Los cortes en las cadenas de suministro pueden costar el 7,7% del PIB de la zona euro

Los expertos reclaman reinventar el abastecimiento, según un informe elaborado por Accenture

Uno de los primeros ID.4 construidos en la cadena de montaje de Emdenrn VOLKSWAGENrn 03052022
Uno de los primeros ID.4 construidos en la cadena de montaje de Emden VOLKSWAGEN 03/05/2022 VOLKSWAGEN

Las interrupciones que sufrieron las cadenas de suministros tras el estallido de la pandemia ya costaron al PIB de Europa más de 112.700 millones de euros en 2021, según los cálculos de Accenture. Así, la escasez de abastecimiento de materiales, la crisis del sector logístico y las presiones inflacionarias pusieron, a partir del segundo semestre del año pasado, en riesgo la recuperación económica y, por precaución, los mercados acumularon un exceso de provisiones.

En estos momentos, y cuando todavía no se han superado esas rigideces, la guerra en Ucrania, sobre todo dependiendo de su duración, amenaza con dar al traste con las escasas esperanzas que quedaban de que la situación lograra revertirse a lo largo de este ejercicio.

Por ello, según el último informe de Accenture, los desafíos a los que se enfrenta la cadena de suministro derivados de la pandemia y la invasión rusa de Ucrania podrían provocar la pérdida de hasta 920.000 millones de euros del PIB de la zona euro para 2023, cifra que representa el 7,7% de la riqueza de la zona euro en 2023.

Publicado en el marco de la reunión del Foro Económico Mundial de Davos, la consultora alerta de cómo la invasión rusa de Ucrania ha agravado la situación. Por ejemplo, ahora se prevé que la escasez de semiconductores, que se esperaba que se resolviera en la segunda mitad de este año, persista en 2023. Una guerra prolongada podría llevar a una pérdida adicional del PIB de hasta 318.000 millones de euros en 2022 y 602.000 millones de euros en 2023, mientras que la inflación podría crecer hasta 7,8% en 2022 antes de disminuir en 2023.

Cómo gestionar las incertidumbres

El informe señala que se requiere una reinvención de las cadenas de suministro que se diseñaron en su origen principalmente para optimizar los costes, mientras que en el contexto actual deben ser más resilientes y ágiles para responder a la incertidumbre, mientras que se convierten en una ventaja competitiva clave para permitir el crecimiento futuro.

Así, deberían ser capaces de absorber, adaptarse y recuperarse de las interrupciones cuándo y dónde ocurran. Las simulaciones, los test de estrés y las opciones de multi recursos, son herramientas que al utilizarse permitirán a las organizaciones gestionar la incertidumbre, sostiene el informe de Accenture. La automatización y la inteligencia artificial permitirán además identificar rápidamente nuevos patrones de datos para una mejor toma de decisiones.

Pasar de los modelos centralizados y lineales de suministro a las redes descentralizadas que utilizan la producción bajo demanda y, en algunos casos, acercar la producción al punto de venta, puede ayudar a las organizaciones a satisfacer mejor las expectativas de los clientes en cuanto al cumplimiento de los pedidos.

Y todo ello sin olvidar que las cadenas de suministro modernas deben apoyar y acelerar las agendas de sostenibilidad de las organizaciones. Para ganarse la confianza de las partes interesadas, las empresas deben hacer que sus cadenas de valor sean transparentes y una forma de hacerlo es a través de blockchain o tecnología similar. Un cambio de procesos lineales a procesos circulares de circuito cerrado que minimicen el desperdicio también es clave, sostiene el informe.

"La guerra en Ucrania tendrá un impacto significativo, aumentando la cantidad y la duración de las interrupciones. La gravedad dependerá de cómo evolucione, pero se requiere, como mínimo, una reinvención, ya que se está formando un nuevo orden económico en medio de un entorno inflacionario, una mayor regionalización, la transición energética y un mercado de talento limitado. Mejorar la eficiencia energética y fomentar la transición a fuentes de energía verde será fundamental para lograr la seguridad. Y la capacidad de atraer, retener, volver a capacitar y mejorar las capacidades de las personas se está convirtiendo en uno de los problemas más apremiantes de esta década", ha explicado Domingo Mirón, presidente de Accenture España, Portugal e Israel.

Según el análisis efectuado por la consultora, hasta un 30% del valor añadido total de la Eurozona depende del funcionamiento de las cadenas de suministro transfronterizas, ya sea como fuente de materias primas o como destino de la producción. "Resolver los problemas de la cadena de suministro será fundamental para la competitividad y el crecimiento en Europa", ha subrayado el consejero delegado de Accenture en Europa, Jean-Marc Ollagnier.

Por último, destaca un importante desafío a largo plazo, relacionado con la seguridad energética. Según explica, las economias europeas deben abordar su gran dependencia del gas y el petróleo, un reto aún mayor para los países tras el estallido de la guerra.

.

Normas
Entra en El País para participar