También los chips de memoria pueden sufrir exceso de oferta

Samsung y otras dos firmas especializadas se han librado de la competencia de los Gobiernos... hasta ahora

Fábrica de Samsung en Hwaseong (Corea del Sur).
Fábrica de Samsung en Hwaseong (Corea del Sur). reuters

A medida que la escasez de chips inducida por la pandemia baja, se avecina un exceso, porque los fabricantes y los Gobiernos están invirtiendo sumas récord en aumentar la capacidad.

Gran parte de las nuevas inversiones se concentran en los procesadores, un área de competencia estratégica para los Estados, que intentan crear paladines de la inteligencia artificial. El mercado de las memorias está en mejor forma. Los chips de almacenamiento aportaron el 28% de los 595.000 millones de dólares de ingresos totales por chips en 2021, según Gartner. Aunque los precios han bajado, los fabricantes de estos chips, como Samsung, han sorteado la recesión con aplomo. El grupo coreano registró en abril-junio un aumento interanual del 12% en el beneficio operativo, de casi 11.000 millones de dólares.

La fortaleza del dólar le ayudó, así como la resistencia de la demanda de los centros de datos. Lo que más ayuda es que solo Samsung y otras dos firmas, su compatriota SK Hynix y Micron, de EE UU, dominan el mercado de las memorias. Cuando la demanda cae y los inventarios aumentan, la troika puede frenar fácilmente la oferta para preservar los márgenes. SK Hynix dijo ayer que estudia una reducción considerable de sus planes de gasto de capital para 2023; el gasto en propiedad, planta y equipo de Samsung bajó un 14% en el primer semestre respecto al año anterior.

Puede que no dure. Nuevos actores chinos bien financiados, como Yangtze Memory Technologies, están ansiosos por entrar. Se está expandiendo agresivamente en los llamados chips de memoria NAND, y podría duplicar su cuota de mercado hasta el 10%, según Nikkei. Otros Gobiernos están dispuestos a recuperar la fabricación nacional. El Senado de EE UU ha aprobado un proyecto de ley que asigna 52.000 millones de dólares a la producción local de chips. Hasta ahora, Washington se ha centrado en los chips sin memoria, pero las autoridades de otros países están prestando atención al almacenamiento. A principios de semana, Japón anunció que subvencionaría a su paladín local de las memorias con 680 millones de dólares. La disrupción está a la vista.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías