Iberext, protección contra incendios más allá de la normativa

La empresa cuenta con un centro tecnológico que prueba nuevos sistemas de prevención y extinción de fuegos

Iberext
Taller de proyectos de protección contra incendios en su centro tecnológico.

Antes de fundar Iberext en 1989, Pedro Moreno de Frutos trabajó como pastor de ovejas, reforestador, albañil, instalador de antenas o, incluso, repartidor de vinos. Hasta que un día entró a trabajar en una empresa americana afincada en España y se formó como comercial. Aquella empresa desapareció eventualmente y Moreno consiguió trabajó en una pequeña compañía del sector de protección contra incendios. Fue allí donde entendió la importancia de esta actividad y su potencial para el futuro.

Así que, cuando llegó el momento oportuno, Moreno de Frutos reunió a 15 personas con distintos bagajes y habilidades y lanzó su propio proyecto empresarial. Había que pensar en grande, se dijo. La idea era clara: convertir a Iberext en un referente puntero en el mercado español.

Tres décadas más tarde, es una de las empresas de servicios líderes en protección activa y pasiva contra incendios, presente en más de 30.000 centros de trabajo en toda España. De hecho, es raro hoy en día ver un extintor colgando de la pared de una comunidad de vecinos, una oficina, un centro comercial o una fábrica que no lleve una pegatina de Iberext.

Iberext
Cañón de agua telecomando.

Inicios y evolución

“La historia de mi padre es la de tantos empresarios que salen de la nada, que se hacen a sí mismos y tienen la ambición de conseguir cosas”, dice su hijo Pedro Moreno Borreguero, quien asumió el puesto de CEO en 2021. Él explica así una de las claves del éxito de la compañía: “Mi padre lo que hizo fue poner en marcha el modelo de negocio en el que él creía, que era la dirección por objetivos. Dar libertad y recursos a la gente para hacer cosas, para crecer y desarrollarse”.

Pero al fundar Iberext, Moreno de Frutos también tuvo claro que, para diferenciarse, la empresa tenía que ser capaz de evolucionar con rapidez ante los cambios que asomaban en el horizonte del sector. Así que, tras iniciarse con una actividad de negocio centrada en la comercialización, la instalación y el mantenimiento y soporte de distintas líneas de extintores y bocas de incendio, fue incorporando gradualmente nuevos talentos y ampliando su rango de acción para convertirse en una compañía de protección de incendios global que ofrece consultoría, diseño, análisis e instalación de sistemas y procedimientos de seguridad, así como asistencia técnica 24/7.

Los sectores industrial, farmacéutico, logístico, hotelero y las comunidades de vecinos son sus principales clientes

“Mi padre tenía muy claro desde el principio que quería que Iberext fuera una empresa distinta, que diera algo más, y ese algo más era el servicio”, comenta Moreno Borreguero, quien, al igual que su hermana Patricia Moreno, entró a trabajar en la empresa a mediados de la década de 1990 y pasó por varios departamentos aprendiendo los distintos procesos de la organización antes de asumir un puesto directivo.

“Nuestro valor diferencial es ofrecer una seguridad diferente”, afirma Moreno Borreguero. “Somos responsables de la seguridad de nuestros clientes, tanto de las personas que ocupan las instalaciones como de las propias instalaciones; hay una dimensión ética en aportar nuestro mejor servicio en todo momento. No se trata de cubrir solo lo que dice la normativa, sino de ir siempre un paso más allá”, subraya.

Cúpula e ingresos

Iberext continúa siendo una empresa familiar. Moreno de Frutos, su fundador, ha dado un paso al lado, aunque mantiene un papel activo como consejero. El comité de dirección está ahora liderado por sus hijos, Pedro y Patricia.

En 2021, la compañía facturó 32 millones de euros, un 18% más que en 2020, año en que logró mantener números positivos a pesar de la pandemia. La proyección de crecimiento para 2022 está en torno al 17% o 18%. “En los últimos cuatro años hemos crecido un 60% en facturación”, apunta Moreno Borreguero. Por otra parte, añade: “Somos unos 300 profesionales por toda España, y hemos crecido en plantilla un 30% desde enero de 2020”.

Las cifras

Iberext
Vehículo ecológico.

60% subió su facturación desde 2018. La compañía experimenta una curva ascendente impulsada por el auge del negocio.

