Infraestructuras

Ferrovial coloca en JFK un equipo experto para vigilar su inversión en la Terminal 1

La filial de Construcción se pone al frente de la oficina de gestión de proyectos para controlar los coste y el calendario de ejecución

Recreación de la futura Terminal 1 del aeropuerto neoyorquio JFK, en Estados Unidos.
Recreación de la futura Terminal 1 del aeropuerto neoyorquio JFK, en Estados Unidos.

El megaproyecto para levantar una nueva terminal en el aeropuerto neoyorquino JFK, concesión en la que Ferrovial es accionista mayoritario y tendrá el rol de operadora, ha puesto al grupo español en guardia para seguir paso a paso las obras hasta la apertura del inmueble. Ferrovial Construcción ha incrustado un grupo de 18 personas que liderará el área técnica de la Oficina de Gestión de Proyectos.

Al frente se ha colocado al especialista en instalaciones y tecnología Fernando Santos, quien entró en la empresa en 1999 y fue tomando peso desde la jefatura de instalaciones en obra. Durante estos años ha coordinado el proyecto de los sistemas eléctricos de la terminal T2A del aeropuerto de Heathrow, en Reino Unido; repitió ese mismo trabajo en varias instalaciones del reactor experimental de fusión ITER, en Francia, o en el mayor centro de tratamiento de datos que construyó Telefónica, en la localidad madrileña de Alcalá de Henares.

Santos, que pasó a las filas de Ferrovial Agroman US en 2017, también fue el elegido para tener un papel relevante en el diseño de la nueva terminal del aeropuerto de Denver, proyecto del que Ferrovial salió entre 2019 y 2020.

La española pretende abrir cuanto antes relaciones con las aerolíneas y con la Administración

La terminal 1 del JFK será construido bajo la dirección de obra de la ingeniería Aecom y la firma de arquitectura Gensler. Ferrovial Construcción va a estar encima de forma permanente y pretende mantener estrecho contacto con las contratistas y proveedores de sistemas críticos. El objetivo principal es reducir tanto los costes como los riesgos en tan gigante proyecto, e incluso mejorar el calendario de los trabajos. Además, se trata de establecer relación desde el primer momento con la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey (PANYNJ) y con las aerolíneas.

Triplicar la capacidad

El nuevo inmueble, que tendrá 223 kilómetros cuadrados (16 dedicados a espacios comerciales), sustituirá a la T1, T2 y T3, cuya capacidad es de ocho millones de viajeros y que atienden a una veintena de aerolíneas. La inversión está presupuestada en 9.500 millones de dólares para elevar sus posibilidades hasta los 23 millones de viajeros. A lo largo de este verano se avanza en las primeras demoliciones y en la presentación y revisión del diseño. La previsión inicial es que la apertura de la primera fase de la conocida como New Terminal One se produzca a primeros de 2026, y que el proyecto esté concluido tres años después.

Ferrovial entró en el capital de la concesionaria en junio con la compra de un 96% de la participación del 51% con que contaba la firma de inversión estadounidense Carlyle. La adquisición se cerró en 1.140 millones de dólares y la española tendrá en operación esta instalación durante 38 años, hasta 2060. El plan de negocio prevé que un 84% de los ingresos procedan de la actividad aeroportuaria y que el 16% restante sea cosechado de contratos comerciales como los de los ‘duty free’, restaurantes y demás.

Carlyle se ha quedado junto a Ferrovial con un 4% de la sociedad conjunta que controla el 51% de la concesión. Los otros socios en esta remodelación del JFK son JLC y Ullico, con el 30% y el 19%, respectivamente.

El quinto aeropuerto de EE UU quiere ir a más

El aeropuerto JFK se encuentra en un área con más de 22 millones de habitantes y que aloja a un centenar de las mayores compañías cotizadas del país. Antes de la pandemia, la infraestructura contaba con una cuota del 66% en la región de Nueva York. Su capacidad es de 62,5 millones de viajeros al año y en él operan 86 compañías aéreas.

Con la inversión en Nueva York, Ferrovial entra en la gestión de activos aeroportuarios en EE UU tras zanjar en 2020 el contrato de concesión de una terminal en Denver. JFK es la quinta plaza con más tráfico del país, tras las de Atlanta, Los Ángeles, Chicago y Dallas. En el ranking mundial ocupaba la vigésima posición en 2019. Con la remodelación prevista disparará sus expectativas.

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