Industria, hacia una fabricación digital y más eficiente

El 70% de las empresas se prepara para implementar las nuevas tecnologías en sus procesos

Industria, hacia una fabricación digital y más eficiente

Completar la transformación hacia la industria 4.0 es uno de los retos del futuro para el sector secundario en España. Actualmente, el 70% de las empresas todavía se encuentra en una fase de implementación media o baja de tecnologías como la robótica, la inteligencia artificial o el internet de las cosas en sus procesos. Ese es el balance que hace el subdirector general de Digitalización de la Industria y Entornos Colaborativos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, Jordi Llinares.

“La implementación de la industria 4.0 en el sector secundario favorece un aumento de eficiencia, lo que se traduce en un ahorro significativo de tiempos y costes de producción”, explica Llinares. En concreto, indica que las previsiones apuntan a un aumento de ingresos de un 11,1% y una reducción de costes del 19,4% como consecuencia directa de la digitalización dentro de los próximos cinco años.

Asimismo, Llinares añade que el plan España Digital 2025 contempla que al menos el 25% del volumen de negocio de las pymes provenga del comercio electrónico, mientras que una cuarta parte de las empresas, como mínimo, hayan integrado la inteligencia artificial y el big data en sus procesos.

PwC calcula que el peso de la industria en el PIB podría llegar al 18% si se moderniza

Pero extender la industria digital también es esencial para “competir a escala mundial”, opina Luis Ignacio Vicente, director de innovación de ASTI, empresa fabricante de vehículos industriales autónomos con sede en Burgos. En un contexto en el que se busca “fabricar de una manera más eficiente y barata”, Vicente advierte de que la soberanía tecnológica y la propiedad industrial son imprescindibles hacia el futuro.

Sin embargo, confía en que, dentro de 15 años, “todas las plantas industriales medianas y grandes tendrán robots, estarán conectadas al 5G, usarán gemelos digitales para simular su funcionamiento y emplearán la inteligencia artificial”. A la par de este desarrollo, también está previsto que durante la próxima década se establezca en España la industria 5.0, que pone el foco de la tecnología en el bienestar de las personas y la sostenibilidad.

El director general de Siemens para España y Portugal, José Ramón Castro, comenta que dicha transformación implica “regular el uso de las nuevas tecnologías para la automatización y monitorización de las fábricas, como el 5G, e implementar tecnologías vanguardistas para tener una industria resiliente”. De hacerse correctamente, un estudio de Siemens y PwC estima que el impacto será de 4.500 millones de euros en 2030, lo que llevaría a la industria a tener un peso del 18% en el PIB.

Invertir en ciberseguridad es crucial

David Amrani, experto en defensa de infraestructuras de Telefónica, considera que “la ciberseguridad es ya una fase más del proceso de fabricación”. El riesgo, dice, es que “si un atacante borra tus clientes, facturas, proveedores o datos históricos, es casi imposible recuperarse”.

Por ello, Amrani afirma que es más barato “invertir en ciberseguridad en el día a día que hacerlo cuando surge un incidente, ya que suele ser entonces demasiado tarde y los costes se disparan”.

La ventaja, subraya Amrani, es que “España se encuentra a la cabeza en materia de ciberseguridad y en cuanto a perfiles profesionales”. Y, aunque lamenta que “el departamento de seguridad destaca más por su ausencia que por su presencia” en las empresas de hoy día, cree que la industria del futuro dispondrá de equipos internalizados que gestionarán las tareas diarias en esta materia.

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