Uber incumplió leyes, engañó e hizo lobby para entrar en decenas de países, según una filtración

La investigación saca a la luz más de 124.000 documentos datados entre 2013 y 2017 que dejan al descubierto las prácticas éticamente cuestionables de la compañía

Logo de Uber, en un coche que ofrece servicio en la plataforma.
Logo de Uber, en un coche que ofrece servicio en la plataforma. REUTERS

"Somos jodidamente ilegales", reconoce en 2014 la directiva de Uber en uno de los más de 124.000 documentos de los Uber Files, una investigación publicada este domingo con documentos datados entre 2013 y 2017 que revelan que la compañía, dirigida entonces por Travis Kalanick, utilizó prácticas éticamente cuestionables para abrirse paso en una treintena de países.

En concreto, según la filtración del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, la empresa estadounidense logró penetrar en las principales ciudades de todo el mundo gracias a una estrategia agresiva que pasaba por incumplir leyes, engañar, evadir impuestos y hacer lobby en las más altas esferas, cortejando a primeros ministros, presidentes, multimillonarios, oligarcas y magnates de los medios de comunicación.

Los documentos filtrados incluyen comunicaciones del propio Kalanick con sus directivos. "No somos legales en muchos países. Deberíamos evitar realizar declaraciones polémicas", reconocía uno de los directivos. "Nos hemos convertido oficialmente en piratas", decía otro.

Hay 40 países afectados por los documentos reunidos por el diario británico The Guardian y compartidos con 180 periodistas de 29 países, incluido EL PAÍS, entre los medios españoles.

Por su parte, este mismo domingo, la tecnológica ha respondido pidiendo que no se le juzgue por las acciones de la directiva anterior. "No hemos puesto ni pondremos excusas por los comportamientos pasados que claramente no son coherentes con nuestros valores actuales. Pedimos que nos juzguen por lo que hemos hecho en los últimos cinco años, sino por lo que haremos en los próximos años", han agregado.

Uber Files: las cifras

  • Entre 2013 y 2017
  • Más de 124.000 registros, incluidos 83.000 correos electrónicos.
  • 182 gigabytes de información.
  • 40 países afectados.

"La violencia garantiza el éxito"

El enfrentamiento entre el sector del taxi y las VTC fue la gasolina más utilizada por Uber para ganarse el favor de la sociedad civil y de los gobiernos. El propio Kalanick rechaza en una de las comunicaciones con sus ejecutivos las reticencias a enviar a conductores a una manifestación de taxistas pese al riesgo de violencia. "Creo que vale la pena. La violencia garantiza el éxito", afirmó.

En muchas ciudades tuvieron éxito, pero en otras su penetración no fue tan amplia y se redoblaba la ofensiva. De acuerdo con los documentos, España fue uno de los mercados más complicados en Europa para Uber. "Es una parte normal del negocio de Uber (...). Abraza el caos. Estás haciendo algo importante", argumentó Kalanick sobre la entrada en India.

En países como Bélgica, España, Italia o Francia el conflicto llegaba a las calles con graves protestas de taxistas. En París la empresa animó a los conductores de Uber a participar en contramanifestaciones y acciones de desobediencia civil.

Manifestación de taxistas franceses, a los pies de la Torre Eiffel, en 2019.
Manifestación de taxistas franceses, a los pies de la Torre Eiffel, en 2019.

Cuando advirtieron a Kalanick del riesgo de respuesta de "matones de extrema derecha" y de que estaba "alimentando una pelea", este dijo: "vale la pena". "La violencia garantiza el éxito y hay que enfrentarse a estos tipos, ¿no?", aseguró. Esta estrategia es acorde a la propuesta de otro documento en el que se plantea "utilizar como un arma" a los conductores y aprovechar la violencia que sufrirían "para alimentar el fuego de la polémica".

Todo ello respondía así a un guión que se aplicó en Italia, Bélgica, España o Suiza, según los correos electrónicos filtrados. Cuando encapuchados, supuestamente taxistas, atacaron a los conductores de Uber con martillos en Ámsterdam en 2015, la empresa logró concesiones de las autoridades.

Animaban a los conductores a denunciar ante la Policía. "Serán portada mañana. Seguimos unos días más con el discurso de la violencia y después, la solución" frente al "cártel" del taxi, señala uno de los textos.

Los hombres de Uber

En los documentos hay una conversación entre Kalanick y el actual presidente francés, Emmanuel Macron —entonces ministro de Economía— quien se convirtió en el hombre de confianza de Uber en Francia, ayudando a la empresa en secreto para penetrar en el país, al facilitar el acceso a altos funcionarios . De hecho, en un año y medio se dieron 17 contactos entre ambas partes, según la investigación.

Macron menciona incluso que la empresa tenía un "acuerdo" secreto con sus rivales dentro del Gobierno francés. El Elíseo se ha pronunciado este mismo domingo y ha reconocido la cercanía del presidente francés con Uber, aunque han calificado su papel como "facilitador".

El modelo de empresa pasaba por unos servicios insostenibles económicamente pero que les permitían controlar en mercado en ciudades de todo el mundo, de Moscú a Johannesburgo y presionar a las autoridades para que se pudiera utilizar su aplicación.

En el caso de España, buscaron aproximarse al entonces jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy. Pero además del presidente, la empresa contaba con una lista de 131 nombres claves, a quienes tenían que convencer para implantarse en el territorio español, con la consigna de que la tecnológica traería empleo e ingresos fiscales al país. Pero esta promesa no alivió la tensión con el Gobierno y tras la prohibición de la plataforma en 2014, se apoyaron en la indignación de la población y en la comparación que se hacía entonces entre la sentencia del juez y las restricciones de derechos que existía en Venezuela con la dictadura chavista; un enfado social que esperaban les permitiera implantarse a su modo en España, saltándose el largo camino legal.

Otros políticos que no eran tan receptivos eran claramente despreciados por los ejecutivos de Uber, según estas comunicaciones. Así, el canciller alemán, Olaf Scholz, exigió un aumento de los salarios de los conductores cuando era alcalde de Hamburgo. "Es un auténtico payaso", comentaron los dirigentes de la empresa.

Hasta el ahora presidente estadounidense, Joe Biden, era despreciado por Kalanick. "Le he dicho a mi gente que le transmitan que cada minuto que llegue tarde es un minuto menos que estará conmigo", comentó el entonces directivo de Uber respecto a una reunión prevista entre ambos en el Foro Económico Mundial de Davos. En aquel momento, Biden era el vicepresidente de Barack Obama y uno de los más firmes defensores de la empresa.

También se vio involucrada Neelie Kroes, excomisaria europea de Competencia y Agenda Digital, a la que fichó justo después del periodo de 18 meses que la Unión Europea impone a sus comisarios antes de poder a formar parte de empresas con intereses en la UE, aunque según la investigación, el contrato había sido cerrado previamente a este periodo.

“Nuestra relación con Neelie Kroes es altamente confidencial”, recordó el lobista Mark MacGann a sus colegas de Uber en un correo electrónico de marzo de 2015, cuatro meses después de que Kroes renunciara a la comisión: "Su nombre nunca debería figurar en un documento".

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