Macron tiene un camino estrecho para evitar el estancamiento interno

Pactar con la derecha moderada de Los Republicanos es la mejor manera de evitarlo, aunque exigiría grandes compromisos

Emmanuel Macron, presidente de Francia.
Emmanuel Macron, presidente de Francia. reuters

El presidente francés, Emmanuel Macron, tiene un don para la espectacularidad. En este sentido, el fracaso de su partido para obtener la mayoría en las elecciones parlamentarias del domingo no ha decepcionado. El herido líder se enfrenta ahora a una elección entre unas cuantas opciones complicadas. La mejor manera de evitar el caos interno y la parálisis política es llegar a un acuerdo de coalición con el principal partido conservador. Eso podría llegar a costa de importantes concesiones políticas.

La derrota electoral de Macron pone en peligro su agenda interna y le quita gran parte de la autoridad que necesita para seguir impulsando la reforma de la Unión Europea. El paquete de medidas sobre el “coste de la vida” que el Gobierno debía presentar al Parlamento el mes que viene ya parece en duda.

Los partidos de izquierda y de extrema derecha de Francia, que obtuvieron unos resultados sorprendentes el domingo, exigirán más aunque estén de acuerdo con las medidas del plan, como la indexación de las pensiones estatales a la inflación.

A largo plazo, el revés electoral de Macron podría dificultar la aplicación de su reforma de las pensiones, que eleva la edad de jubilación a los 65 años. El riesgo es que los partidos de la oposición exijan más gastos o mayores recortes fiscales para sus respectivos partidarios. Este debate tendrá lugar en un contexto de subida de los tipos de interés y con una deuda pública francesa del 115% del PIB, muy por encima de la media de la zona euro.

El Gobierno de Macron podría intentar reunir una mayoría para cada pieza legislativa por separado, engatusando a los parlamentarios individuales. Pero es una tarea difícil, ya que a su coalición le faltan más de 40 escaños para conseguir los votos necesarios.

La alternativa es unir fuerzas con la corriente conservadora Los Republicanos, que tendrá 64 diputados en el Parlamento. Sus votantes están más cerca de los partidarios de Macron, y algunas de las luminarias del partido, como el ex primer ministro Édouard Philippe y el ministro de Finanzas Bruno Le Maire, se aliaron con el presidente hace cinco años.

Negociar un programa de gobierno claro para los próximos cinco años exigiría a Macron hacer grandes compromisos. Pero sería mucho mejor que el caos político, pues se correría el riesgo de debilitar aún más la economía francesa tras la pandemia y las consecuencias de la invasión rusa de Ucrania.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías