Previsiones económicas

El IEE advierte que los impuestos a la banca y las energéticas provocará la pérdida de 72.000 empleos

Puede restar hasta 4 décimas de PIB al crecimiento y transmite un mensaje negativo a los inversores

Gregorio Izquierdo e Íñigo Fernández de Mesa durante la presentación del informe.
Gregorio Izquierdo e Íñigo Fernández de Mesa durante la presentación del informe.

La puesta en marcha de los nuevos impuestos a la banca y a las energéticas, tendrá sus efectos en la economía así como en el mercado de trabajo. Según el último trabajo realizado por el Instituto de Estudios Económicos (IEE), tendrá un impacto contractivo sobre la actividad económica de cerca de 5.000 millones de euros, lo que equivale a cuatro décimas de PIB de 2021, así como una pérdida de 72.000 empleos.

 En la presentación de “La inflación y la incertidumbre frenan la recuperación de las empresas”, el presidente del IEE, Íñigo Fernández de Mesa y su director general, Gregorio Izquierdo señalaron que aunque todavía no se conocen los detalles de estos nuevos tributos temporales que el Gobierno tiene la intención de poner en marcha a partir de enero, consideran que estas medidas “no son buenas” para contener la inflación, sino todo lo contrario.

Así argumentaron que tendrán un impacto muy negativo en el crecimiento económico y la creación de empleo. “Son impuestos ineficaces, ineficientes y que alimentan la inflación”.

Como segunda derivada señalaron en rueda de prensa que el mensaje que se lanza con el impulso de estos nuevos impuestos resulta tremendamente negativo para los inversores internacionales.

Según se recoge en el informe este tipo de medidas “sobrevenidas y repentinas” son un peligros precedente contrario a los principios fundamentales de las buenas prácticas regulatorias. Además, desde el IEE han avisado de que estas medidas no solo afectan a los sectores concretos sobre los que se focaliza, sino que se extienden a otros sectores productivos, de manera que la merma de actividad y empleo “se deja sentir sobre el conjunto de la economía”, especialmente cuando se trata, como en este caso, de sectores con un importante efecto arrastre sobre la economía.

El IEE considera que “carece de toda lógica” que se señale a los beneficios empresariales como los responsables del episodio inflacionario, cuando son la variable más retrasada. Según se desprende del informe, los resultados empresariales son claramente la variable más rezagada en la recuperación, de manera que aún no han recuperado los niveles previos a la pandemia, al contrario que los costes laborales y los impuestos netos de subvenciones.

Desaceleración en 2023

El IEE prevé que en 2023 el crecimiento del PIB se desacelere al 2,5% y que el IPC se modere al 3% como efecto de la subida de tipos de los bancos centrales. El crecimiento económico en 2022 será del 3,9% mientras que la inflación media llegará al 8%. En cuanto al déficit público, lo cifra en el 5,5% del PIB para este año y en el 4,9% para el siguiente. La deuda pública en el 117% del PIB.

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