Conflicto en Vitoria

Mercedes-Benz vive la jornada más importante de sus 68 años de historia

La plantilla vota sobre un pre convenio ligado a una inversión de 1.200 millones

El centro tiene 5.000 trabajadores.
El centro tiene 5.000 trabajadores.

Mercedes-Benz vive este lunes uno de los momentos más complicados de su trayectoria industrial, que empezó en Vitoria hace 68 años. Los 5.000 empleados de la planta están convocados a un referéndum con tan solo dos opciones de voto. "Acuerdo sí" o "Acuerdo no", en relación con el pacto alcanzado por la mayoría sindical con la dirección de la planta alavesa para activar un nuevo convenio colectivo con vigencia para el periodo 2021-2026.

El resultado depende de la mayoría simple. Emilio Titos, director del centro, ha advertido que la opción del "no" supondría "el principio del fin" de las instalaciones alavesas. Desde la sede de la multinacional Daimler en Stuttgart (Alemania) exigen un acuerdo laboral para poner en marcha unas inversiones de 1.200 millones que aumentarán la capacidad del centro y supondrán su modernización de cara a la futura movilidad eléctrica.El proyecto se denomina Plataforma VAN.EA (Van Electric Architecture).

La batería de medidas que incluye el preacuerdo apoyado por la mayoría sindical de UGT, CCOO, Ekintza y PIM, que suman diecisiete delegados en el comité de empresa, no ha contentado a las centrales ELA, LAB y ESK, con catorce representantes. De hecho, han seguido las huelgas pese al pre acuerdo. Nueve días de paro hasta este lunes en los que se han dejado de fabricar 6.300 vehículos. La votación será tanto presencial, en las veintidós mesas distribuidas por las instalaciones, como telemática para aquellos empleados que no puedan desplazarse al centro por estar de baja o de vacaciones.

Como la planta opera a tres turnos, habrá que esperar a la madrugada de este martes para conocer los resultados, después de la votación de los trabajadores del turno de noche, que podrán depositar su vota hasta las 2,15 horas de este martes. ELA, LAB y ESK han convocado otros tres paros para esta semana, que quedarían automáticamente anulados si la mayoría de la plantilla respalda el citado acuerdo. Mientras, sube la tensión entre los que están a favor de la propuesta de convenio y los contrarios a ella. Y el Gobierno sigue con preocupación el conflicto laboral que afecta a la mayor fábrica de Euskadi, con 600 proveedores locales y que genera más de 30.000 empleos indirectos.Todo en un día en el que Álava marcará las máximas de temperatura de España.

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