Los seguros, ante la nueva movilidad

Aunque todavía no es obligatorio contratar un seguro para ciertos modos de transporte, los datos de siniestralidad lo hacen completamente indispensable

En la última década, las grandes urbes han impulsado cambios para reducir el uso del vehículo privado, y las modalidades de transporte más sostenibles han experimentado un aumento exponencial. Aunque conceptos como vehículos de movilidad personal (VMP), mobility as a service, carsharing o vehículos conectados parecen pertenecer a sociedades de un futuro muy lejano, lo cierto es que han llegado para quedarse.

En un contexto en constante transformación, uno de los mayores retos que tiene por delante la industria aseguradora es garantizar la seguridad de los usuarios, y promover soluciones integrales que ofrezcan autonomía, flexibilidad e inmediatez, independientemente del método de transporte utilizado. La entrada en vigor de la reforma de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial pone en marcha un marco legal para las nuevas formas de transporte, y más concretamente, para los VMP. Si bien es cierto que todavía no es obligatorio contratar un seguro, los datos de siniestralidad lo hacen completamente indispensable, y, de hecho, varios ayuntamientos españoles ya obligan a los patinetes a contratarlo para poder circular. Por ello, las compañías tenemos el cometido de orientar nuestra oferta hacia este escenario.

En segundo lugar, la transformación hacia una sociedad más sostenible también ha impactado en la automoción. Las aseguradoras debemos dar respuesta a las demandas del mercado de forma ágil, proponiendo productos y servicios a medida de los clientes, que permitan reforzar la propuesta del ramo. Así, el sector ofrece pólizas específicas para vehículos eléctricos e híbridos, que apuestan por la sostenibilidad.

En otro orden de cosas, desde 2018 es obligatorio que todos los coches fabricados en la UE incorporen un sistema de llamada automática al servicio de emergencias, lo que ha favorecido la reducción del tiempo de respuesta en caso de accidente y una mayor seguridad de los conductores al volante. La aplicación del internet de las cosas y la incorporación de herramientas de conectividad en los vehículos ofrecen grandes oportunidades para el sector asegurador, pero también hay desafíos a los que debemos hacer frente. Con el uso de estos dispositivos, las compañías del sector tenemos el compromiso de garantizar a los usuarios el correcto tratamiento del gran volumen de datos generados, la privacidad de la información y de la propia seguridad del coche conectado, para evitar posibles hackeos.

Con todo, tanto la industria aseguradora como las empresas tecnológicas y de automoción debemos crear sinergias para ofrecer los mejores servicios posibles. El despliegue de nuevas aplicaciones para el coche conectado implicará el desarrollo de soluciones aseguradoras para protegerlos, lo que permitirá a las compañías seguir ofreciendo servicios de valor a los clientes.

Otra muestra de cómo se ha ido adaptando la industria aseguradora a los nuevos patrones de consumo es la entrada en el mercado del renting. Es posible contratar un seguro de automóvil a todo riesgo que incluye el acceso a vehículos de renting más sostenibles y que cuentan con las últimas novedades en seguridad, contribuyendo así a la seguridad vial.

Rafael Moyano es director de seguros de automóviles de Seguros Catalana Occidente