Confiscar los activos de los oligarcas rusos es una pendiente resbaladiza

Bruselas propuso el miércoles formas de hacer más rápida y fácil la incautación, y Washington ha sugerido medidas similares

Clio, yate vinculado a Oleg Deripaska, en Gocek (Turquía), en abril.
Clio, yate vinculado a Oleg Deripaska, en Gocek (Turquía), en abril. reuters

Occidente quiere jugar a Robin Hood con las villas y los yates de los oligarcas rusos. Con la esperanza de usar los ingresos para Ucrania, Bruselas propuso el miércoles formas de hacer más rápida y fácil la incautación. Washington ha sugerido medidas similares. Pero podría socavarse el Estado de Derecho.

 

El mosaico de sanciones de la UE crea grandes lagunas. Algunos Estados entienden que las infracciones son delito, otros no. Esta divergencia anima a los particulares a fijar su riqueza en los más indulgentes. La Comisión Europea quiere convertir la evasión de sanciones en un delito grave en todo el bloque, al mismo nivel que el blanqueo.

Ir más allá parece difícil. Los Estados han confiscado yates, villas y efectivo por valor de casi 30.000 millones en cuentas bancarias de rusos y bielorrusos. EE UU ha intensificado las peticiones a países como Fiyi para que persigan sus posesiones. Pero los oligarcas siguen siendo los dueños legales y los Gobiernos suelen tener que pagar por el mantenimiento.

La mera apropiación de los bienes parece tentadora, pero se puede dañar el derecho a la propiedad y puede invitar a futuros abusos. La Casa Blanca sugirió en abril saltarse los procedimientos judiciales. Los casos de sanciones también podrían agruparse para que sean más fáciles de probar, como se hace con la mafia.

Bruselas afronta obstáculos similares. Confiscar suele requerir una condena judicial. Pero según el plan, los Gobiernos podrían hacerlo basándose en meras sospechas de vínculos con la delincuencia organizada. Necesita el respaldo de los Estados y del Europarlamento; el de EE UU, de su Congreso.

Eso abriría la puerta a demandas. Alemania ya ha sugerido que el listón debe ser muy alto. Y el historial de la UE no es estelar. Algunos, como el expresidente ucranio Viktor Yanukóvich, han impugnado con éxito la congelación de sus activos.

Usar los ingresos para Ucrania crea otros problemas. EE UU argumenta que compensarían la agresión. ¿Pero por qué Georgia y otros países afectados por Moscú no merecen una reparación similar? Tomar de los superricos rusos para dar a los nuevos pobres ucranios es una pendiente resbaladiza.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías