La compra de Tod’s es una apuesta por un precio más alto

La esperanza de su fundador probablemente sea que, dividido en partes, el grupo italiano alcance un precio mayor del que supone su oferta de 1.400 millones de euros

La compra de Tod’s es una apuesta por un precio más alto

Dos décadas después de que Tod's saliera a bolsa en Milán, su fundador, Diego Della Valle, va a privatizar el emblemático fabricante de mocasines. La esperanza del magnate italiano probablemente sea que, dividido en diferentes partes, el grupo italiano alcance un precio mayor del que supone su oferta de 1.400 millones de euros. El accionista LVMH se queda con Della Valle. Otros inversores quizá tengan que tragar con la oferta a la baja.

Tod's fue en su día el rey del calzado caro. El icónico mocasín Gommino del grupo, lanzado a finales de la década de 1970, hizo suya la tendencia de la ropa informal cara décadas antes de que se generalizase. La oferta pública inicial de Tod's en el año 2000 animó a otras empresas, incluida su rival más grande, Prada, a entrar también en bolsa.

Por desgracia, Tod's no ha sido capaz de innovar gran cosa desde entonces. Sus acciones han languidecido durante mucho tiempo a menos de un tercio del máximo de unos 140 euros alcanzado en 2013. Los ingresos previstos para este año, de 973 millones de euros, están más o menos en el nivel generado por Tod's hace una década, según cálculos de Refinitiv.

Con la esperanza de renovar el grupo, Della Valle, que posee casi el 65% de Tod's, anunció el miércoles que su familia ofrecería 40 euros por acción a los inversores para que el grupo dejara de cotizar en bolsa, una exigua prima del 20% sobre el cierre del martes. LVMH, cuyo presidente Bernard Arnault es amigo del empresario italiano, tiene previsto mantener su participación del 10% en el grupo de moda italiano. Eso significa que Della Valle tendría que desembolsar unos 338 millones de euros para comprar el 25% restante de acciones.

Alejado del escrutinio del mercado, el accionista dominante probablemente espera transformar su criatura. Las marcas de bajo valor Fay y Hogan no encajan en la aspiración de lujo de Tod's y podrían ser vendidas a empresas establecidas. El fabricante de zapatos Roger Vivier, que Della Valle adquirió en 2015 por 415 millones de euros, es una joya oculta. Si se valora a 4 veces la previsión de ventas de Breakingviews para 2023, de 250 millones de euros, en línea con el múltiplo de Prada, podría valer mil millones de euros. LVMH es un evidente comprador en potencia. La propia marca Tod's podría alcanzar el mismo precio si se valora en función de la previsión de ventas de Salvatore Ferragamo de 2 veces para 2023. Combinadas, las dos marcas por sí solas aportarían un 40% de plusvalía sobre los 1.400 millones de euros que supone la oferta de Della Valle.

Para los inversores minoritarios, el precio que se les ofrece para salir de la empresa probablemente no sea especialmente atractivo. Pero como la gran participación de Della Valle desalienta cualquier oferta rival, la mejor opción puede que sea aceptarla.