El gasóleo encadena tres semanas al alza y anticipa una calefacción más cara en invierno

El precio en España supera por cuarta semana seguida al de la gasolina. La brecha entre ambos (0,15 euros) es la más alta de la serie histórica

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El desplome del precio del barril de Brent, de referencia en Europa, se ha transmitido al precio de venta al público de los carburantes. Desde que rozó los 130 euros por barril al inicio de la invasión de Ucrania, la cotización internacional del crudo ha caído por debajo de los 89 dólares, un 31,5% menos. En el caso de los carburantes, el precio máximo de venta en España lo alcanzó a finales de junio, cuando la gasolina llegó a 2,13 euros por litro de media y el gasóleo a 2,10 euros de media. En solo dos meses y medio, el precio de la gasolina ha caído un 17%, mientras que el del gasóleo solo lo ha hecho un 8,6%.

De hecho, esa divergencia se ha exacerbado en las últimas semanas. El precio de la gasolina lleva diez semanas a la baja en España, según los últimos datos del Boletín Petrolero de la UE, mientras que el del gasóleo acumula tres semanas al alza. De este modo, el precio medio del gasóleo en España se situó esta semana en 1,92 euros, mientras que el de la gasolina de 95 octanos lo hizo en 1,77 euros. Se trata de la brecha más alta de la serie histórica que mide la Comisión Europea, iniciada en 2005.

Capacidad de refino

Fuentes de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), que reúne a las principales empresas con actividad en España (Repsol, Cepsa, BP, Galp o Saras Energía) justifican en primer lugar la mayor subida del precio del gasóleo por la desaparición de las ventas desde Rusia. “Rusia exportaba gasoil ya refinado y las sanciones europeas provocaron fuertes cuellos de botella en una parte importante de las refinerías en los grandes países de la UE porque no tenían capacidad para refinar otros gasóleos más pesados y más complejos y de esa forma sustituir al ruso”. Algo que, según esas mismas fuentes, no ha sucedido en España, donde las fuertes inversiones de 7.000 millones de euros desde la Gran Recesión “han evitado los cuellos de botella”.

La mayor carestía del gasoil perjudica al 70% de los conductores

Y los más perjudicados son los conductores que utilizan el gasóleo como combustible para sus vehículos, que son mayoría en la Unión Europea. España, al igual que Alemania, Francia o Italia, sufrió desde 2000 una profunda transformación de su parque automovilístico en lo que se llamó a denominar la dieselización. Atraídos por un consumo más bajo y un precio inferior al de la gasolina, millones de conductores se lanzaron a comprar coches que funcionaban con gasóleo, dejando a los propulsados por gasolina en la mínima expresión. La cuota de mercado del diésel se ha mantenido entre el 60% y el 75% del parque automovilístico, a lo que hay que sumar una gran cantidad de transportistas profesionales. Estos solo ven mitigado parcialmente el sobrecoste del carburante con la bonificación al gasóleo profesional.

Esas mismas fuentes de AOP recalcan que el repunte de la cotización internacional del gasóleo en las últimas semanas es la constatación de que los inversores están descontando problemas en el suministro de gasóleo para calefacción en invierno por el desfase entre oferta y demanda.

Gran parte de las refinerías europeas tienen problemas para depurar gasóleos pesados

Pese a que los precios del gasoil han crecido con fuerza en toda Europa, el incremento ha sido mayor en España. El precio medio del litro de gasóleo en España durante esta última semana (1,92 euros) se situó por encima de la tarifa media en Francia (1,78 euros), Italia (1,838 euros), Portugal (1,829), Austria (1,90 euros) o de la media de la Unión Europea (1,90 euros). Por encima de España solo quedan otras naciones como Suecia (2,30 euros) Alemania (2,15 euros), Holanda (2,047 euros) o Bélgica (2,021 euros).

Una de las principales razones que provoca que el precio medio del gasóleo sea más o menos caro en la comparación con otros países europeos es la carga impositiva que aplica cada país al consumo de este hidrocarburo. Y la primera sorpresa es que la carga impositiva que soporta el gasóleo en los 27 países que componen la UE (un 38% del precio final) es inferior al porcentaje en la gasolina de 95 octanos, que llega al 45% del precio final.

Una brecha de siete puntos porcentuales que se repite en el caso español, donde los impuestos suponen el 37% de precio final de un litro de diésel y un 44% en el de la gasolina. En todos los países, la carga impositiva del diésel es menor que el de la gasolina. Las diferencias más pequeñas entre la fiscalidad de ambos carburantes se produce en Malta, con apenas dos puntos porcentuales, o en Rumanía y Bulgaria, con tres puntos porcentuales.

Cómo afectará a camioneros o taxistas

Bonificación. La carestía del gasóleo está siendo mitigada parcialmente con la bonificación extraordinaria y temporal del precio final de determinados carburantes de automoción, prorrogada a finales de junio hasta el 31 de diciembre. La ampliación de las ayudas de 20 céntimos por litro de carburante afectará a todos los ciudadanos, ya sean conductores profesionales o no. La rebaja es asumida por el Ejecutivo, que aporta 15 céntimos por litro, y las petroleras, con otros 5 céntimos. Si el precio continúa al alza no serían descartables nuevas movilizaciones por parte de camioneros o taxistas para pedir más ayudas.

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