativa razonable de abonar aportaciones al NAPS significativamente inferiores a las acordadas en relación con la valoración de 2018”.

El agujero del plan NAPS era de 2.400 millones de libras en 2018, año del último cálculo

El grupo que dirige Luis Gallego prevé que sus cuatro grandes aerolíneas, British, Iberia, Vueling y Aer Lingus, cierren 2022 con beneficio operativo positivo después de dos años de duras pérdidas por el hundimiento de la actividad. Sin embargo, British no solo tendrá que esperar beneficios para nutrir de dividendos al holding sino que debe amortizar los préstamos garantizados por el UK Export Finance (UKEF) en febrero de 2021 (2.000 millones de libras) y noviembre de ese mismo año (1.000 millones de libras), ambos a cinco años.

El primero de ellos fue dispuesto en febrero del año pasado y debe ser amortizado en marzo de 2026, mientras que del segundo queda una parte aún en la recámara. Entre las garantías aceptadas por British Airways, que puede devolver este salvavidas de manera anticipada, figura la prohibición a abonar dividendos a sus accionistas hasta 2025. IAG ya manifestó ante la CNMV en el momento de la firma del segundo préstamo que solo dispondría de los 1.000 millones adicionales en caso necesario, matizando que no lo utilizaría en los primeros meses.

Refuerzos de flota

La dirección de IAG ha convocado junta extraordinaria para someter a votación la compra de 50 aviones a Boeing (25 B737-8200 y 25 B737-10) y 37 aeronaves de la familia A320neo de Airbus. Los pedidos tienen un valor en catálogo de 11.100 millones de dólares y precisan el visto bueno de los accionistas para tomar firmeza.

La mayor aerolínea del holding IAG recibió 3.000 millones de libras con respaldo público

En el marco de esta convocatoria, la empresa que dirige Luis Gallego dice tener distintas opciones de financiación de estas operaciones de renovación de flota y hasta 9.100 millones de euros en efectivo dentro de su caja. De lo que no se habla en la extensa documentación entregada a los accionistas es de una futura vuelta al dividendo, para la que juegan en contra las referidas cargas que arrastra British y su más lenta recuperación de la crisis del coronavirus.

Con la pandemia ya desatada, IAG retiró el dividendo complementario de 0,17 euros por acción (337 millones de euros) que iba a llevar a la junta de 2020. Antes de ese paso, la firma nacida de la integración de British e Iberia bajo un mismo paraguas, había distribuido 4.100 millones de euros desde 2015 entre sus partícipes.

Salvavidas en plena pandemia

Una ‘low cost’ como garantía. Iberia puso a su filial de bajo coste Iberia Express como garantía ante los bancos que le prestaron 758 millones a cinco años, en abril de 2020, con aval del ICO. El calendario de amortización prevé la devolución del 15% del capital pendiente se paga el 30 de abril de 2023, del 20% del saldo pendiente ese mismo día de 2024, el 25% del principal pendiente en abril de 2025 y el 40% restante en la fecha de resolución definitiva, el el 30 de abril de 2026.

Precios. La aerolínea con base principal en Madrid-Barajas paga un interés de euríbor más un 2,85% anual. Vueling, que recibió 262 millones con aval del ICO, tiene una tasa de interés de euríbor más el 3,1%.

El escudo británico. British Airways paga por sus dos créditos con aval público en Reino Unido un interés compuesto SONIA más un margen del 4,65%.

‘Slots’ en Heathrow. Aer Lingus firmó su último blindaje de crédito contra la crisis el 4 de marzo de este año. Fue con el Fondo de Inversión Estratégica de Irlanda (ISIF) y el préstamo ascendió a 350 millones de euros a tres años. La irlandesa puso como garantía sus derechos de aterrizaje en el aeropuerto londinense de Heathrow. Los primeros 150 millones fueron usados en junio para amortizar un crédito previo por esa cantidad que acordó con ISIF en diciembre de 2020. Aer Lingus paga euríbor más el 3%.

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