Financiación

El Tesoro da mandato a la banca para colocar deuda a 10 años antes de la reunión del BCE

Es la tercera emisión sindicada de 2022

Carlos Cuerpo, secretario general del Tesoro.
Carlos Cuerpo, secretario general del Tesoro.

Antes de conocer con más precisión las intenciones del BCE, los gobiernos continúan adelante con sus programas de financiación. El español es uno de ellos. El Tesoro ha dado mandato a la banca para la emisión de un bono a 10 años. Barclays, BBVA, Crédit Agricole, Deustche Bank, JP Morgan y Morgan Stanley son las entidades contratadas para llevar a cabo la colocación.

Con esta son ya tres las emisiones sindicadas que realiza el Tesoro. En las primeras semanas del año, el organismo que dirige Carlos Cuerpo captó 10.000 millones con vencimiento en abril de 2032 y otros 7.000 millones en deuda a 30 años. Aunque el incremento de las rentabilidades está siendo una constante a lo largo del ejercicio, ha sido en los últimos meses cuando la tendencia se ha acelerado. Esto, que se ha traducido en un incremento del coste de financiación, ya se dejó sentir en las primeras operaciones del año. En la referencia a 10 años del pasado enero, la rentabilidad exigida fue del 0,753%, un nivel que está lejos del 2,42% al que cotiza en la actualidad. La operación con vencimiento en 2052 se cerró a un tipo del 1,903%, inferior al 2,726% de la emisión de 2018, el precio más bajo hasta la fecha para una emisión a 30 años. No obstante, el compromiso de los bancos centrales por poner freno a la inflación se está dejando sentir en toda la curva de deuda. Los títulos a este plazo cotizan en el mercado secundario al 3,13%.

Antes de que la financiación se encarezca, España se afana en hacer los deberes y aprovechar cualquier resquicio para ejecutar el programa de emisión de este año. Mediante subastas tradicionales y operaciones sindicadas (aquellas de carácter extraordinario para las se contrata a ejército de bancos y que están al margen del calendario habitual de subastas), el Tesoro tratara de cumplir sus objetivos, garantizar los precios más bajos y proseguir en la tendencia de alargar la vida media de la deuda, que se sitúa en los 8,2 años. El aumento de las rentabilidades ha llevado a España a volver a pagar por la deuda a 12 meses por primera vez en dos años. Asimismo, el coste de las nuevas emisiones repunta ligeramente al 0,45% y el de la deuda en circulación se sitúa en el 1,57%, niveles asumibles pero que abandonan los mínimos a los que había acostumbrado.

Para este año, el organismo que dirige Carlos Cuerpo estima unas emisiones netas de 75.000 millones, cifra que se sitúa en línea con los 75.138 millones de 2021. Las emisiones brutas alcanzarán los 237.498 millones, un 10,14% menos que lo emitido en 2021 (264.312 millones) e inferior también a los 242.846 millones recogidos en los Presupuestos Generales. Aunque las necesidades de financiación continuarán siendo elevadas, el Tesoro retoma la senda decreciente que venía imperando desde 2012. El volumen de emisiones brutas previstas para los próximos meses ronda los niveles de 2015 (236.800 millones) y se sitúa lejos de los 277.100 millones registrados en el año de la pandemia.

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