Calviño apremia a los agentes sociales a impulsar el pacto de rentas tras el batacazo de la inflación

Advierte de que el país debe preparse para una inflación más persistente y elevada

La ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño
La ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño Getty

El Gobierno se reunirá el miércoles con los agentes sociales para impulsar un pacto de rentas que permita proporcionar "confianza y estabilidad" a los trabajadores, a las empresas y al conjunto de la sociedad en el actual episodio inflacionista, así lo ha anunciado este lunes la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, tras su encuentro con el Consejo Asesor de Economía. La ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital ha precisado además que el país debe prepararse para un escenario de inflación persistente y más elevado, y que los "próximos trimestres" serán muy complejos, aunque por el momento descarta un decrecimiento.

Retomar la negociación se ha vuelto urgente para la Administración, no solo por el batacazo del IPC, que ya en junio alcanzó una subida del 10,2%, sino también por la perdida de credibilidad entre la población. Las elecciones andaluzas parecen ser el prolegómeno de las generales de 2024. De acuerdo con las últimas encuestas, el PP ha desplazado al PSOE en intención de voto y prácticamente la mitad de los españoles ve al líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, como el próximo presidente.

En este contexto, Calviño ha reiterado durante la conferencia de prensa que el Gobierno retomará el diálogo para impulsar el pacto de rentas que propuso hace meses, pero que terminó dejando en manos de patronal y sindicatos y circunscribiendo a un acuerdo salarial. Los agentes sociales no fueron capaces de lograr un acuerdo porque, al margen de la subida a pactar, para los sindicatos era indispensable una cláusula que garantizara que los salarios no perdían poder adquisitivo al final de año, algo que rechazó por completo la patronal.  

Tras el fracaso de las conversaciones, el Ejecutivo estudiará de nueva cuenta cómo puede "apoyar, impulsar y encauzar ese diálogo", aunque la ministra ha querido matizar que el Gobierno ya ha movilizado recursos importantes para contener la inflación y garantizar el reparto justo del coste de la guerra. Calviño ha detallado que el plan de choque implementado por el Gobierno ha permitido amortiguar en 3,5 puntos porcentuales la subida del IPC, que según los datos adelantados del INE se disparó en junio a niveles máximos desde hace casi 40 años. 

Pese a que los analistas y el propio Gobierno sostenían que el repunte inflacionista sería transitorio, los datos muestran que esa escalada no ha cesado y parece que se prolongará al menos por toda la segunda mitad de este año. España es además uno de los países con peor evolución. En junio, por ejemplo, al alza del IPC en la eurozona fue del 8,6%, un punto y medio menos que el nacional. En un contexto de tanta incertidumbre, el presidente Pedro Sánchez ha prometido que seguirá "articulando medidas" para amortiguar los efectos de la guerra.  

Según la ministra, el Gobierno no baraja ningún escenario de crecimiento económico negativo, aunque el comienzo de año ha tenido un peor desempeño del estimado debido al frenazo experimentado por el consumo de los hogares. El cuadro macroeconómico gubernamental establece un aumento del PIB para 2022 del 4,3%, con la previsión de que la recuperación de los niveles prepandemia llegará en el primer trimestre de 2023. El Banco de España, sin embargo, recortó cuatro décimas de su previsión hasta dejarlo en el 4,1%, mientras la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ya ha avisado de que revisará próximamente por debajo del 4,3% sus estimaciones para la economía española de cara a este año.

En el plano internacional, organismos como la Comisión Europea o la OCDE han recortado sus previsiones para la economía española hasta el 4% y el 4,1%, respectivamente, aunque consideran que será la economía europea con crecimientos más intensos en 2022 y 2023.

En este complejo contexto, el Banco Central Europeo (BCE) ha anunciado que prepara su primera subida de tipos para el próximo mes de julio, que podría ser de un 0,25%, a la que podrían seguir nuevas alzas en septiembre de un 0,50%, con el fin de embridar la inflación para intentar devolverla al entorno del 2% en el medio plazo. La ministra de Economía ha explicado este lunes que la normalización de la política monetaria y fiscal europea ha sido uno de los temas tratados durante su encuentro con el Consejo Asesor, aunque no ha dado detalles.

En lo que sí ha ahondado es en los buenos datos del mercado de trabajo, publicados este lunes. Pese los efectos negativos que está trayendo consigo el escenario geopolítico, los resultados de la reforma laboral han sido "extraordinarios". Sobre las acusaciones de la portavoz del Partido Popular, Cuca Gamarra, de que las cifras están maquilladas, la respuesta de Calviño ha sido que el principal partido opositor debería "remar en el interés general del país" y reconocer el acierto de la reforma pese al gris escenario que se avecina.

Alemania también entra en negociaciones

El Gobierno alemán ha entrado en conversaciones este lunes con los sindicatos y la patronal para acordar medidas que combatan la inflación. El canciller, Olaf Scholz, ha asegurado que la "crisis actual no va a pasar en unos pocos meses", por lo que ha instado al país a prepararse para un escenario que no mejorará en el corto plazo.

Durante esta primera sesión de diálogo con patronal y sindicatos, el objetivo según Scholz ha sido alcanzar una visión común de la situación, mientras que los próximos encuentros se centrarán en desarrollar instrumentos y vías para reducir el impacto de la inflación. De manera paralela, el Gobierno ha aprobado dos paquetes con medidas de alivio para los ciudadanos, que en total representan un gasto de 30.000 millones de euros este año.

La presidenta de la Confederación Alemana de Sindicatos, (DGB), Yasmin Fahimi, ha rechazado que en estos momentos exista el peligro de que se produzca una espiral salarios-precios, un debate que según ha afirmado es "unilateral" y no se basa en "hechos". Según ella, las prioridades deben ser "evitar la recesión, estabilizar emplazamientos y garantizar puestos de trabajo". A su vez, el presidente de la Confederación de la Industria Alemana (BDI), Rainer Dulger, ha precisado que aunque los salarios no están impulsando la inflación, deben ser negociados exclusivamente por parte de los interlocutores sociales, aunque el Gobierno puede ocuparse de que "quede más en la cartera" bajo la divisa "más neto del bruto".

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