Los consumidores chinos contraen la mentalidad del Covid persistente

El gasto no se recupera de los confinamientos, y podría ocurrir como con la estanflación japonesa

Gente llevando la compra en Hefei, Anhui (China).
Gente llevando la compra en Hefei, Anhui (China). reuters

Los consumidores chinos están evitando los artículos discrecionales, frustrando las esperanzas de una rápida recuperación del gasto. Después de que las autoridades levantaran los draconianos confinamientos de Shanghái y otras urbes en junio, el sector servicios, muy afectado, se recuperó de forma natural. El llamado gasto en venganza ayudó a reactivar las ventas minoristas, ya que artículos como coches y cosméticos subieron un 14% y un 8% interanual, respectivamente.

Pero eso duró poco. Pese a registrar unas ventas mejores de lo esperado en abril-junio, JD advirtió el martes de que la demanda de bienes no esenciales, como la ropa, sigue débil. Los compradores retrasan la actualización de smartphones y otros aparatos. Xiaomi registró una caída del 20% en los ingresos del segundo trimestre con respecto al año anterior. Otros indicadores también están en rojo. Las ventas de coches y el consumo de luz de los servicios subieron algo en julio, señala Capital Economics, pero el tráfico interurbano de pasajeros sigue alicaído; en general, la producción se contrajo interanualmente en julio.

El rígido enfoque Covid cero tiene gran parte de la culpa. La población teme quedar encerrada, como se aprecia en las caras de pánico de los compradores que intentaban huir de una tienda de Ikea en Shanghái. Hace poco, unos 80.000 veraneantes quedaron atrapados en la isla tropical de Hainan tras un brote.

Pero eso no debería de impedirles comprar por internet. En Japón, los años de deflación enseñaron a posponer compras, esperando que los precios seguirían bajando. Eso no ha terminado de cambiar. En China, que ya presume de tener una de las tasas de ahorro más altas del mundo, una encuesta del banco central revela que el 58,3% prefiere ahorrar que gastar, la proporción más alta en dos décadas.

El sector privado está recortando inversión y contratación. Alibaba despidió a casi 10.000 empleados en abril-junio, según el South China Morning Post. Cuanto más tarde Pekín en reavivar la confianza, mayor será el riesgo de que el pesimismo se refuerce a sí mismo.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías