La crisis inmobiliaria china entra en una fase decisiva

Los compradores de viviendas en 22 ciudades se niegan a pagar las hipotecas de sus casas inacabadas, según informa Citigroup

La crisis inmobiliaria china entra en una fase decisiva

La crisis inmobiliaria de China salta de la sartén al fuego. Los compradores de viviendas en 22 ciudades se niegan a pagar las hipotecas de sus casas inacabadas, según informa Citigroup. La insólita protesta extiende el riesgo de impago de los bonos de los promotores en el extranjero a los bancos, que tienen 6 billones de dólares en hipotecas. El riesgo de desvío sustancial a consecuencia de los esfuerzos del presidente Xi Jinping por desapalancar el sector va tomando forma, y pone a Pekín en un aprieto.

Las nuevas promociones se venden casi siempre antes de ser construidas. Cuando los promotores fuertemente endeudados se quedan sin liquidez, a los compradores no les queda más que una obligación de deuda. Evergrande advirtió de este problema en una carta enviada en 2020 a las autoridades locales: la empresa suplicaba que se le permitiera cotizar en bolsa para evitar una crisis de liquidez que, según ella, provocaría enormes riesgos financieros y sociales, entre ellos dos millones de compradores que podrían protestar por sus aproximadamente 600.000 pisos inacabados.

Los responsables políticos reconocieron el problema, incluido el posible mal uso de los anticipos, y ordenaron a los promotores que canalizaran prioritariamente los fondos disponibles a la finalización de los proyectos. Pero la medida solo ha funcionado brevemente. A medida que las ventas siguen cayendo en picado y la nueva financiación sigue escaseando, la construcción de alrededor del 10% de las viviendas vendidas en 2021 en 24 grandes ciudades se ha estancado, según la consultora CRIC. Los analistas de China Merchants Securities estiman que al menos 1,7 billones de yuanes (250.000 millones de dólares) de hipotecas podrían verse afectadas por esos retrasos.

Pekín tendrá que reaccionar rápidamente para evitar que la situación se agrave, ya sea permitiendo a los compradores de viviendas retrasar el pago de las hipotecas o dejando que los gobiernos locales compren los proyectos. Las acciones tanto de China Merchants Bank como de Ping An Bank cayeron un 4% a media tarde del jueves, en un mercado plano que presagia el dolor que se avecina para los bancos. El restablecimiento del sector inmobiliario en China entra en una fase peligrosa y decisiva.