Criptomonedas

The Merge, la gran revolución verde de ethereum

La actualización implicará un ahorro de la factura energética por el minado del 99,5%. Los expertos creen que mejorará la escalabilidad y la seguridad del protocolo

Representación de Ethereum
Representación de Ethereum REUTERS

Llegó el día. Después de meses de preparativos, esta madrugada se ha producido el gran evento que todo el mercado de los criptoactivos esperaba. The Merge, la nueva actualización de ethereum, permite al segundo mayor ecosistema del mundo cripto lograr escalabilidad, la seguridad y la sostenibilidad.

El movimiento, que ha supuesto unir la capa de consenso de la cadena Beacon (POS) de ethereum con su actual capa de ejecución (Mainnet), logra de un plumazo cambiar el criticado Proof-of-Work (PoW), de elevado consumo energético, al método participativo Proof-of-Stake (PoS). La Fundación Ethereum estima que con ello se reducirá el uso de energía para el minado de ether en un 99,95% en un momento en el que la crisis energética ha puesto en jaque a un sector muy intensivo en consumo energético. En un momento de apuesta por la transición verde, desde el Banco Central Europeo han llegado a apuntar que el minado de bitcóin y ether –previo a esta actualización– “anula los ahorros de emisiones de gases de efecto invernadero pasados y el objetivo para la mayoría de los países de la zona del euro”.

Los analistas de Julius Baer apuntaban ayer que el cambio implicaba un movimiento histórico “para un no evento”, y se preparan para una fusión sin contratiempos. Eso sí, con una advertencia: “Cualquier otro resultado probablemente causaría una elevada volatilidad en el espacio de las criptomonedas, no solo en el precio del ether”.

Desde Bitpanda aseguran que “los avances en un ecosistema son siempre una señal positiva, ya que reflejan los esfuerzos de los desarrolladores por mejorar la red”, mientras que desde eToro comentan que las actualizaciones en los protocolos de los critpoactivos “no supone a nivel de usuario ningún cambio importante”.

Tras meses en los que los criptoactivos se vieron penalizados por el alza de las rentabilidades de la deuda ante la subida de los tipos de interés, desde junio el ether se revaloriza un 77% y se sitúa sobre los 1.500 dólares. Si bien, aún está muy lejos del máximo histórico registrado en noviembre, cuando rozó los 4.700 dólares. Según las estimaciones de Bitpanda, tras la actualización ethereum podría alcanzar los niveles de 1.785 euros (1.800 dólares).

El debate de fondo sigue siendo cuál será el futuro de los criptoactivos y cuál su aplicación real, más allá de su uso como activo especulativo. Desde UBS comentan que el ecosistema ethereum “requiere un mundo real de aplicaciones empresariales rentables en la plataforma para que la demanda aumente de forma sostenible más allá de la especulación financiera. En este momento no está claro si existe tal demanda, lo que implica que las perspectivas de ethereum siguen siendo muy inciertas.

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