La fusión de Acerinox y Aperam, un gigante que deberá seducir a las autoridades de Competencia

Los analistas creen que de culminar la unión, sería líder en Europa y EE UU. La mayor ventaja sería dar mayor estabilidad a las cuentas de ambas

Fábrica de Acerinox.
Fábrica de Acerinox.

El carácter “muy preliminar” de las conversaciones que han confirmado Acerinox y Aperam haber iniciado para estudiar una posible fusión de ambos grupos no ha impedido que los mercados y los analistas hayan empezado a discernir sobre cómo podría ser la empresa resultante.

El consenso es claro. Una fusión entre ambas daría lugar a “uno de los principales grupos globales en el sector del acero y un claro líder en Europa y Estados Unidos”.

Un informe de Banco Sabadell calcula que esos dos mercados representan más del 75% del beneficio bruto de explotación (Ebitda) de estas compañías y resalta cómo de confirmarse la integración de ambas sociedades, darían lugar a una empresa líder en el negocio de las aleaciones especiales, sector en el que ambas ya son grandes fabricantes a nivel global.

Entre las ventajas que los expertos ven como más evidentes, destacan que una eventual unión otorgaría mayor estabilidad a sus respectivas cuentas de resultados, “por la desincronización de los ciclos económicosen las distintas áreas geográficas”. Y es que Acerinox es “especialmente fuerte” en Estados Unidos, mientras Aperam lo es en Europa y Brasil. Esto demuestra que en el plano geográfico se trata de firmas que podrían lograr fuertes sinergias, “siempre que los reguladores de Competencia a un lado y otro del Atlántico no impusiesen medidas correctivas relevantes.

Las dudas que plantea una operación como ésta son numerosas y, desde luego, definitivas para poder aventurar si llegarán esas conversaciones a buen puerto o no, resaltan los analistas, porque se trata de dos sociedades con una capitalización y Ebitda muy similares. La empresa española tenía un valor de mercado de 3.300 millones de euros al cierre de operaciones del jueves, superando ligeramente el de Aperam, de 3.100 millones.

En este sentido, las perspectivas de negocio de este ejercicio son también “netamente positivas” para ambas y, de nuevo, la clave está en la valoración que se asigne a cada una de ellas. Por cómo reaccionó este viernes la Bolsa en la reanudación de cotización de ambos valores (Acerinox claramente a la baja, ya que su cotización cayó un 3,12%; mientras Aperam se revalorizó un 4,42%) parece que el mercado interpreta que en el canje final los accionistas de Aperam saldrán ligeramente beneficiados.

Mientras, la cotización de Acerinox está en máximos de los últimos cinco años, la de Aperam acumula una caída de casi el 30% desde su máximos de principios de año.

Desde Bankinter también recuerdan que habrá que esperar a la opinión de las autoridades de Competencia en Europa, “ya que ambas firmas son líderes en acero inoxidable” en el Viejo Continente, mientras en el resto de zonas geográficas se complementan. En lo que coinciden todos los analistas es que las cifras del gigante resultante serían de vértigo. Una sociedad fruto de su fusión tendría una capacidad para producir hasta 2,3 millones de toneladas al año, cifra que contrasta con la del líder actual, Outokumpu de Finlandia con 1,4 millones de toneladas, apuntaron analistas de Jefferies.

Por su parte, desde Mirabaud descartan sin titubeos que el regulador de la Unión Europea vaya a dar luz verde a una integración de este calado sin ordenar “medidas correctivas significativas”. Por ello, pronostican que “esto reduce el atractivo de una fusión a largo plazo para los accionistas de Acerinox”.

Por último, Renta 4 apuntó que “es una operación que podría generar valor al crearse un grupo más diversificado, que generaría ventajas competitivas en términos de compras, ventas cruzadas, complementación geográfica con importantes sinergias potenciales”. En contra, la probable obligación por parte de Competencia de desinvertir en algún activo.

La clave: en busca del equilibrio de poderes

No a la ‘joint venture’. La preocupación de los analistas por cómo podrían reaccionar las autoridades de competencia tiene su lógica. Hace dos años, la Comisión Europea ya decidió prohibir la creación de una joint venture entre Tata Steel y ThyssenKrupp para aglutinar sus negocios de acero en Europa.

Operaciones recientes. En 2021, Aperam compró ELG, una compañía líder en reciclaje de chatarra de acero inoxidable; mientras que Acerinox había comprado en 2020 VDM, una empresa de aleaciones de alto rendimiento.

El límite del 40%. Si la empresa resultante superara el 45% de cuota de mercado en Europa, esto podría ser el primer escollo, ya que la UE normalmente fija el límite en el 40%, lo que les abocaría a reducir capacidad.

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