18% crecieron sus ventas en 2021. Alcanzaron los 32 millones de euros; en 2022 prevén crecer otro 18%.

30% ha aumentado su plantilla desde 2020. Cuenta con 300 empleados en todo el país, distribuidos en 16 delegaciones.

La empresa está presente en todas las comunidades autónomas a través de 16 delegaciones que cuentan con personal propio y especializado. Su flota asciende a más de 190 vehículos disponibles para dar servicio por todo el territorio nacional. Aunque Iberext ha colaborado en proyectos de ingeniería en Europa, América Latina y Oriente Medio, el 100% de sus ingresos provienen de España, donde cuenta con 10 calificaciones Cepreven (siete activas y tres pasivas) como empresa instaladora de sistemas de protección contra incendios.

La compañía opera en prácticamente todos los sectores, pero sus nichos principales son el industrial, farmacéutico, logístico, hotelero, telecomunicaciones, centros comerciales o de ocio y grandes almacenes.

Entre sus principales hitos está su centro tecnológico de Arganda del Rey, inaugurado en 2012, y el cual cumple una doble función: la de ser sede de la empresa y, a la vez, una sala de exposiciones interactiva de 9.000 metros cuadrados. “Cuando sale un sistema nuevo, el proveedor nos lo cuenta; nosotros lo montamos, lo probamos y, luego, lo introducimos en nuestra línea de negocio. Los clientes vienen y, aparte de darles una pequeña conferencia y nociones técnicas, ven los sistemas funcionando”, señala Moreno Borreguero.

Iberext
Cañón de espuma.

Con miras al futuro

En 2015, el centro recibió el Premio a la Actividad Investigadora I+D en materia de seguridad que conceden la revista especializada Seguritecnia y la editorial Bormart. Dos años antes, Iberext recibió una Placa de Honor de la AEC (Asociación Española de Científicos), “en reconocimiento de los méritos de I+D+i reflejados en sus servicios y productos comerciales en el campo de la prevención y extinción de incendios”.

El portfolio de productos con los que Iberext trabaja ha crecido sin parar con los años, e incluye desde sistemas de detección y alarma de incendios analógica y vía radio hasta sistemas de detección de gases tóxicos, extinciones automáticas (gas, rociadores, espuma, agua nebulizada, polvo y cortinas de agua), control de temperatura y evacuación natural de humos, extinciones de incendios para cocinas, redes de hidrantes e, incluso, señalización de elementos contra incendios, vías de evacuación y seguridad, y alumbrados de emergencia.

La compañía contempla abrir otro centro tecnológico en Cataluña en 2025

Para continuar consolidando su posición en el mercado, la empresa acaba de diseñar un plan estratégico a tres años basado en cuatro pilares: optimizar la gestión tras el crecimiento de los últimos años; completar la digitalización de la compañía, actualmente en un 80%; desarrollar nuevas líneas de negocio acordes con los cambios tecnológicos globales, y poner en marcha un nuevo plan comercial. “También queremos tener un centro tecnológico parecido al de Madrid en Cataluña. Es el objetivo de inversión más importante que tenemos a medio plazo, en tres años”, avanza Moreno Borreguero.

La forja de una cultura empresarial sostenible

Pedro Moreno Borreguero
Pedro Moreno Borreguero, CEO de Iberext.

Formación. Ofrece cursos de protección contra incendios a sus clientes. A sus propios empleados les da una media de 45 horas anuales de formación práctica y teórica. Además, dispone de un plan de igualdad para apoyar el talento femenino.

Resiliencia. La empresa sorteó tanto la crisis financiera de 2008 como la primera ola del Covid sin reducir su plantilla. En 2020, pese a que la actividad económica estaba parcialmente paralizada, Iberext logró crecer un 1% en ventas.

Solidaridad. Destina desde hace diez años el 1% de sus beneficios anuales a campañas solidarias de diferentes asociaciones sin ánimo de lucro a través de Iberext Obra Social. En junio donó 300 extintores para salvar los museos ucranianos bombardeados.

Medio ambiente. Trata 150 toneladas de residuo extintor al año de media. Recicla sus extintores y el polvo que producen con la empresa Recexval, extrayendo del polvo las sustancias nocivas para su reutilización como abono.

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