El consultor que se ganó la confianza del rey de EssilorLuxottica

El CEO, Francesco Milleri, se queda al frente del grupo tras la muerte de Leonardo del Vecchio

Francesco Milleri, CEO de EssilorLuxottica.
Francesco Milleri, CEO de EssilorLuxottica.

Es el elegido por Leonardo del Vecchio, el multimillonario italiano dueño de EssilorLuxottica fallecido el lunes a los 87 años, para dirigir su imperio. El consejero delegado, Francesco Milleri (Città di Castello, Italia, 1959), que conoció al propietario de Ray-Ban como consultor tecnológico externo, tomará las riendas de los negocios familiares, como dicta el testamento.

Del Vecchio deja una fortuna valorada en 27.000 millones de euros, que incluye participaciones en la firma de gafas o en el banco de inversión Mediobanca y la aseguradora Generali. Era el segundo hombre más rico de Italia, según Forbes. Su segunda esposa, Nicoletta Zampillo, con la que se volvió a casar en 2010, siete años después de su divorcio, heredará su 25% de Delfin, el holding familiar con sede en Luxemburgo.

El 75% restante se repartirá a partes iguales entre los seis hijos de Del Vecchio: tres de su primer matrimonio, uno con Zampillo y dos de una tercera relación. Ese 75% ya era propiedad de los vástagos, pero el padre mantuvo el usufructo y los derechos de voto. Los estatutos estipulan que se necesita una mayoría del 88,5% para aprobar cambios importantes.

En ese complejo legado, emerge Milleri como el ejecutivo que mantendrá la estabilidad del negocio. Nació en Città di Castello, una localidad de Perugia (centro de Italia) que ahora tiene 40.000 habitantes. Se graduó con honores en Derecho por la Universidad de Florencia, donde trabajó como profesor ayudante entre 1984 y 1986, y después hizo un MBA en Administración de Empresas por la Universidad Bocconi, de Milán, también con excelentes notas. Después se especializó en finanzas corporativas gracias a una beca Donato Menichella del Banco de Italia para estudiar dos años en la Stern School of Business de la Universidad de Nueva York.

Empezó a trabajar como consultor para empresas y multinacionales italianas, adquiriendo experiencia internacional trabajando en diversas industrias, desde la mecánica hasta los bienes de consumo, desde las instituciones financieras hasta los productos farmacéuticos.

En 1996 fundó Abstract, una empresa de consultoría digital estratégica. Tras comprar en 2006 iDoq, firma especializada en la gestión automática de documentos y propietaria de la plataforma de digitalización Lucy Star, Abstract comenzó a colaborar con la licorera Campari, la alimentaria Barilla... y Luxottica.

Influyente

La firma de gafas encargó a Milleri dirigir la digitalización de sus procesos empresariales. Su influencia en la empresa fue creciendo, y se le considera responsable de la marcha del consejero delegado, Enrico Cavatorta, en 2014. En 2016, tras diez años de colaboración, Del Vecchio quiso que Milleri se quedara en la empresa de forma permanente, y lo nombró consejero primero, y vicepresidente después. “El vicepresidente solo es necesario cuando no puedo estar presente, para que haya alguien que pueda firmar documentos en mi lugar”, explicaba el empresario.

Un año después, Milleri sucedería a Massimo Vian como CEO de Luxottica, al tiempo que Del Vecchio volvía a la gestión, instigado por su mano derecha. En 2018 se completó la fusión con el fabricante francés Essilor. En la nueva empresa, Milleri fue nombrado co-CEO, y tras tres años de disputas entre las dos partes, pasó a ser jefe único en diciembre de 2020; Del Vecchio se mantuvo como presidente, pero ya sin funciones ejecutivas. En 2021, el grupo adquirió la holandesa GrandVision.

El futuro

El principal activo de Delfin es una participación del 32% en EssilorLuxottica. Del Vecchio había fijado un objetivo de valor de mercado de 100.000 millones de euros, diciendo que eso garantizaría que fuera lo suficientemente fuerte como para sobrevivir a cualquier revolución tecnológica en la industria. Su valor actual es de 64.000 millones, por lo que Milleri tiene trabajo para hacerlo realidad.

Delfin posee también un 27% en la inmobiliaria Covivio, de 5.000 millones, que cotiza en París, y nacida después de que Del Vecchio fusionara en 2018 su firma Beni Stabili con la francesa Fonciere des Regions. Asimismo, tiene un 2% de Unicredit; es el mayor accionista individual de Mediobanca, con un 19,4%; y posee un 9,8% de Generali.

En estas dos últimas, Del Vecchio había ejercido una gran presión activista sobre los equipos de dirección (Mediobanca es el principal accionista de Generali). Criticó la gestión de ambas, mostrando una especial animosidad hacia Alberto Nagel, CEO de Mediobanca, y apoyando un intento fallido de desbancar al jefe de Generali, Philippe Donnet, a principios de este año.

El objetivo de Delfin es que sean líderes mundiales, a imagen de Luxottica, y que Mediobanca vuelva a enfocarse exclusivamente en la banca de inversión. La posibilidad de que el holding recorte su presencia en Mediobanca o Generali hizo caer a estas en Bolsa tras el fallecimiento de Del Vecchio. Milleri apoya la estrategia activista, y que la mantenga dependerá del respaldo de los herederos.

De los seis hijos de Del Vecchio, solo el único de Zampillo, Leonardo Maria, tiene un papel en las empresas familiares: dirige la división minorista italiana de EssilorLuxottica. Claudio, el hijo mayor y exdueño y exdirector general de la quebrada marca de EE UU de ropa masculina Brooks Brothers, perdió su puesto en el consejo de Luxottica en 2015, en una reorganización instigada por su padre. Marisa y Paola son también hijas de la primera esposa, Luciana Nervo. Luca y Clemente son de la tercera, Sabina Grossi. Una compleja estructura familiar, en la que Milleri sujetará el timón.

Otras ocupaciones

Francesco Milleri es consejero de la Fundación Leonardo del Vecchio, y del Instituto Europeo de Oncología, sito en Milán.

En Linkedin sigue a la “influencer” Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.